5 ideas que demuestran que el B2B también es negocio

Ayudar a vender online, innovación en alimentación, ecommerce para los gigantes...

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GeenApp

GeenApp es un sistema que trabaja con agencias y con anunciantes para optimizar las campañas de publicidad de aplicaciones en dispositivos móviles. Dicho de otra forma: te dicen automáticamente dónde poner cada céntimo de euro en función de tu capacidad de riesgo y del presupuesto que te puedes gastar. Optimiza hasta el céntimo de euro. En este segundo, en este dispositivo y en este país la campaña es esta. Eso de por sí ya llama la atención. Así que la pregunta es obvia: ¿Es que nadie estaba haciendo lo mismo en Tel Aviv o Silicon Valley?

Si te haces esta pregunta, o mejor aún, si se la haces a Jaime Ferré, cofundador y CEO de GeenApp, va a coger una tiza y trazará dos ejes para dibujar un cuadrante de competencia. Porque, a veces, el volumen de empresas no te deja ver el bosque. GeenApps está en un mercado global en el que compiten Chartboost, Fiksu, Vazu, Admob (Google), Inmobi, Flurry, Mopub, Facebook, Criteo, y Google AdSense (sí, Google, otra vez). Así, están todos juntos. Ordenados, resulta que Chartboost, Fiksu, Vazu y AdMob compiten por promoción in-app. Y que Inmobi, Flurry, Mopub y Criteo están en la batalla del marketing digital, frente a Facebook y que Google AdSense se queda prácticamente solo en el marketing digital para web móvil. Y que al ponerlo todo en un cuadrante, el espacio reservado a la promoción de apps en web móvil y social... estaba vacío.

“Nuestro modelo huye de la promoción in-app, nuestro foco está en el mobile web”, matiza.

www.geenapp.com

Oportunidad: Encontrar ese hueco en un mercado saturado
que no dejan ver todos los árboles de la competencia

Tucho Consultoría

Cuando está dándole vueltas a su idea de negocio, el trabajo del emprendedor debería parecerse al de un periodista. Nos explicamos. Ignacio Rodríguez, cofundador de Tucho Consultoría, una empresa de marketing para despachos de abogados, dio con su idea de negocio a base de hacer preguntas. Después de preparar oposiciones para la carrera judicial durante ocho años, dejó de estudiar y ejercer como abogado. Se colegió y se puso a hablar con abogados y con despachos para ver cómo estaba el sector legal. “Empecé a hacer preguntas incómodas: ¿Cómo os promocionáis? Y me decían: ‘Que cómo nos promocionamos: con el boca-oreja y con la placa a pie de calle’. A mí esto me dejaba descolocado: pero si el que ha estado encerrado en un cuarto he sido yo. También les preguntaba: ¿Y calculáis cuál es vuestro coste/hora? ?Qué va, tiramos de la minuta del Colegio, de los honorarios que se marcan’. ¿Me estás diciendo que si un proyecto dura 60 horas cobráis lo mismo que si dura 100 horas? ‘Que sí, que sí, que tiramos de la minuta del Colegio’. Y así comencé a hilar preguntas que no tenían respuesta. La mayoría de los despachos no tenían web y el mercado era clarísimamente indiferenciado”, explica

90.000 firmas legales...
“¿Cómo es posible que en un sector con 180.000 colegiados, con 90.000 firmas legales se hagan las cosas exactamente igual que en el siglo XIX? Los grandes sí, van por delante. Pero miras fuera, a Inglaterra, y ves que es un sector profesional. Vamos a conocer el sector por dentro. Vamos a ayudarles a transformarse en empresas modernas. Hablamos de branding, comunicación, marketing jurídico... ¿Cómo hacíamos que nuestra voz fuera diferente de la consultoría tradicional? Pensando en el cliente de mis clientes: cómo puedo conseguir que mis clientes lleguen a este cliente. Tengo que pensar cómo son, qué necesitan, si utilizan las nuevas tecnologías... y comenzamos a pensar”, continúa su socio Unai Camargo.

“Se trata también de introducir dinámicas distintas en todos los sentidos. Entendemos que las marcas de los despachos de abogados se comunican a través de cuatro canales básicos: las personas que trabajan en el despacho, los servicios que ofrecen (la experiencia de cliente, la interacción con los clientes), el entorno físico (la oficina) y virtual (la web), y la comunicación (introduciendo ideas nuevas). En el sector legal está todo por hacer. Cualquier idea que modifique los estándares operativos con los que trabajan marcan una diferencia”, propone Rodríguez.

www.tuchoconsultoria.com

Oportunidad: Ayudar a las empresas de sectores atomizados, homogéneos, a diferenciarse

Terminis

Terminis es un servicio para certificar textos legales y cualquier otro contenido publicado en un sitio web o aplicación móvil en una fecha determinada. Permite demostrar que los consumidores han sido correctamente informados acerca de sus derechos al efectuar una compra en tu sitio web o que un usuario ha aceptado el envío de comunicaciones comerciales.
“La idea original era la consecuencia de eContratos, un negocio que monté hace 10 años que permitía firmar contratos por Internet. Nos hemos dado cuenta de que ahora la gente no firma contratos y que éstos son las condiciones y términos legales de las páginas web. Sobre ese argumento comenzamos a generar ideas: cómo consigo demostrar ante la Agencia de Protección de Datos, ante los consumidores y ante los medios de pago que a un cliente se le han presentado las condiciones de pago y devolución”, explica Luis Gosálbez, cofundador del negocio.

Textos legales
“Podemos proteger todo tipo de contenidos publicados en Internet, desde textos legales [términos y condiciones, políticas de privacidad, bases de sorteos, convocatorias de junta general], hasta contenidos multimedia estáticos. Capturamos el código html completo de las páginas web que quieras proteger, manteniendo los estilos, y realizando capturas de pantalla para asegurar la fiabilidad de la información depositada”, desgrana. Se trata de un proceso estándar en el que interviene una entidad externa denominada Autoridad de Sellado de Tiempo, que es quien garantiza que los datos electrónicos existían en una fecha, hora y circunstancias concretas. Ya sólo por eso interesaba a los inversores, nos contaba Luis Gosalbez, pero es que hay más. Como la convocatoria de juntas generales. “Un negocio en España de 300 millones de euros, que se llevan los periódicos y que no es muy conocido. Nosotros permitimos que la gente se ahorre el 90% de los gastos de convocatoria de una junta general y que se pueda hacer en un minuto, sin necesidad de esperar a que un periódico tenga un hueco dentro de 15 días”, apunta. Y como la gestión de la reputación online: “¿Cómo demuestras que alguien te ha hecho un comentario negativo en Internet? Tenemos detectives privados utilizando nuestra empresa para demostrar pruebas”, continúa este emprendedor.

Cada una de las líneas de negocio de esta empresa tiene suficiente mercado, así que terminarán siendo un negocio distinto, incluso, probablemente, acabarán siendo marcas distintas.

www.terminis.com

Oportunidad: Digitalizar trámites legales a los que nadie da importancia, pero que resulta que sí la tiene

ASPA Consultores

Si conoces el mercado de la consultoría tecnológica, ya sabes, hace ocho años las cosas eran diferentes. La demanda de servicios SAP no dejaba de crecer, y los proveedores, sencillamente, no daban abasto. Llegó la crisis, y, claro, las cosas cambiaron. Costaba conseguir nuevos clientes, y los que ya tenías en cartera comenzaban a resentirse de la crisis. La demanda se contrajo y hubo una presión a la baja en los precios. En este escenario, unos cerraron, otros vendieron y otros decidieron diversificar a sectores menos maduros, buscando una ventaja competitiva. “En 2010 vimos que algo se comenzaba a cocinar: la sofisticación del comercio electrónico. El ecommerce implica un cambio de procesos: al principio, abres un nuevo canal, vendes y es una nueva fuente de ingresos, sin más, pero con el tiempo, sí hay más: al cliente le comienza a extrañar comprar una cosa en Internet y no poder venderla en una tienda física, y al revés, que la oferta de una tienda online no sea la misma que la de una física, o los precios...”, plantea José Manuel González–Cid, CEO de ASPA Consultores, una empresa especializada en soluciones de comercio multicanal para grandes empresas (”de 100 millones de facturación hacia arriba”). Dentro del universo SAP, ellos eran integradores de tecnología ERP. Tuvieron que tomar una decisión: seguir como estaban o cambiar el palo.

“En nuestro papel de integradores de ERP nos surgió la posibilidad de desarrollar un ecommerce para uno de nuestros clientes.No hacíamos la parte de ecommerce, pero había que integrarlo dentro del sistema de ERP... Vimos un sector mucho menos maduro que el nuestro. Entendíamos los procesos de negocio y la necesidad de los clientes, así que entramos en contacto con un fabricante de software de comercio electrónico [Hybris] y les propusimos representarles”, continúa González–Cid: “Comenzamos con esta plataforma, pero vimos que esto no cubría toda la necesidad: que también hacían falta herramientas de pago, dispositivos en tienda...”.

www.aspaconsultores.com

Oportunidad: Integrar software para grandes
en un sector que se ha centrado en el software para pequeños y ser los primeros en hacerlo

Sigma Biotech

“Detectamos una necesidad real en el mercado: como ocurre con muchos sectores que precisan de un grupo de investigación, existe el eterno debate sobre cómo se traslada esa investigación de la universidad a una empresa privada de forma tangible. Hay grandes empresas que cuentan con su departamento de I+D+i, pero también hay mucha pyme que lo está haciendo bien, pero que necesita apoyo para hacer nuevos desarrollos”, explica Marta González, CEO de Sigma Biotech, empresa ganadora del Premio Emprendedores a la Mejor Microempresa. “Hasta ahora hemos visto que sí, que existen proyectos de investigación, pero que al final no se le pregunta a las empresas qué necesitan: qué tipo de producto, en cuánto tiempo quieren ponerlo en el mercado, con qué costes, a qué precio debería salir... Ahí vimos la necesidad. ¿Nuestro hueco? La pyme agroalimentaria que, por lo general, cuenta con un departamento de calidad, pero no con uno de I+D+i; y grandes empresas que sí que tienen esos departamentos de I+D+i, pero con capacidad para hacer un número de proyectos limitado”, continúa. Otra necesidad era: ¿Cómo financiar esa innovación? “Uno de los escollos que nos encontramos al vender el servicio, al principio, es que nos decían que era un riesgo técnico y económico que no sabían si estaban dispuestos a asumir. Nosotros lo suplimos con las herramientas financieras de I+D que hoy en día están vigentes: hay mucha gente que o no sabe que existen o no sabe utilizarlas”, añade González.

www.sigmabiotech.es

Oportunidad: Externalizar la I+D+i de las empresas y, de paso, la búsqueda de financiación de esos proyectos innovadores

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