Miguel Vicente: “Las startups sólo tienen una bala; si se equivocan, es difícil que puedan volver a disparar”

Es toda una referencia en creación de empresas y, sobre todo, en ecosistemas emprendedores. No en vano ha sido uno de los principales impulsores de Barcelona Tech City, el hub digital que ha puesto a la Ciudad Condal en los rankings mundiales. Hablamos con él de emprendimiento.


A Miguel Vicente le llevamos siguiendo la pista desde hace varios años. Nos gustó cuando creó Lets Bonus en 2009 en plena crisis económica apostando por el modelo de los bonos que luego se revelaría tan exitosos. Nos encandiló cuando se lanzó a construir startups junto a Gerard Olivé en ANTAI Venture Builder en 2012 (Wallapop, Glovo, Cornerjob y Deliberry entre muchas otras). Y desde 2013 nos ha acabado de enamorar con su labor al frente de Barcelona Tech City, el hub digital que ha contribuido a transformar Barcelona en un ecosistema de referencia mundial. Hablar de y con Miguel Vicente es hablar sobre la esencia misma de emprender y por eso hemos querido analizar con él cuál es la realidad del ecosistema emprendedor en un país que ha visto amenazada su estabilidad económica y social con la pandemia.

EMPRENDEDORES. Pocas veces en la historia de nuestro país hemos afrontado una crisis como la actual, ¿qué repercusiones puede tener? 

MIGUEL VICENTE. Tras la crisis sanitaria, tenemos que afrontar la crisis económica y social y, sobre todo, una crisis de empleo sin precedentes. Además, todo esto ha tenido otro efecto insospechado: la aceleración de la digitalización. En seis meses hemos avanzado lo que habríamos recorrido en 5 años. La solución pasa, pues, por apostar por la tecnología y por la digitalización en la reconstrucción. Un estudio de la Asociación de Capital Riesgo de EEUU revela que la inversión realizada en 2019 por el capital riesgo había supuesto el 0,4% del PIB americano y esa inversión había generado el 11% del empleo de EEUU y el 21% del PIB y que las empresas que la habían recibido habían crecido el doble que el resto de compañías. De manera que la digitalización nos hará crecer como país y tener futuro. Si en estos meses hemos salido a aplaudir a los sanitarios que nos ha ayudado en la pandemia, en septiembre tendremos que aplaudir a los autónomos y las empresas que creen empleo. 

EMP. ¿Cuáles son las claves para superar esta crisis?
M.V. Como país es necesario armar un plan digital global en dos líneas. Una, a través de herramientas de co-inversión en startups y, dos, con un plan de digitalización de las empresas y de apuesta por el país. En Alemania y Francia han puesto más de 2.000 millones de euros cada una en planes de apoyos a las startups. Aquí, es necesario que el Gobierno apoye esas políticas y no invente cosas nuevas: que doten del doble o triple de presupuesto a los ICO, los ENISA, los CEDETI, los FONDICO y que los apoye como instrumentos de co-inversión. No deben ser subvenciones, sino programas de recuperación de capital: modelos de inversión donde haya retorno a la sociedad, en forma de dividendos.

EMP. ¿Dónde van a estar las oportunidades en la nueva normalidad? 

M.V. Yo fundé Lets Bonus en plena crisis, fundé Antai y Wallapop también en crisis y creo que, al final, es una situación excepcional para emprender porque es un buen momento para romper y cambiar modelos de negocio tradicionales. Las oportunidades van a estar en proyectos que compiten en precio y sobre todo en la llamada economía lowtouch (de bajo contacto), como la telemedicina, la seguridad, el edutech o la conectividad, que van a crecer mucho. No se trata tanto de intentar ser un unicornio sino de ser un camello: resistente, fiable, que gasta poco y a largo plazo, que tenga un gran recorrido en el tiempo. 

EMP. ¿Qué es lo que más ha cambiado en el ecosistema en estos 12 años desde tu primer proyecto? 

M.V. La gran diferencia es que los proyectos que se plantean desde España ya tienen una ambición global: ven el escenario local como un campo de pruebas, pero desde el principio tienen el foco mundial. Esto hace que nuestras startups sean más competitivas en captar capital y talento, que son los dos recursos básicos. El talento lo tenemos, porque llevamos más de 20 años emprendiendo y tenemos la experiencia de lanzar proyectos de 0 a tres millones de clientes en poco tiempo. Hace 12 años era muy difícil atraer talento a las startups. Cuando monté Lets Bonus en 2008 hacía casi entrevistas a la inversa. El que luego sería nuestro CFO vino con un batallón de preguntas y empezó a cuestionarme quién era yo, qué había hecho antes, cómo pensaba levantar dinero… A mí me quedaron tres minutos para entrevistarle a él. Ahora, cada vez es más fácil captar talento porque la gente joven preparada ya no quiere trabajar en banca de inversión o en consultorías, sino en startups para hacer algo que puedan sentir como propio y que les permita cambiar el mundo. Vivimos una competencia por el talento tremenda, en la que los grandes entran en la batalla en las mismas condiciones que las startups porque lo que decide son los valores: el ADN de la empresa, su modelo de negocio y su impacto social. 

EMP. ¿Y cómo lo tienen las startups españolas para competir por el capital?
M.V. Ahora los fondos de capital riesgo están en modo “vueltaensí”, más centrados en apoyar a las compañías que ya tienen en su portfolio que en invertir en nuevos proyectos, pero, entre septiembre y enero, cuando vean cómo se desarrollarán las empresas en el postcovid, volverán a invertir porque hay liquidez. Hay más de 250.000 millones de euros en fondos de capital riesgo buscando emprendedores con talento y foco global y al final es una competencia entre startups a nivel europeo para captar ese dinero. Los principales fondos mundiales están acostumbrados ya a invertir en España. Ya se dan todos estos ingredientes: el talento formado en estos 20 años en empresas exitosas que se han convertido en multinacionales que luego han tenido un exit y que han creado canteras enteras de equipos de márketing y tecnología; la capacidad de atracción de talento local e internacional y la capacidad de atracción de los fondos de capital riesgo. A ello hay que unir también la cada vez mayor presencia de fondos corporativos. 

EMP. ¿Y son los mismos criterios de inversión ahora que antes de la pandemia?
M.V. Van a ir más hacia sectores lowtouch y tecnológicos y más hacia los camellos de los que hablábamos antes que hacia los unicornios. Seguirán invirtiendo porque los 250.000 millones están ahí. Ha habido un problema de timing, pero es algo temporal. Nosotros, por ejemplo, tenemos previstas más de 5 ampliaciones de capital en las que también van a participar inversores nuevos. 

EMP. ¿Qué hace falta para promover el emprendimiento en España? 

M.V. Será imprescindible apostar por la reconstrucción digital y para ello hay que poner en marcha, ya, la Ley de Emprendeduría y abordar un plan integral de apoyo a las startups y a la digitalización como los de Francia o Alemania. Hay muchas cosas que se pueden hacer. La adaptación de los planes de stock-options (pagar impuestos sólo cuando la gente recibe el dinero), los incentivos a la reinversión (cuando un BA quiere reinvertir en una startup), facilitar la captación del talento internacional en la gestión de visados… Son áreas en las que tenemos recorrido. Otro punto es fomentar la implicación de las universidades en el emprendimiento a través de las spin- off. Y también es necesario ampliar la capacidad de inversión de los fondos españoles. Si comparas la media per cápita de los fondos de capital riesgo, el primer país es Israel, con 20 dólares per cápita; EE.UU. está en torno a los 12/14 dólares per cápita, y la media en España está un poco por debajo de la UE (10 dólares), aunque todos los ENISA, ICO y demás instrumentos de financiación pública ayudan a corregir ese gap. Se están introduciendo 5.000 millones en el ecosistema y, además, lo hacen con el ratio de apalancamiento de inversor privado de 1:4, es decir: por cada euro público hay 4 privados. Asimismo, es importante apostar por el apoyo de las administraciones en la contratación de servicios. Es lo que está haciendo Francia. Si tengo un gran player en el sector de la salud, por ejemplo, contrato con él. Así ayudas a crear un champion global. Por último, hace falta mayor implicación de los grandes grupos corporativos. Aquí ha habido pocas adquisiciones de startups por parte de las grandes corporaciones. Telefónica hizo alguna y ahora los bancos, pero ha habido pocas. 

EMP. En los últimos años hemos visto un boom de las aceleradoras corporativas…
M.V.
Todos los grupos están intentando abordar su transformación digital de la mejor manera posible. Ahora bien, para ver si un grupo se lo cree de verdad o no, sólo hay que ver a quién ponen al frente de estas acciones: si es una de sus mejores personas del equipo directivo es que se lo cree y, si no es así, es que no. La clave es que se junten ambos mundos, las  grandes corporaciones y las startups, mediante adquisiciones corporativas. Muchas de nuestras startups de éxito son adquiridas por un grupo extranjero lo que provoca que al final nuestra tecnología se vaya fuera y que esos modelos disruptivos acaben en manos internacionales. En estos momentos de avanzar en la digitalización es más importante que nunca la implicación de los corporate. 

EMP. Desde ANTAI habéis lanzado proyectos de éxito, como Wallapop, Singular Cover y Glovo, ¿cuáles son las claves para crear una empresa?

M.V. La clave es que sea tu sueño. Que tengas esa necesidad vital dentro porque es un esfuerzo profesional y personal importante en el que vas a apostar muchos años de tu vida. Y, a partir de ahí, encontrar buenos socios para lanzar el proyecto. Lo ideal es incorporar un equipo de co-founders que tenga una visión distinta de la vida. Ahí está la riqueza del equipo. La clave del éxito de la startup está en el talento y el equipo. 

EMP. Existe un perfil de emprendedor de éxito?
M.V. Nosotros no buscamos tanto “la” estrella, sino esas tres o cuatro personas que se complementen bien, que encajen como en un puzzle. El CEO tiene que venir de la industria, con visión, liderazgo con el equipo, capacidad de relación con los inversores. Luego siempre incorporamos un COO, que tenga más experiencia en consulting en la gestión de operaciones. Otros perfiles importantes son el CTO y el CPO. Y, por último, equipos de marketing. En definitiva, no hay un equipo de emprendedores perfecto, sino emprendedores perfectos para esa startup en concreto. 

EMP. ¿Qué importancia tiene el momento?
M.V. El momento del mercado es muy importante. Hemos visto modelos que se han adelantado mucho y no han funcionado. Y al revés. Es importante tener muy en cuenta el momento porque las startups sólo tienen una bala y, si en ese momento de mercado tu negocio no crece, es difícil que puedas volver a disparar. Si eres capaz de darte cuenta a tiempo de que el momento no es el adecuado a lo mejor puedes pivotar, y ganar una nueva bala. Si consigues financiación en la ronda Seed, a lo mejor tienes otra bala. Y cuando haces la ronda A tienes una bala para llegar a la ronda B. Es decir, en cada una de las fases de crecimiento necesitas que te acompañe el momento. 

EMP. ¿Qué errores son los más habituales a la hora de emprender
M.V. Hay que tener una buena dosis de ambición y realismo. Si tienes un proyecto demasiado conservador no va a ser lo suficientemente sexy para captar inversores y si es poco realista tampoco. Otro de los errores es la falta de un compromiso claro por parte de los emprendedores: deben invertir y dejarlo todo para apostar por su proyecto… Y es necesario ser muy flexible y muy rápido al cambio. Ser capaz de pivotar y adaptar el negocio en función de las respuestas que te den los clientes. El camino lo hace el equipo y son ellos los que van a ser capaces de adaptarse a los retos que les plantee el mercado. 

EMP- Y ¿emprender mejor sólo o acompañado?
M.V. Emprender es una experiencia que te llena a nivel personal y profesional. Es como hacer diez máster a la vez. Emocionalmente es un tiovivo donde no puedes perder la cabeza: ni en los momentos buenos donde se te puede disparar el ego ni en los momentos malos para que no te hundas. Por eso creo que siempre es mejor emprender con alguien: te da fuerzas tener un socio en el que apoyarte cuando las cosas no van bien. 

EMP.- ¿Cómo es emprender con una company builder?
M.V. Es mucho más práctico: hay redes de networking que permiten intercambiar información útil y compartir experiencias, hay partners, fondos de inversión…Todo este conjunto de factores te da velocidad y los recursos para, cuando lo petes, petarlo bien, y a la vez te ayuda a reducir el riesgo. 

EMP. ¿Qué debe mirar un emprendedor al buscar una company builder? 

M.V. Nunca iría a una company builder buscando financiación, apoyo o por miedo a emprender solo. Has de buscar aquella que te pueda aportar valor, en la que puedas aprender y que tenga un ecosistema que te ayude a crecer. Habla con otros CEO que hayan participado en esas company builders para ver qué tal les ha ido a ellos. Analiza qué estructura de equipo tienen, cuál es su ecosistema de financiación y de inversores, qué track record han conseguido… Esos son los parámetros a analizar. 

EMP. ¿En qué sectores hay más futuro?
M.V. Seguros, banca, edutech y salud son los paraísos de la disrupción porque a los grandes grupos corporativos les cuesta mucho innovar de forma rápida. Hay muchas alianzas que se pueden constituir con ellos de cara a juntar lo mejor de la innovación de los dos mundos. Son también los sectores que más capital están captando. En cuanto a oportunidades concretas, en el sector edutech cualquier sistema que permita digitalizar la cadena de valor va a tener un éxito casi seguro. En insurtech también creemos que existen oportunidades en los partes, en los canales de distribución y en soluciones SAS. En el sector fintech hay una innovación muy importante en canales de distribución, pero también en todo lo que tiene que ver con los modelos de riesgo. Y en health está todo por hacer. Ahí tenemos dos compañías Elma y Mediktor, que lo están haciendo de maravilla. 

Barcelona Tech City, un hub de innovación global

Recientemente el Pier01, sede de Barcelona Tech City, ha sido elegida como uno de los seis mejores hubs de innovación a nivel global. “La fundamos en 2013 como una organización sin ánimo de lucro. Yo soy estudiante de beca, así que tenía ganas de devolverle algo a la sociedad. Y, como yo, muchos otros emprendedores. De manera que fundamos BTC como una asociación para promover Barcelona como hub digital global. Al principio la financié yo con mis propios recursos, pero luego hemos ido incorporando partners hasta los más de 70 que suman hoy, muchos de ellos del Ibex 35. Tenemos más de 1.200 startups asociadas. Lo que buscamos es conectar a todos los actores del ecosistema: emprendedores, aceleradoras, business ángel, fondos de inversión, escuelas de negocios, incubadoras, administraciones públicas y los medios de comunicación para que se produzca esta magia de la innovación”. Físicamente, este objetivo se ha traducido en crear una especie de campus urbano de la digitalización. “Hace tres años inauguramos Pier01, un espacio de 12.000 metros cuadrados que se ha convertido en un centro excepcional”.