8 inspiradoras historias de superación para animarte a montar tu negocio

Los inicios de estos ocho emprendedores te van a dar ganas de poner en marcha ya esa idea de empresa que te ronda la cabeza.

historias inspiradoras

María Teresa, emprender a los 78 años

A sus 78 años, a María Teresa Saperas le dio por emprender y montó a ADZ Nadons, un negocio de pañales reciclables que tanto benefician a la salud del planeta como a la del bolsillo teniendo en cuenta que, solo un bebé, consume hasta 5.500 pañales de usar y tirar durante sus dos años y medio de vida. 

Lo cuenta María Teresa: “Mi historia empieza cuando, colaborando como voluntaria en organizaciones benéficas, familias con necesidades básicas que no podían atender, venían y pedían dinero para las más urgentes, entre ellas, la compra de pañales.

¿Cómo iban a gastar más de 1000€ en pañales, cuando no podían ni comprar los alimentos indispensables? Además, no me gustaba la idea de llenar la basura de residuos que tardan siglos en degradarse ni la de las constantes dermatitis en la piel de los bebés por todos los productos químicos que llevan… Necesitaba una solución que a mi entender ya existía, pues yo crié a siete hijos con pañales de tela. Así que les decía que los usaran, pero no los encontraban en ningún sitio.

Yo misma fui a preguntar a un montón de tiendas y farmacias y no encontré nada. Me tomaron por una anciana despistada que no sabe que los pañales se compran en el super y se tiran. Me fui a casa frustrada y, como sabía coser, me puse manos a la obra. ¡Que no existe…! ¡Lo sabré yo! Y aquí empezó todo.

Cuando lo tuve hecho, a mi familia le gustó tanto que uno de mis yernos me animó a patentarlo. Además, lo presentamos a los “V Premios Reus a la Creación de Empresas” y ¡quedé finalista! La condición era ir a la universidad a un curso de administración de empresas. Me hacía mucha ilusión coger cada día el autobús para ir allí. Una vez una pasajera me avisó de que creía que me equivocaba de parada, que la del hospital era la siguiente, pero yo le contesté que no, que iba a la universidad”.

A día de hoy María Teresa Saperas tiene 89 años y la empresa ADZ Nadons está a cargo de su hija Cristina y su nieta. La compañía se ha fundado en Les Borges del Camp, en la provincia de Tarragona, pero venden también online a toda España. Gracias a un microcrédito de MicroBank han podido controlar el proceso productivo y contratar a dos personas más en su taller de producción.

Javier Gil Llorens, la quiebra de la empresa le llevó al triunfo personal y profesional

Javier Gil Llorens  entiende que las cosas suceden por alguna extraña razón y que, cuando algo acaba, es para que nuevas puertas se abran. Después de más de 30 años al frente de un negocio boyante con el que facturaba más de 4 millones de euros y que le hizo merecedor de un premio a la empresa del año, los impagos que desencadenó la crisis financiera de 2008 le dejaron arruinado. “Perdí todo mi patrimonio’ dice, pero también cuenta que nunca llegó a caer en la desesperación, una reacción que le hizo incluso dudar de su equilibrio psicológico.

Ahondando sobre las posibles causas que justificasen su impasibilidad ante el infortunio concluyó que eran los cimientos espirituales sobre los que había basado su construcción personal lo que le salvó. “Llegué a la conclusión de que, con la quiebra de la empresa, había perdido los asideros económicos y físicos del mundo externo, pero conservé los asideros espirituales, los del mundo interno. El trabajo interior resultó ser más sólido que el del mercado. Eso es lo que me ayudó a mantener la calma”, narraba en una entrevista de Emprendedores

La otra conclusión a la que llegó Gil Llorens es que sería absurdo intentar volver a vivir lo que ya había experimentado. Que las cosas acaban por algo y que, cuando eso sucede, es porque algo nuevo comienza. Se formó como coach ejecutivo y en Programación Neurolingüística (PNL) y abrió una consulta en Vigo desde donde, a día de hoy, ejerce como mental personal trainer a lo que se une su actividad como conferenciante, profesor y escritor.

ATA, el proyecto de un pintor ciego y emprendedor a los 73 años

Como María Teresa Saperas, también a Ataulfo Casado Bustarviejo, ATA, como nombre artístico, le dio por emprender ya a una edad avanzada. Lo hizo a los 73 años, después de muchos años sin practicar la habilidad que, antes de quedarse ciego, presagiaba un futuro brillante: la pintura. 

Con 17 años ATA había cosechado ya numerosos premios como pintos y se había convertido en el copista más joven del Museo del Prado. A partir de ese momento, la pintura se convirtió en su principal fuente de ingresos vendiendo numerosas réplicas de los cuadros del Prado en el extranjero y a través de exposiciones. La ceguera truncó su exitoso camino recién cumplidos los 40 años. Entonces dejó de pintar y tuvieron que pasar muchos años hasta que decidiera retomar la actividad, aunque fuese auxiliado con un acompañante que le fuera preparando la combinación de los colores e indicándole el espacio donde continuar con la brocha. Desde entonces ha pintado más de 70 cuadros sin ver nada.

Recuperado el entusiasmo por la pintura, el siguiente paso de Ataulfo Casado fue animarse a montar ATA , una galería online en la que vende su propia obra.

César Rivero. De camarero a “ya estoy sumando”

César Rivero se siente emprendedor desde que cumplió los 19 años, aunque antes de conseguirlo tuvo que pasar un tiempo. Nacido en Elche, se trasladó a vivir a Madrid a los 18 años, en parte animado por su madre, “por bueno”. Después de trabajar un tiempo como camarero, le propusieron un puesto como comercial en una gran compañía donde llegó a armar y gestionar un equipo de ventas. El sueldo era bueno, pero más prisa se daba él en gastarlo hasta que se vio agobiado por las deudas. Para pasar el mal trago montó su primer proyecto, un negocio multinivel, al que sucedió un segundo de compra-venta de coches de segunda mano. Como ninguno funcionó decidió emplearse de nuevo, esta vez como comercial en una inmobiliaria y ahí se produjo el giro.

De la mano de su jefe y ahora socio, José Llanos Moreno, empezaron a ganar dinero invirtiendo en lo que se conoce como Flipping Houses -comprar inmuebles viejos, rehabilitarlos y venderlos o alquilarlos a buen precio- hasta fundar su primera empresa de Real Estate: Caduceum Inversiones J&C SL. A este primer proyecto han ido sumando otros la bautizada academia Inversores Inteligentes o VIFLIP. Rivero cuenta, además, con numerosos seguidores en redes y ha creado su propio merchandasing con su marca personal en torno a la cual quiere hacer crecer una comunidad regida por la filosofíaYE$$$, esto es:  “Ya estoy sumando. +dinero, + aventura, +familia”.

Muebles LUFE, el despegar de un negocio a raíz de una noticia

En Muebles LUFE venden muebles de carácter Local, Universal, Funcional y Ecológico, que es lo que significan las siglas que dan nombre de la empresa. Falta también hacer una alusión a la competitividad de sus precios.

Al frente de Muebles LUFE está Enrique Arrillaga, ingeniero mecánico de formación que, en 2002, decidió adquirir la empresa maderera que había fundado su tatarabuelo. Cuando las cosas empezaron a ir mal, se resistió a reconocerlo hasta no ver el precipicio. Se dio entonces cuenta de que había vendido absolutamente todo en un intento frustrado por salvar una empresa que acabó en un concurso de acreedores. Entonces Arrillaga era joven para retirarse y tardío para empezar a trabajar por cuenta ajena así que, en el año 2014, se animó a fundar otra empresas aprovechando la experiencia en la industria de la madera. Nace así Muebles LUCE empresa a la que un artículo publicado en 2017 bautiza como ‘el Ikea vasco’ y la noticia se hizo viral. A raíz de aquello, empezaron a lloverles los pedidos. El boom mediático propició que, de la noche a la mañana, la empresa pasase de recibir 20 pedidos al día a alcanzar picos de 160 pedidos diarios.

Aunque el ritmo ya se ha estabilizado, actualmente Muebles LUFE dispone de una nave de 5.700 metros cuadrados en el Polígono Industrial Etxezarreta (Guipúzcoa), supera la veintena de empleados y, en algunos ejercicios, los 3M de euros de facturación y siguen creciendo. 

Alejandro del Amo: un despido que, tal vez, sigan lamentando los socios

Alejandro del Amo es ingeniero industrial por la Universidad de Zaragoza. Como doctorando, aquí realizó una investigación sobre sistemas de trigeneración solar, es decir la generación de electricidad, frío y calor a partir de la irradiación del sol. Con estos fines empezó a desarrollar un panel solar híbrido, tanto para la producción de energía eléctrica como energía térmica que luego se revelaría atractivo para el mercado. 

Como no tenía recursos suficientes para monta en solitario una empresa que produjese y comercializara el panel, pidió apoyo a dos compañeros de Universidad y entre los 3 fundaron una compañía que aspiraba a liderar la innovación tecnológica solar. Resultó luego que el producto encajaba, pero que el ciclo para cerrar una venta era largo, demasiado para sustentar una startup con escasos recursos que necesitaba dinero para poder fabricar y hacer sostenible la empresa. La situación se hizo insostenible y surgieron fricciones que acabaron con el despido de del Amo de la empresa que estaba explotando su con el trabajo de mi tesis doctoral “Todo ello sin indemnización alguna, que entonces éramos todos autónomos, y con mi primer hijo de camino. No me lo podía creer, me parecía super injusto y estuve a punte de derrumbarme”, contaba en una entrevista de Emprendedores .

Como su historia ya la contamos entonces, podemos resumir diciendo que el resto de los compañeros decidieron seguirle en el despido y sumarse a él a su nuevo proyecto: Abora Solar con la  que ha conseguido crear el panel solar híbrido más eficiente del mundo con el que ha recibido más de 30 premios a la innovación, entre nacionales y extranjeros. Ya a título personal, Alejandro del Amo obtuvo un premio del MIT, otorgado a los 35 principales innovadores menores de 35 años, y fue nombrado por Forbes como uno de los 100 españoles más creativos en el mundo de los negocios.

Agustín Peralt, la reinvención por dentro y por fuera

También la de Agustín Peralt es la historia de una reinvención personal y profesional tras haber sufrido un fracaso. En enero de 2012, época con una de las mayores tasas de desempleo en España, Peralt fue despedido de la empresa en la que llevaba trabajando muchos años como directivo. El problema se había gestado antes. Debido a la confianza que tenía con la propiedad de la empresa, avaló con su firma personal un préstamo hipotecario concedido a la compañía. La virulencia de la crisis económica provocó que la empresa presentara concurso de acreedores dejando a Peralt con bancos pisándole lo talones para cobrar una deuda millonaria.

La situación y las consecuencias en su estado personal, acabaron generando problemas con su mujer, que derivaron en una separación compleja y sin vuelta atrás, con dos hijos de 10 y 12 años y una custodia compartida deseada solo por él.

Tras esta época que califica de “oscura” Peralt, doctor en Administración de Empresas y formado en Management en ESADE, consiguió ‘resetearse’ y reconducir su vida personal y profesional por un camino que le satisface plenamente. El cambio, dice, “fue un proceso largo” una experiencia que comparte en su nuevo libro recién publicado con el título Los 6 pilares de la resiliencia. Actualmente, Peralt se postula como experto en productividad directiva y en todo lo relacionado con la efectividad de grandes CEOs y comités de dirección.

David Díaz Robisco, ‘el Supermán’ que no murió por hacer las cosas mal

Antes de convertirse en una de las personas más influyentes en el área de Recursos Humanos y un experto en un área tan específica como es Linkedin, David Díaz Robisco, fundador de Información para la acción venía de un estrepitoso fracaso. “Emprender va con mi personalidad. Montamos Calthermic con el objetivo de ser un referente en el mundo de la calefacción: novedades a un precio asequible. Hicimos nuestro plan de negocio para facturar 6 millones en tres años y en 6 años llegamos a casi 12 millones, con más de un 50% de la facturación fuera de España”, cuenta. A los dos años siguientes, quebraron, “no por la crisis, sino por no hacer las cosas bien”, declaraba en Emprendedores.

La experiencia le ha dado de sí porque, además de dar conferencias sobre ella le ha servido de excusa en su libro titulado Lecciones de una quiebra. Los errores principales fueron dos: una base de clientes muy concentrada que nos dejó de comprar porque no les ofrecíamos lo que ellos pedían e inversiones excesivas en instalaciones y en desarrollo de productos.

Lo bueno es que el ‘Supermán’ que nació de Díaz Robisco cuando facturaba los 12 millones no llegó a morir. Desde octubre 2019 imparte formación y asiste a comités de dirección de empresas con tres objetivos: tomar mejores decisiones en la dirección de empresas con más cabeza y menos corazón; tener indicadores claros de la actividad de la empresa y cómo mejorarlos y liderazgo. “Muchas de las cosas que tú vas a vivir, yo ya las he vivido. Ese es mi valor diferencial”, afirma.

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