8 inspiradoras historias de superación para animarte a montar tu negocio

Los inicios de estos ocho emprendedores te van a dar ganas de poner en marcha ya esa idea de empresa que te ronda la cabeza.

historias que inspiran a los emprendedores

«Las cosas suceden por alguna extraña razón y que, cuando algo acaba, es para que nuevas puertas se abran«

Javier Gil Llorens

1.-Aferrarse a un sueño aunque la burocracia te derrumbe el andamiaje

Después de muchos años de investigación y de prueba y error, Rodrigo Córdoba dio finalmente con lo que estaba buscando: una máquina en la que, a modo de Nespresso, meter una cápsula para extraer, pocos minutos después, un pastelito delicioso y perfectamente horneado. Entiéndase que el proyecto, despachado en una frase, lleva detrás un largo proceso de investigación y desarrollo de producto, empezando por la elaboración de las recetas para introducir en las cápsulas y siguiendo por el diseño del packaging de las mismas para su conservación, la concepción y creación del hardware y el desarrollo del software interno para que el pastelito salga perfecto.

Se entiende, pues, que Rodrigo de Córdoba lleve años enfrascado en este negocio con el que se propone revolucionar el mundo de la repostería y endulzar la vida diaria de todo el mundo. Eso es lo que persigue con Tigoût, nombre de la empresa que se inspira en Petit goût, pequeños gustos, en francés.

La historia del negocio nace en Argentina

Argentina es el país de origen de Rodrigo Córdoba. Allí lo tenía ya todo montado para arrancar el negocio con las máquinas a punto de llegar de China, cuando chocó con un tremendo problema burocrático y un cambio regulatorio que le impedía la importación de las mismas. Desde enero de 2021, para el Banco Central se trata de un producto suntuario, dentro de la categoría de hornos eléctricos, para los que se prohíbe el acceso al mercado oficial de cambio para pagar sus importaciones. La norma obliga a esperar un año -y comprar el dólar al valor que cueste dentro de un año- o pagar con financiamiento del exterior.

Harto de los vaivenes políticos del país, Rodrigo Córdoba decidió trasladarse con su familia a Madrid y lanzar desde España el proyecto con toda la infraestructura necesaria. Cerradas a marchas forzadas las negociaciones con nuevos proveedores y almacenes en España y articulado su nuevo equipo, el plan empresarial ya está en marcha. El objetivo para 2022 es haber alcanzado la venta de 9.000 máquinas y, ya en el largo plazo, ver una Tigoût al lado de cada máquina de vending de café u otras bebidas calientes en los hospitales, oficinas, hoteles, aeropuertos….

La chef dominicana María Marte

2.-Dejar el sabor del éxito para buscar la receta de la felicidad

La chef dominicana María Marte ya no reside en Madrid. Hace dos años que decidió abandonar España y regresar a Jarabacoa, su ciudad natal para estar más cerca de su familia, especialmente de sus hijos. Allí regenta ahora un negocio de eventos privados y está al frente de la Fundación María Marte, donde atienden a personas con diferentes necesidades.

Procedente de República Dominicana, María Marte aterrizaba en Madrid en 2003, coincidiendo con la inauguración del hasta entonces círculo privado Club Allard que abría sus puertas al público general como restaurante. Necesitaban personal para la limpieza y ahí estaba, por casualidad, María Marte entregando su currículum. “Tuve muchísima suerte porque fue el primer sitio donde pedí trabajo”, declaraba María Marte en otra entrevista que le hizo Emprendedores y que, si te interesa, puedes leer al completo en este enlace

Como limpiadora, pero con la vista en los fogones

Al Club Allard se incorporaba María Marte cada mañana como limpiadora pero con la vista puesta en los fogones, en ese momento a cargo del chef Diego Guerrero. Este fue quien le ofreció la oportunidad de participar en la cocina a condición de no dejar su puesto de limpiadora. Sus jornadas laborales se duplicaron pero también su entusiasmo. Con el tiempo, María Marte acabaría sustituyendo a Guerrero al mando de la cocina de Club Allard y revalidando las dos Estrellas Michelin que ya había obtenido el establecimiento, un hito histórico en nuestra gastronomía.

Después de 16 años, María Marte abandonaba Madrid llena de amigos y de premios como el Premio Nacional de Gastronomía al Mejor Jefe de Cocina.

Soma

3.-Emprender sí, pero desde la incertidumbre

En el registro civil figura como Oriol Prieto Sánchez, pero si le llamas por ese nombre lo más probable es que ni se de por aludido porque desde sus tiempos de grafitero solo atiende cuando se dirigen a él como Soma, el nombre de guerra que mantiene hasta hoy, con 44 años. Actualmente, regenta un negocio de formación online para productores musicales con el que ha facturado ya más de 3 millones de euros. Corresponde al último de sus emprendimientos y, por ahora, lo lleva bien, pero tiene claro que si algún día deja de satisfacerle lo que hace, lo dejará. Más que el dinero, lo que impulsa a Soma es la motivación.

Antes que los cursos de formación, Soma gestó otros emprendimientos en los que el denominador común es hacerlos crecer con la misma habilidad con la que se derrumban. Como músico y compositor de hip hop pionero en nuestro país, terminó firmando contratos con grandes discográficas. El dinero ganado lo juntó a una pequeña herencia recibida tras el fallecimiento de su padre y montó un mega estudio en pleno centro de Barcelona, un proyecto del que salió muy aprendido pero también muy arruinado.

Dos semanas dice Soma que dedicó a lamerse las heridas. Hecho el trabajo de purificación, pidió un nuevo crédito al banco para montar otro estudio en solitario, ahora, como él mismo dice, un ‘home estudio’, que hacía también las veces de domicilio. Bajo la marca Lebuqe Studio empezó Soma a trabajar a destajo y tirando los precios. Las mezclas y las grabaciones las hacía en los ratos libres que le dejaba su trabajo como camillero de hospital cuyos ingresos iban a parar, mayoritariamente, al pago de la deuda y a la adquisición de la droga que, entonces, “consumía a saco”.

La oportunidad se le presenta cuando le proponen grabar con Nach, referente nacional en el panorama rapero. Aparta definitivamente la droga de su vida para concentrarse solo en su trabajo. A Nach le sucedieron muchos otros, pero tampoco el nuevo éxito calmaba sus inquietudes personales.

A sus 40 años, decide cerrar el estudio y comprar un pasaje, solo de ida, a Sudamérica. Es en ese vivir a salto de mata donde Soma encuentra su elemento. Y desde la incertidumbre, en la que él se siente cómodo, sigue lanzando proyectos emprendedores, preferentemente en forma de infoproductos orientados a la industria musical, donde vuelve a triunfar.

Andrew Funk

4.-De sintecho a emprendedor

A Andrew Funk le quedó clara una lección de su padre: “Si no eres capaz de aportar valor a la sociedad, no esperes que la sociedad haga algo por ti cuando la necesites”. El recordatorio de esta máxima paterna es lo que impulsó a Funk a concebir su proyecto de Homeless Entrepreneur, una asociación sin ánimo de lucro que persigue empoderar a personas sin hogar ayudándoles a integrarse en el mercado laboral e iniciar una nueva vida por sus propios medios. 

Decir que, el primer cliente de la organización, fue el mismo que la fundó, un americano residente en Barcelona que, de la noche a la mañana, se vio durmiendo en la calle y pidiendo ayuda a los amigos de casa en casa. “Caer en la calle es tan fácil como tener una mala racha. Le puede pasar a cualquiera”, sostiene. Lo que no llega a comprender es que haya personas que se acomoden a esa situación en lugar de luchar por salir de ella.  Por eso creó Homeless Entrepreneur con intención de empoderar a los ‘sintecho’ a través del trabajo y la ciudadanía activa más que a golpe de subsidios. HELP es el nombre de uno de los programas sobre el que orbita toda la organización con el que se proporciona un camino de apoyo hacia la independencia, al incentivar las oportunidades de empleo y fomentar las actividades empresariales. 

La organización, camino de constituirse en Fundación, ha conseguido mejorar la vida, en un sentido u otro, de más de 300 personas y acumula ya 27 casos de éxito de personas sin hogar plenamente integrados en el mercado laboral. 

Luis Soriano, impulsor de Biblioburro, charla con unos jóvenes

5.- Alfa y Beto, dos burros muy listos

Biblioburro es una biblioteca itinerante que distribuye libros entre los niños que habitan en poblaciones rurales colombianas trasladados a lomos de dos burros, Alfa y Beto. El programa se creó en La Gloria, Colombia, por Luis Humberto Soriano, un profesor de español en una escuela de Primaria y que lleva más de 20 años acercando los libros a las aldeas al objeto de combatir el analfabetismo y convencido del poder de la lectura para transformar a las personas.

En el año 2008 la colección de libros donados alcanzaba ya los 4.800 volúmenes. Lo que se dice material, nunca le ha faltado aunque la iniciativa no cuenta con apoyo financiero de ningún tipo. Ello no quita para que la historia de Biblioburro y su promotor haya dado la vuelta al mundo y haya sido contada por periodistas de la CNN y la BBC.

Aunque inicialmente Biblioburro nace con el propósito de atender la demanda cultural de los más pequeños, a día de hoy extienden la oferta también para adultos. Tampoco cesó su actividad en tiempos de pandemia entendiendo que en ese momento, con los centros escolares cerrados, su solución era más necesaria que nunca.

María Teresa Saperas junto a sus hijas

6.-Emprender a los 78 años

A sus 78 años, a María Teresa Saperas le dio por emprender y montó a ADZ Nadons, un negocio de pañales reciclables que tanto benefician a la salud del planeta como a la del bolsillo teniendo en cuenta que, solo un bebé, consume hasta 5.500 pañales de usar y tirar durante sus dos años y medio de vida. 

Lo cuenta María Teresa: “Mi historia empieza cuando, colaborando como voluntaria en organizaciones benéficas, familias con necesidades básicas que no podían atender, venían y pedían dinero para las más urgentes, entre ellas, la compra de pañales.

¿Cómo iban a gastar más de 1000€ en pañales, cuando no podían ni comprar los alimentos indispensables? Además, no me gustaba la idea de llenar la basura de residuos que tardan siglos en degradarse ni la de las constantes dermatitis en la piel de los bebés por todos los productos químicos que llevan… Necesitaba una solución que a mi entender ya existía, pues yo crié a siete hijos con pañales de tela. Así que les decía que los usaran, pero no los encontraban en ningún sitio.

¿Que no existen?, pues ya los hago yo

Yo misma fui a preguntar a un montón de tiendas y farmacias y no encontré nada. Me tomaron por una anciana despistada que no sabe que los pañales se compran en el super y se tiran. Me fui a casa frustrada y, como sabía coser, me puse manos a la obra. ¡Que no existe…! ¡Lo sabré yo! Y aquí empezó todo.

Cuando lo tuve hecho, a mi familia le gustó tanto que uno de mis yernos me animó a patentarlo. Además, lo presentamos a los “V Premios Reus a la Creación de Empresas” y ¡quedé finalista! La condición era ir a la universidad a un curso de administración de empresas. Me hacía mucha ilusión coger cada día el autobús para ir allí. Una vez una pasajera me avisó de que creía que me equivocaba de parada, que la del hospital era la siguiente, pero yo le contesté que no, que iba a la universidad”.

A día de hoy María Teresa Saperas tiene 89 años y la empresa ADZ Nadons está a cargo de su hija Cristina y su nieta. La compañía se ha fundado en Les Borges del Camp, en la provincia de Tarragona, pero venden también online a toda España.

7.-Cuando la quiebra de la empresa te lleva al triunfo personal y profesional

Javier Gil Llorens entiende que «las cosas suceden por alguna extraña razón y que, cuando algo acaba, es para que nuevas puertas se abran«. Después de más de 30 años al frente de un negocio boyante con el que facturaba más de 4 millones de euros y que le hizo merecedor de un premio a la empresa del año, los impagos que desencadenó la crisis financiera de 2008 le dejaron arruinado. “Perdí todo mi patrimonio’ dice, pero también cuenta que nunca llegó a caer en la desesperación, una reacción que le hizo incluso dudar de su equilibrio psicológico.

Ahondando sobre las posibles causas que justificasen su impasibilidad ante el infortunio concluyó que eran los cimientos espirituales sobre los que había basado su construcción personal lo que le salvó. “Llegué a la conclusión de que, con la quiebra de la empresa, había perdido los asideros económicos y físicos del mundo externo, pero conservé los asideros espirituales, los del mundo interno. El trabajo interior resultó ser más sólido que el del mercado. Eso es lo que me ayudó a mantener la calma”, narraba en otra entrevista que puedes leer aquí

La otra conclusión a la que llegó Gil Llorens es que sería absurdo intentar volver a vivir lo que ya había experimentado. Que las cosas acaban por algo y que, cuando eso sucede, es porque algo nuevo comienza. Se formó como coach ejecutivo y en Programación Neurolingüística (PNL) y abrió una consulta en Vigo desde donde, a día de hoy, ejerce como mental personal trainer a lo que se une su actividad como conferenciante, profesor y escritor.

Alejandro del Amo, CEO de Abora Solar

Un despido que, tal vez, sigan lamentando los socios

Alejandro del Amo es ingeniero industrial por la Universidad de Zaragoza. Como doctorando, aquí realizó una investigación sobre sistemas de trigeneración solar, es decir la generación de electricidad, frío y calor a partir de la irradiación del sol. Con estos fines empezó a desarrollar un panel solar híbrido, tanto para la producción de energía eléctrica como energía térmica que luego se revelaría atractivo para el mercado. 

Como no tenía recursos suficientes para monta en solitario una empresa que produjese y comercializara el panel, pidió apoyo a dos compañeros de Universidad y entre los 3 fundaron una compañía que aspiraba a liderar la innovación tecnológica solar. Resultó luego que el producto encajaba, pero que el ciclo para cerrar una venta era largo, demasiado para sustentar una startup con escasos recursos que necesitaba dinero para poder fabricar y hacer sostenible la empresa. La situación se hizo insostenible y surgieron fricciones que acabaron con el despido de del Amo de la empresa que estaba explotando su trabajo de mi tesis doctoral “Todo ello sin indemnización alguna, que entonces éramos todos autónomos, y con mi primer hijo de camino. No me lo podía creer, me parecía super injusto y estuve a punte de derrumbarme”, contaba a Emprendedores.

Como su historia ya la contamos entonces, podemos resumir diciendo que el resto de los compañeros decidieron seguirle en el despido y sumarse a él a su nuevo proyecto: Abora Solar con la  que ha conseguido crear el panel solar híbrido más eficiente del mundo con el que ha recibido más de 30 premios a la innovación, entre nacionales y extranjeros. Ya a título personal, Alejandro del Amo obtuvo un premio del MIT, otorgado a los 35 principales innovadores menores de 35 años, y fue nombrado por Forbes como uno de los 100 españoles más creativos en el mundo de los negocios.