SIN MIEDO AL FRACASO
Como pionero que es, Antonio Esteban no tiene miedo a equivocarse y dice con una sonrisa que “es muy instructivo tener fracasos. Aprendemos más de nuestros fracasos que de nuestros éxitos. A mí me habían dado en la cresta bien fuerte varias veces. No una ni dos”.

GESTIÓN DEL ENSAYO-ERROR
Dice sin pestañear que todo lo ha hecho a base de “probar, ir poco a poco y a ver qué pasa”. Toda la empresa es resultado de esta forma de gestionar, desde el comienzo mismo del negocio, pasando por el lanzamiento de nuevos productos como la alimentación biológica, “en la que quizás fuimos demasiado impulsivos al lanzarla porque era demasiado innovadora” y hasta la búsqueda de mercados internacionales, “nos hemos equivocado en algunos, pero hemos acertado en otros”.

APRENDER CONTINUAMENTE
Hace años intentó, sin éxito, traer la medicina china a España. Ahora se ha empeñado en cultivar ginseng en Soria y con la ayuda de un asesor llegado de Corea ha creado la primera plantación de este tipo en toda Europa. Y “estamos a punto de lanzar una alimentación con fines terapéuticos, pero es prematuro hablar de ello. No lo tenemos terminado”.