Caso II: JJ Comunicacción

image
Jaime Parrondo y Jaime Bosqued, socios de JJ Comunicacción

Colegas de profesión, estos dos periodistas decidieron crear en 2005 una agencia de comunicación. Pero en su momento no se sintieron capaces de hacerlo de manera independiente. “Quizás nos pesó que siempre habíamos trabajado como asalariados”, confiesan. Esto les llevó a convertirse en la filial de comunicación de una consultoría: el primer gran error que reconocen haber cometido en su carrera emprendedora. “Esta situación nos generaba numerosas servidumbres, como ofrecer un determinado precio a un cliente, porque le interesaba a la consultoría”, subraya Jaime Bosqued.
Cuando ambos se percataron de que se estaban alejando de la idea original por la que se habían unido en el proyecto (“poner en contacto a empresas y medios”), ocurrió lo inesperado: La consultoría cerró por problemas económicos.

Publicidad - Sigue leyendo debajo

La vía independiente
Ante este acontecimiento, nuestros protagonistas abrieron otra agencia, pero esta vez sí de forma independiente. Era enero de 2006 y nacía JJ Comunicacción, con un plan de negocio de manual, como apunta Jaime Parrondo. “En ese documento fijamos unas tarifas que creímos se debían respetar al 100% si queríamos obtener rentabilidad; estábamos convencidos de que si trabajábamos por menos, perderíamos dinero”. Esto les llevo a ser totalmente inflexibles al negociar presupuestos. Algo que, incluso, les hizo perder algún cliente que estaba a punto de firmar con ellos, como recuerdan. Ahora una mayor flexibilidad les ha permitido recuperar alguna cuenta. Bosqued confiesa la que, para él, ha sido su mayor equivocación: “Sin duda, haber recurrido a un comercial para vender nuestros servicios, pues terminó por convertirse en un comisionista. Nadie va a comercializar el producto mejor que tú y nadie tendrá tu nivel de implicación”.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Más de Crea tu empresa