Agencia de traducciones

Éste es un buen momento para que montes una agencia de traducción, un negocio de poco riesgo que, gracias a Internet, cada vez cuenta con más posibilidades de futuro.

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La globalización ha impulsado la demanda de los servicios de traducción. Editoriales, empresas, bancos, instituciones y particulares necesitan traducir obras literarias, textos técnicos, médicos, administrativos, comerciales, jurídicos. El inglés sigue siendo la principal lengua de traducción internacional, seguido por otros idiomas europeos - francés, alemán, italiano, portugués y español -. Chino, japonés y coreano también son muy demandados. Tras las lenguas europeas y asiáticas, el árabe se encuentra en tercera posición. En cada materia hay idiomas predominantes: alemán e italiano en la religión; alemán e inglés en la literatura; castellano e inglés en historia y geografía, etc. Se valora que los traductores sean nativos en el idioma de destino, así como su especialización en áreas concretas.

Las traducciones han aumentado de forma continua en los últimos años, debido principalmente al incremento de la demanda de contenidos multi-idioma para páginas web, de comercio electrónico, videojuegos, software, etc. A menudo se realizan trabajos de “localización” o sea traducciones adaptadas a la cultura y rasgos lingüísticos del país de destino. A todo esto se añade, más recientemente, el creciente consumo de contenidos audiovisuales en 'streaming' en versión original subtitulada.

El sector de la traducción en España

Se encuentra extremadamente fragmentado: pequeñas agencias y traductores autónomos constituyen el grueso de la oferta del sector. Según el INE, actualmente existen 9.415 actividades de traducción e interpretación, el 87% sin asalariados y el 10% con 1 o 2 trabajadores. En 2015 (dato disponible más reciente) el sector facturó en España 449.469.000 euros. A nivel global, el informe anual de referencia de la consultora CSA estima que el mercado mundial de servicios de traducción facturó US$46.52 millones de dólares en 2018, una cifra bastante impresionante.

En su mayoría, los traductores son Licenciados en Traducción e Interpretación, seguidos por Filólogos y otros estudios (Medicina, Informática, Derecho, etc.) combinados con la formación en traducción. También son numerosos los traductores que compaginan esta actividad con otras profesiones.

La tecnología no es rival, sino aliada

Es lo que afirma Lourdes Yagüe, traductora y cofundadora de Hello Translator, plataforma que conecta traductores profesionales y empresas. La experta considera que “lo más relevante en el sector es la incursión de las nuevas tecnologías. Se van a seguir perfeccionando tecnologías de traducción automática, alimentada con inteligencia artificial.” Y mientras hay quien habla de la desaparición de la profesión, Lourdes Yagüe cree que el sector se enfrenta más bien a una transformación. “El factor humano seguirá estando en el centro y los traductores no dejarán de tener trabajo si se adaptan a los cambios y mantienen un perfil altamente especializado que les diferencie de la competencia. Para textos genéricos y facilones ya estarán las máquinas, o serán trabajos peor remunerados. Pero el lenguaje está lleno de matices, dobles sentidos, referencias culturales que dependen del contexto, aspectos que solamente el ser humano es capaz de apreciar. Seguirá siendo necesario que un traductor humano revise las traducciones automáticas. La “posedición” por parte de un traductor profesional es una tendencia a tener muy en cuenta”.

Por su parte, Beatriz Pascual, socia gerente desde hace más de 20 años de Veritas Traducción y Comunicación, recomienda invertir en formación y certificarse
con las normas de calidad correspondientes al sector, como en su caso, la ISO 9001:2015 y con la ISO 17100:2015, primera norma internacional que establece y define los requisitos para la prestación de un servicio de calidad por parte de
los proveedores de servicios de traducción.

Si tienes intención de dedicarte a prestar servicios de traducción, te esperan muchas horas de trabajo en una actividad estimulante y la perspectiva de ir creciendo con el tiempo hasta crear una agencia en la que trabajen también otras personas. Eso sí, deberás poner a punto una adecuada estrategia de comunicación. Imagen corporativa, tarjetas de visitas, página web y redes sociales serán las bases sobre las que potenciar tu marca y conseguir notoriedad. También habrá que identificar ferias y eventos en los que se encuentre el público objetivo y desplegar tus dotes comerciales. Y será de vital importancia llevar a cabo estrategias de fidelización para que los clientes se mantengan y repitan en el tiempo.



Perfil del negocio: Balance Inicial

Montar una agencia de traducción no exige una inversión elevada. Nuestros dos emprendedores, con experiencia previa, empezarán su proyecto empresarial conjunto trabajando en la casa de uno de ellos.

Se prevén las siguientes inversiones en inmovilizado material: acondicionamiento del despacho (1.500 €), mobiliario para el nuevo puesto de trabajo (500 €), la compra de un ordenador más potente (1.200 €) y material de consulta (diccionarios) por valor de 250 €.

En el inmovilizado intangible se incluyen el registro de la marca (300 €) y programas informáticos por valor total de 400 €. Los gastos de primer establecimiento para la creación de la imagen de marca y la publicidad de lanzamiento ascienden a 600 €.

También se cuenta con una tesorería inicial de 1.000 euros. La inversión necesaria asciende así a 6.748 €. En el importe de las inversiones se separa la parte de la base imponible de la del IVA Soportado (“Hacienda Pública Deudora por IVA” por importe de 998 euros). Hacienda debe esa cantidad, que se irá compensando en las liquidaciones trimestrales de IVA, o, si se prefiere, se podrá solicitar a Hacienda su devolución al comienzo de la actividad. Los emprendedores aportan un capital social de 5.000 € a partes iguales. El resto (1.748 €) procede de familiares que apuestan por el proyecto. El activo del balance representa los bienes y derechos que la empresa necesita para desarrollar su actividad (sus inversiones a corto y largo plazo), mientras que el pasivo es la forma en que están financiados. Las partidas del activo se ordenan de menor a mayor grado de liquidez (de terrenos a caja), mientras que las partidas de patrimonio neto + pasivo se ordenan de menor a mayor exigibilidad (de capital a deudas a corto plazo). Una vez iniciada la actividad, las partidas del activo y del pasivo del balance irán cambiando de importe, en función del comportamiento de la empresa. El inmovilizado irá perdiendo valor por efecto de la amortización acumulada; el activo circulante reflejará los bienes y derechos frente a terceros en cada momento (clientes, deudores, existencias, tesorería); los fondos propios recogerán el aumento o disminución del patrimonio de la empresa según vaya teniendo beneficios o pérdidas. De esta forma el balance de situación, en cada cierre de ejercicio, proporciona una instantánea fidedigna de la situación financiera y patrimonial de la empresa.

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Balance Inicial

Perfil del Negocio: Cuenta de Resultados

Los principales gastos en los que incurre una agencia de traducción son:

-gastos de personal. Nuestros emprendedores cotizan sobre la base mínima la cantidad mensual respectivamente de 283 euros y 60 euros (tarifa plana) en el régimen de autónomos de la Seguridad Social. El salario bruto inicial de cada uno se fija en 800 € al mes.

-gastos de publicidad, por un total de 1.800 € anuales.

-gastos generales: suministros (teléfono, luz, calefacción y gasolina), servicios externos (mantenimiento informático, asesoría), material de oficina, cuotas de asociaciones profesionales y suscripciones, seguro de responsabilidad civil por valor de 200 €.

A los gastos anteriores, hay que sumar las amortizaciones, que reflejan la depreciación efectiva sufrida por los distintos elementos del inmovilizado como consecuencia de su uso y obsolescencia. En nuestro supuesto reflejaremos cada año durante 7 años la cuota de amortización correspondiente a la pérdida de la séptima parte del valor del inmovilizado (702 € anuales).

Al principio los dos emprendedores traducirán personalmente el mayor número de encargos. Al mismo tiempo, uno de ellos irá realizando labor comercial, que les permitirá ampliar la cartera de clientes y contratar a otros traductores ya a partir del quinto mes. Para las traducciones realizadas por los emprendedores apenas hay costes variables de venta y el margen está muy próximo al 100%. Sin embargo, el margen de la agencia oscila alrededor del 30% en las traducciones encargadas a los colaboradores (profesionales autónomos), a los que se les corresponde una media del 70% del importe de la traducción. Las previsiones de venta se han estimado teniendo en cuenta las tarifas medias por palabra (a partir de 0,07 €/palabra) en los encargos previstos por parte de clientes con los que ya se cuenta, así como el cálculo de la tarifa por hora de trabajo, basado en el rendimiento correspondiente al número de palabras que los emprendedores pueden traducir por hora (estimado en 25 €/hora). En esta actividad hay cierta estacionalidad: julio será un mes intenso, mientras que agosto coincide con las vacaciones de las empresas, principal cliente de nuestra agencia. En nuestro supuesto, la cuenta de pérdidas y ganancias del primer año presenta un resultado positivo (después de impuestos) de 6.348 euros.

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Cuenta de Pérdidas y Ganancias
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