Plan de negocio para montar una empresa de limpieza

La externalización de las empresas y la nueva forma de construir abren todo un abanico de posibilidades para los emprendedores.

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La limpieza es una necesidad humana básica. La demandan a diario tanto hogares y comunidades de vecinos como empresas, instalaciones y organizaciones de todo tipo: el abanico de clientes es amplio. Si nos planteamos dedicarnos a esta actividad, será necesario definir previamente qué queremos y podemos limpiar. Aquí podrás leer las claves para montar una empresa de servicios de limpieza. Para descargar el plan de negocio completo, pincha aquí.

En este sector, cabe diferenciar entre tres tipos de servicios de limpieza. El primero son las limpiezas generales son puntuales o esporádicas, y están dirigidas tanto a domicilios particulares como a empresas, locales comerciales y otras instalaciones. Se incluyen aquí también las limpiezas de fin de obra, en profundidad o la limpieza de siniestros.

La segunda modalidad son las limpiezas sectoriales específicas. Hay sectores de demanda que requieren planes de limpieza específicos, con materiales, técnicas, maquinaria y personal adecuados. Estas peculiaridades hacen que en la limpieza de mantenimiento existan también diversas especializaciones, en algunos casos bastante complejas: la de naves industriales requiere limpieza de alturas; en los centros sanitarios los procedimientos de higiene son muy estrictos; en el sector agroalimentario y farmacéutico el personal debe estar adecuadamente cualificado; mientras que la limpieza técnica industrial y la de centrales nucleares se encuentra en lo alto de la pirámide de especialización.

El tercer tipo son las limpiezas técnicas especializadas. El servicio de limpieza de mantenimiento no cubre la de ciertos elementos que requieren tratamientos periódicos específicos, como los techos, las tapicerías, las persianas o los conductos de aire acondicionado, entre otros. Del mismo modo, existen circunstancias especiales que exigen intervenciones específicas, tales como la eliminación de chicles, grafitis y pintadas, el diamantado y abrillantado de suelos, los servicios de desratización, desinsectación, desodorización ambiental, pocería, etc.


Las cifras del sector

Si bien las limpiezas generales pueden ser una buena forma de arrancar en esta actividad, los servicios técnicos especializados y los nichos sectoriales constituyen una muy buena oportunidad de posicionamiento para desmarcarse de otras empresas del sector. Y pueden generar una demanda importante, si se consigue crear una oferta atractiva, útil y diferenciada en un sector tradicional y maduro.

Según los datos más recientes del INE, el número de empresas dedicadas a actividades de limpieza asciende a 31.938 (1.049 más que el año anterior) y el empleo a 3.337.646 de personas. En 2017 la facturación total ascendió a 9.970 millones de euros (1,8% más con respecto a 2016). Aunque el sector esté muy atomizado – está compuesto en el 95% por microempresas, de cero a diez trabajadores - la facturación de los 10 primeros operadores ronda el 20% del total y las empresas grandes (de 250 ocupados o más) generan el 61% de la facturación. Las grandes empresas prestan servicios principalmente a las Administraciones Públicas, mientras las microempresas están especialmente activas en el mercado de los hogares.


Claves para brillar en el sector

Los expertos de este mercado destacan los siguientes aspectos como especialmente relevantes para triunfar en el mismo:

Gestión de las personas. Son el “alma” del negocio y es un punto especialmente crítico en un sector caracterizado por un fuerte índice de absentismo, elevada rotación y escaso apego a la profesión. La formación, la motivación y el sistema retributivo son las herramientas para lograr la satisfacción de los empleados y asegurar su productividad. Además de la plantilla de limpiadores, no pueden faltar perfiles comerciales, así como organizativos, para conseguir la adecuada planificación del trabajo.

Profesionalidad y vocación de servicio. Este aspecto es vital, puesto que los servicios de limpieza se prestan de forma periódica. Sandra Moreno, gerente de Limpiezas Castilla, lo expresa así: “¿Dejarías las llaves de tu casa a cualquiera?”. La apuesta por la calidad del servicio y la generación de confianza son el motor de su empresa, que presta sus servicios desde Azuqueca de Henares (Guadalajara) desde 1992. Su política de gestión de personas ha sido clave en su longevidad. “Muchas señoras (la mayoría de su personal es femenino) llevan con nosotros desde el comienzo. Sentirse valoradas y lograr compaginar su vida personal han sido determinantes” explica Sandra Moreno.

Maquinaria, técnicas, tratamientos y productos modernos. Estar a la vanguardia en esta área e incluso innovar, así como una buena gestión de compras, en cantidad y calidad, pueden representar un considerable ahorro de costes e incrementos de productividad.

Atención a la normativa. Es necesario conocer y cumplir a rajatabla las normas vigentes medioambientales, de almacenamiento y manipulación de productos químicos, así como la normativa de subrogación del personal, en el caso en que una contrata cambie de titularidad.

Comunicación. Conseguir notoriedad es imprescindible para cualquier negocio, sobre todo en los primeros tiempos. Esto implica tiempo y recursos, por lo que habrá que contar con un presupuesto inicial adecuado. Será necesario poner a punto un buen mix de actividades, tanto online – web, redes sociales, SEO, SEM – como offline, tales como anuncios en medios de comunicación, cartelería y rotulación, visitas comerciales, relaciones públicas (notas de prensa, patrocinios, networking,), etc.

Los cálculos de nuestro supuesto: el balance inicial

Nuestra empresaria decide crear una sociedad limitada de servicios de limpieza de mantenimiento para comunidades de vecinos y empresas, ofreciendo también un servicio técnico de limpieza de persianas por parte de un trabajador especializado, que las recogerá y limpiará en las instalaciones de la empresa con maquinaria específica. Se alquila un local de 75 m2 en las afueras de Alicante, acondicionándolo para realizar tareas administrativas y de gestión, con un pequeño almacén para los productos y útiles de limpieza y un taller donde instalar la maquinaria para la limpieza de persianas. También será necesaria una furgoneta, adquirida por renting. Se prevén las siguientes inversiones en inmovilizado material: maquinaria (6.000 €), reforma y acondicionamiento del local (4.000 €), herramientas y útiles (5.000 €), mobiliario y decoración (2.000 €), recursos y equipos informáticos (3.000 €). En el inmovilizado intangible se incluyen programas informáticos por valor de 700 €. Los gastos de primer establecimiento para imagen y material corporativo y publicidad de lanzamiento ascienden a 1.200 €, mientras que los gastos de constitución suman un total de 2.200 €. En el Activo Corriente, el epígrafe de Hacienda Pública deudora por IVA de inversiones iniciales suma 5.061 € y se cuenta con 15.000 de tesorería inicial. El importe total a financiar (Activo del balance inicial) asciende a 44.161 €. Nuestra empresaria aporta un capital social de 20.000 € y consigue una subvención de 2.000 €. El resto (22.161 €) se financia mediante un préstamo bancario a largo plazo (cinco años), al 5% de interés nominal anual, que se devolverá mediante 60 cuotas mensuales constantes de 418 € (formadas por intereses y devolución del capital).

Los cálculos de nuestro supuesto: balance de resultados

La cuenta de resultados registra todos los ingresos y gastos realizados a lo largo del año (sin IVA). Los principales gastos en los que incurre una empresa de servicios de limpieza son:

- gastos de personal: la suma de los salarios brutos y la seguridad social a cargo de la empresa. Es el gasto más elevado en esta actividad intensiva en mano de obra y además necesita ser cubierto con puntualidad todos los meses, por lo que el control de la tesorería es especialmente importante. El rango salarial se sitúa en una media de 15.380 euros brutos anuales. En nuestro supuesto recogemos en este apartado las remuneraciones de un equipo de 4 limpiadores, de un trabajador especializado y de la empresaria.

- gastos generales: suministros (luz, agua, teléfono, gas, conexión a Internet, combustible), servicios externos (arrendamiento – local y renting de la furgoneta-, servicios de profesionales – en nuestro caso, la gestoría -, gastos de mantenimiento y reparaciones, seguros, publicidad).

- amortizaciones: representan un gasto ineludible que recoge la pérdida de valor del los elementos del inmovilizado. En nuestro ejemplo ascienden a un total de 4.591 euros al año.

- gastos financieros: intereses de los préstamos o créditos bancarios

Restando de las ventas el coste de ventas (o coste variable) - que no incluye la mano de obra y está asociado el consumo de los bienes necesarios para realizar cada servicio (básicamente los productos de limpieza)-, se obtiene un margen bruto sobre ventas del 95,5%. Un valor próximo al 100% obliga a vender el equivalente a los gastos que se tienen, para alcanzar el punto de equilibrio. Como en el primer año sólo se consiguen unas ventas de 108.500 euros, se generan unas pérdidas de 43.392 €. Para empezar a dar resultados positivos manteniendo los mismos márgenes y gastos, se deben incrementar las ventas un 43%, aunque eso supondrá también aumentar los gastos de explotación. Asimismo será muy importante garantizar los ingresos estables derivados de las limpiezas de mantenimiento, puesto que las generales y especializadas reportan ingresos más irregulares. Los precios de los servicios varían en función de la tipología, de los costes previstos, de los tipos de cliente, de los precios de los competidores y de eventuales aspectos de diferenciación. En este sentido las limpiezas técnicas especializadas permiten precios y márgenes mayores.

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