No seas un bluff.com

A pesar de la crisis, o precisamente por ella, el comercio electrónico está alcanzando facturaciones históricas. En este escenario es fácil dejarse arrastrar por cantos de sirenas.
Para protegerte, te ofrecemos un listado de los principales errores puntocom.

Estamos viviendo una segunda edad dorada de las puntocom? Si atendemos a los números, no cabe duda. En el tercer trimestre del 2010, últimos datos publicados por la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones, el volumen de comercio electrónico alcanzó un nuevo récord con una facturación superior a los 1.900 millones de euros, un 26,5% más que en el mismo período del año anterior, encadenando el sexto trimestre consecutivo de récord.
Edgar Barroso, director de la consultora Avertica.com, tiene muy claras las razones: “La democratización de las tecnologías, la presencia de las redes sociales que permiten promocionarse gratuitamente y la crisis que ha empujado a muchos negocios offline a intentar una oportunidad en la red”, han propiciado la expansión de los negocios online.

Ahora bien, toda expansión fulgurante corre el riesgo de convertirse en burbuja y ésta, tarde o temprano, acaba explotando. Es cierto que hoy en día el escenario es diferente al existente en la primera crisis de las puntocom, pero también lo es que se están repitiendo algunos patrones que ya demostraron entonces su efecto pernicioso. Por eso queremos ofrecerte la lista de lo que no debes hacer y evitar que tu empresa sea en una bluf.com. Para elaborarla hemos optado porque sean los propios empresarios del sector los que nos lo expliquen.

15 ERRORES QUE NO DEBES COMETER

1. Tengo prisa, tengo prisa

La famosa frase del conejo de Alicia en El País de las Maravillas fue el error más repetido en la primera crisis de las puntocom: se hacían inversiones multimillonarias que tardaban años en recuperarse y los inversores acababan por tirar la toalla. Y cuidado, porque empiezan a repetirse patrones. Consejo: Este tipo de negocios son, en la mayoría de las ocasiones, economías en red que absorben mucha capitalización antes de empezar a devolver algo de beneficios. Así que hay ser pacientes, ajustar mucho los costes y las previsiones iniciales de ingreso.

2. La maldición de la ‘startup’

“Hay mucho romanticismo. Quieren emular la parte bucólica del gran negocio que se crea en un garaje y luego se vende a los grandes. Y cuando se dan cuenta de que tienen que trabajar 14 horas al día y que los clientes no llegan, desisten”, insiste Jesús Lacoste (Soydigital Network). Consejo: Identificar las puntocom con un ente diferente a la empresa es un error, porque en realidad sólo varía el canal, pero el modo de funcionamiento tiene que ser igual y no podemos olvidar que ahora cualquier empresa tradicional va a usar las mismas herramientas online.

3. Emprendedor en serie

Un error habitual del emprendedor puntocom es que sacan empresas o ideas de negocio como churros. Hoy crean un negocio de compraventa de pisos, mañana de alquiler de habitaciones y pasado, de decoración. “Son negocios muy puntuales que van replicando a modelos de negocios similares”, señala Barroso. Consejo: Como nos propone Pedro Pernias, “no debes empezar demasiadas cosas: hay que centrarse en un proyecto y terminarlo porque si no desperdigar energía”. Debes adaptar tu modelo a tu oferta, ya que no todo se vende de la misma manera ni atrae al mismo público.

4. Síndrome de ‘único en el mundo’

“Los emprendedores puntocom suelen ser muy habituales de las redes sociales, se aferran al concepto de “mi idea” que han obtenido normalmente de fuentes de RSS, navegando en esas redes o demás fuentes que están al alcance de cualquiera. No se dan cuenta de que en Internet, al mismo tiempo que tú estás teniendo una idea seguramente habrá otras 2.000 personas a los que se les ha ocurrido”, recuerda Emilio Márquez (Networking Activo). De esta manera, se lanzan sin haberla madurado, con lo cual son negocios con barreras de entrada muy bajas y fácilmente copiables. Para bien o para mal, “Internet rompe barreras espaciales y temporales, y si no estamos avispados nos pueden robar la idea”, confirma Sixto Arias (Mobext). Consejo: Estudia muy bien cuál puede ser tu valor añadido. Moléstate en hacer un estudio de mercado en la propia web y analiza dónde puedes diferenciarte para reducir los riesgos de réplica. Trabája tu idea, tu oferta y tu público y especialízate.

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