A Enisa le sale competencia

Valencia, a través de Ivace , o Galicia, a través de XesGalicia, son solo algunos ejemplos de Comunidades Autónomas que, siguiendo el modelo de Enisa, empiezan a apoyar y financiar el emprendimiento local a través de préstamos participativos.

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Enisa/Banco Sabadell

La prueba de que el modelo de Enisa funciona es que le han salido imitadores. Al menos esa es una de las conclusiones a las que llega José Martí Pellón, catedrático de Economía Financiera de la Universidad Complutense de Madrid, experto en capital riesgo y responsable del informe sobre el impacto económico y social de los préstamos Enisa.

“Gran parte de las comunidades autónomas se están retirando del capital riesgo público y empiezan a conceder a los emprendedores créditos participativos. Esta es la prueba de que el instrumento funciona”, sostiene. No obstante, y aunque es pronto aún para valorar el impacto de los imitadores, el catedrático expresó sus dudas sobre si la asignación de estos organismos autonómicos “será igual de eficiente que en Enisa” aludiendo a que es un proceso que requiere de un equipo especializado con un know how que resulta del análisis de miles de proyectos de cualquier actividad y tamaño. No obstante, los responsables de Enisa no contemplan, por el momento, la incompatibilidad entre los préstamos participativos de las autonomías con los otorgados por la Empresa Nacional de Innovación.

Este fue uno de los temas que salió en el transcurso de la presentación del informe de valoración del impacto económico y social de las inversiones realizadas por Enisa entre los años 2005 y 2014, aunque se hace el seguimiento detallado hasta 2016 y, ya con datos provisionales, hasta el momento actual. Los resultados del mismo los presentó Martí Pellón en un acto celebrado en el Auditorio de Banco Sabadell en Madrid. Ello se debe al acuerdo de colaboración suscrito hace tres años entre la entidad financiera, representada en el evento por Blanca Montero, subdirectora general del Banco Sabadell, y Elena García, responsable del Programa B Startup del Banco Sabadell, y Enisa, representada por su Consejero Delegado, José Bayón, y Jordi García Brustenga, director de operaciones de Enisa, entre otros.

Principales conclusiones

Una novedad incorporada en este cuarto informe realizado en los seis años de colaboración del catedrático con Enisa, es la identificación de empresas no financiadas con Enisas en circunstancias objetivamente similares a otras empresa que sí han accedido a algún préstamo participativo. El objetivo no era otro que ofrecer una comparativa que verificara o desmintiese el impacto real de la participación de Enisa en las corporaciones.

El resultado es altamente favorable para la Empresa Nacional de Innovación. “Las empresas apoyadas, en su mayoría pequeñas y con menos de diez años de vida al recibir el primer préstamo, muestran niveles de supervivencia superiores a los habituales en las inversiones de venture capital. En concreto, sólo se constató la desaparición del 33,8% de las empresas apoyadas, frente a niveles que superan el 50% en las inversiones de venture capital”, se apuntan en el informe.

Otra conclusión interesante es que, “incluyendo en el cálculo a las empresas desaparecidas, el conjunto de empresas analizadas (2.580) fue capaz de crear 13.290 empleos netos hasta 2016, superando los 7.898 que ya se habían contabilizado hasta el tercer año”.

Las variables que se tienen en cuenta en el estudio son: la generación de empleo, las ventas, el resultado bruto, activos totales y activos inmateriales, concediendo a las dos primeras mayor relevancia. Así, en relación a la creación de empleo, las empresas financiadas por Enisa en su conjunto han creado 13.290 puestos de trabajo hasta 2016, “un 41% antes de recibir el préstamo”, enfatizó el catedrático.

En cuanto a las ventas, uno de los datos aportados es que “de los 1.536 millones euros de incremento hasta el tercer año, se pasó a 3.014 (hasta 2016) millones, con una media de 1,17 millones de euros por empresa”.

Los datos aportados los tradujo Martí Pellón a beneficios no solo directos para las empresas, sino también indirectos para el conjunto de la economía. “Esto supone más ingresos fiscales por IRPF, IVA , más recursos para la Seguridad Social, y más riqueza para el país. Al final, los efectos indirectos creo que superan con creces al coste implícito que hay detrás de los préstamos”, dijo.

En lo que atañe a los emprendedores, también señaló una serie de ventajas entre las que se encuentran: acceso a la financiación para empresas de todo tipo, posibilidad de compatibilizar estas ayudas con cualquier otra alternativa financiera, efecto arrastre que anima luego al capital riesgo a participar en empresas financiadas previamente por Enisa, menor riesgo de dilución en las fases iniciales de la compañía o evadir problemas de desinversión.

Enisa empieza ya a repartir el dinero este año

Esta es la aportación de Enisa que dibujó el catedrático al ecosistema, “un ecosistema-dijo-que hay que cuidar y hacer crecer”. En este sentido, la buena noticia es que este año, los solicitantes de los préstamos participativos no tendrán que esperar hasta finales de año para recibir el dinero. Una partida de 98,5M de euros para el conjunto de las líneas que empezará a liberarse la próxima semana.

La presentación del informe fue seguido por una mesa redonda que la que se expusieron los casos de dos empresas simultáneamente financiadas por Enisa y Sabadell Startuo. Una es la de MissTipi, una solución de base tecnológica para facilitar la gestión del sector de la hostelería, representada por su CEO, María Kueppers, y la empresa Aervio , también de base tecnológica consistente en una plataforma de gestión de viajes de empresa, según definición de su CEO, Santiago Montero. En ambos casos expusieron una experiencia de financiación con las dos entidades, muy gratificante.

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