Incentivos a la contratación

¿Dónde encuentro candidatos? ¿Qué tipo de contrato es el más adecuado? ¿Qué incentivos existen? Si eres autónomo o tienes una microempresa y estás pensando contratar a tu primer empleado, este reportaje te interesa. 

Hay un amplio repertorio de ayudas estatales y autonómicas para potenciar la contratación indefinida de las personas integradas en colectivos con mayor riesgo de exclusión laboral. Está dirigido a desempleados menores de 30 años y mayores de 45, parados de larga duración, mujeres en sectores en los que estén subrepresentadas (dependiendo del caso, bonificaciones de 1.000 a 1.500 euros anuales durante tres años), así como la conversión de contratos de prácticas (de 500 a 700 euros anuales por tres años), de formación y aprendizaje (reducción de las cuotas de 1.500 a 1.800 euros al año durante tres ejercicios) y temporales (800 euros anuales durante tres años). También están bonificados los contratos temporales e indefinidos para colectivos como trabajadores en situaciones de exclusión social, parados mayores de 52 años beneficiarios de subsidios, víctimas de violencia doméstica o discapacitados. Las bonificaciones para estos últimos van desde 3.500 hasta 6.300 euros anuales durante todo el contrato. Recientemente se ha desarrollado la figura del ‘contrato de apoyo a los emprendedores’ (ver cuadro adjunto).

Por otro lado, las condiciones de los contratos de prácticas y de formación son muy interesantes. Los primeros, destinados a titulados universitarios o con Formación Profesional de grado medio o superior, pueden firmarse por un periodo de seis meses (con posibilidad de dos prórrogas) a dos años. Su principal ventaja es que permiten pagar un salario inferior al fijado por el convenio sectorial: durante el primer año, un 60% de la retribución mínima señalada para ese puesto, ascendiendo al 75% en el segundo año, superando el salario mínimo interprofesional. Y si se transforma en indefinido, se puede acceder a bonificaciones en la cuota de Seguridad Social. El contrato de formación y aprendizaje atañe a jóvenes de 16 a 25 años (hasta menores de 30 años mientras la tasa de paro supere el 15%) sin titulación. Cuenta con bonificaciones de las cuotas de Seguridad Social (se paga alrededor de 80 euros), aunque hay que recordar que exige dedicar un 25% de la jornada a formación en el primer año y un 15% en el segundo. Y también existen las ‘prácticas no laborales en empresa’ para parados de 18 a 25 años con titulación universitaria o FP’. Esta relación no laboral podrá ser de tres a nueve meses, no hay que cotizar a la Seguridad Social por desempleo, Fogasa, ni formación y no hay indemnización. La cotización apenas supone 34,51 euros.

Contrato de apoyo a los emprendedores

En febrero de 2012 se creó el contrato de trabajo por tiempo indefinido de apoyo a los emprendedores. Permite un periodo de prueba de un año mientras que la tasa de desempleo sea superior al 15%. “Hay importantes incentivos fiscales y bonificaciones para menores de 30 y mayores de 45 años. Para aplicar las ayudas e incentivos ha de haber un compromiso de mantenimiento del trabajador durante tres años”, añade Grau. Si no se respeta dicho compromiso, habrá que reintegrar lo recibido, excepto en casos como despido procedente o dimisión, entre otros.

Entre los incentivos, destaca la deducción fiscal de 3.000 euros si la primera contratación se realiza con un menor de 30 años. Y si contratamos a beneficiarios de una prestación de desempleo que lleve al menos tres meses cobrándola, tendremos derecho a una deducción fiscal equivalente al 50% de la prestación que el trabajador tuviera pendiente de percibir, con el límite de 12 mensualidades. Esto es compatible con las bonificaciones en las cuotas de la Seguridad Social que correspondan, como las que atañen a parados de 16 a 30 años (1.000 euros el primer año, 1.100 el segundo y 1.200 el tercero) y desempleados de larga duración (12 meses de los últimos 18) que sean mayores de 45 años (1.300 euros anuales durante tres años).

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