Contabilidad

Si únicamente llevas un control de facturación, no tienes datos sobre tu margen. Y te interesa, sobre todo si vendes productos físicos y no eres una empresa de servicios.

Piensa en un negocio sencillo como un comercio. Al principio busca resolver sólo la parte de la venta: un software que le ayude a hacer tiques, a hacer un control de caja, a llevar estadísticas de facturación. Esto contradice su actividad que consiste en comprar, almacenarlo, y luego venderlo a un precio mayor del que has pagado. Si no llevas un control del coste que te supone, difícilmente vas a poder llevar un control de la rentabilidad y de la venta. La mayoría de ellos en los primeros cuatro años sólo se mecanizan en listados de ventas y tiques”, plantea Pablo Couso.

Información sobre tu margen
“Si compras mercancía para luego venderla, necesitas un buen control económico. Hay una serie de ratios e indicadores que te van a señalar si estás comprando bien, si no estás estirando demasiado los plazos de pago o de cobro, si no estás incurriendo en una serie de riesgos que te puedan comprometer y te dejen muy apalancado y no te dejen responder ante un bajón”, concluye.

“¿En qué consiste el control económico–financiero? Vale, tengo mis operaciones bajo control, pero me he preguntado, por ejemplo, si estoy pagando bien a mis proveedores... que no corres riesgos financieros, que tienes el dinero de forma sana, sostenible en el tiempo”, resume Couso.

“Al principio se entiende como control contable y financiero el cumplimiento de una serie de obligaciones legales e impositivas, de una presentación de cuentas anual. Básicamente está interpretando los registros económicos desde el punto de vista de la obligación de rendir cuentas a un tercero: el Estado. No analiza la información económica, una información que le tiene que ayudar a él. Hoy en día tampoco hace falta tener muchos conocimientos para entender los resúmenes que generan los programas de software”, prosigue.

¿Qué usan los emprendedores?
Para realizar ese mínimo análisis contable, puedes comenzar por echar un vistazo a herramientas en la nube que suman facturación y contabilidad en un mismo producto, como Sage One o Factura Directa, o productos específicos de contabilidad, como Anfix ContaPro y OfiPro Facturación + Contabilidad. En formato físico, Sage ContaPlus, Sage Eurowin, A3 ERP One (Wolters Kluwer) y Contabilidad Práctica EBP y para proyectos más ‘ambiciosos’ –por tamaño– Speedy Coda 64 de Datisa. Además, en el caso de empresas latinoamericanas tienen entre las posibles alternativas el software de Uniónpyme, que cuenta con una versión gratuita de por vida.

Lo mínimo que necesitas
Generar tu balance de situacion y tu cuenta de pérdidas y ganancias por los intervalos de tiempo que tú marques, para que puedas comparar entre meses de un mismo ejercicio o entre periodos diferentes. Generar tus libros contables (Diario y Mayor), permitiendo personalizar periodos y cuentas. Posibilidad de exportar la información a PDF o a Excel. Si es un producto en la nube debería ofrecerte un backup automático de toda la información. Tampoco está de más que te ofrezca informes de efectos pendientes por cliente, proveedor y fecha.

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