Formación

Para emprender no hace falta ser un gran economista o un brillante ingeniero, pero sí tener unas nociones básicas de gestión empresarial.

Emprender es un oficio que se puede aprender”. Como explica Jaume Baró, el emprendedor “debe tener claro qué es lo que quiere hacer, asumir un riesgo calculado y, dependiendo de la situación de partida, integrar una serie de conceptos empresariales. Eso no significa que sólo puedan emprender los licenciados; lo que sí es cierto es que es necesario contar con una formación previa y con una planificación detallada”.

Como punto de partida, lo ideal sería que un emprendedor tuviera nociones básicas de cada una de las áreas (márketing, finanzas, organización…) y habilidades directivas (gestión de equipos y del tiempo, relación con proveedores…). “Aconsejo la formación en gestión empresarial, comercial y, sobre todo, financiera, que pocos controlan”, apunta Efrén Miranda.

Y esa falta de conocimientos se nota desde el principio: “El optimismo financiero emana por todas las celdas de Excel del plan de negocio. Uno de los apartados a los que dedicamos más tiempo es a establecer las necesidades de inversión inicial, cómo se van a financiar y las previsiones futuras”, explica Baró.

Otra laguna es la carencia de conocimientos sobre ventas y márketing. “Muchos tienen buenas ideas y formación, pero les cuesta vender”, sostiene Baró.

Eduardo Díaz, director de la Oficina del Emprendedor de Base Tecnológica de Madri+d, afirma que saber llegar al mercado y transmitir los valores de sus servicios al cliente es lo que más preocupa al emprendedor. Insistimos en cómo abordar una campaña de márketing, cómo posicionar la empresa y el producto en el mercado”.

La tercera pata en discordia es la gestión de equipos: saber lidiar con los socios, con el personal, con los proveedores… es vital para que la compañía reme al ritmo y sentido correctos.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Más de Crea tu empresa