Los nuevos tipos de emprendedor. ¿Con cuál te identificas?

Los que se animan a montar un negocio en el momento actual tienen un perfil más cercano al corredor de fondo que al malabarista de otras épocas. Nacen en tiempos de crisis sabiendo explotar sus ventajas. Te explicamos lo que debes potenciar y lo que conviene evitar, si eres uno de ellos.

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Muchos piensan que cualquiera que se decida a abrir un negocio en épocas de crisis es un inconsciente. Pero para la mayoría de los expertos, emprender en tiempos de vacas flacas no es una mala opción, más bien todo lo contrario. Una de las señas de identidad de los nuevos emprendedores ha sido la crisis, la cual ha definido las características de éstos:

- Ser muy optimista. No se trata de un optimismo inconsciente, sino que está impregnado de inteligencia y racionalidad. Es necesario ese punto de optimismo para lanzarse a una aventura que todo el entorno desaconseja
- Austeridad. Ahora se ajustan los costes y los gastos al máximo y rebajas las expectativas, lo que contribuye enormemente a hacer un plan de empresa mucho más realista y pragmático que los que se estaban haciendo hace unos años.
- Mayor provisión financiera. A la hora de calcular el presupuesto del proyecto, es necesario ampliar al menos en un 20% la partida de inversión, ya que las ventas van a llegar más tarde de lo habitual y es posible que con plazos de pago más largos.
- Paciencia. No arranques pensando que te vas a posicionar nada más empezar, plantéate un posicionamiento a medio plazo, a unos tres o cuatro años vista. Ármate de paciencia y olvida el corto plazo.
- Aprovechar las ventajas.  Es más fácil fichar buenos empleados los cuales hace años eran inalcanzables. Otra ventaja es que te puede permitir ajustar precios y condiciones con proveedores. 
- Ser muy flexible. Si la flexibilidad es siempre una de las principales bazas de cualquier emprendedor, en ciclos económicos negativos se convierte en imprescindible porque es necesario saber adaptarse a las circunstancias.
- Rentabilizar las nuevas tecnologías. Aprovecha las herramientas que te ofrece el mundo online para realizar un marketing digital efectivo sin olvidar ni el telemarketing ni el buzoneo.

Al margen de estas características generales, existen 6 perfiles de emprendedores que se han impuesto en los últimos años. ¿Con cuál de ellos te identificas más? Léelo a continuación

1) Emprendedor ‘low cost’

Es un tipo de emprendedor que sabe darle la vuelta a un modelo de negocio existente y reducir los márgenes al máximo para rentabilizar el negocio. Se trata de eliminar aquellos gastos que no son imprescindibles, especialmente el de la distribución y la intermediación, pero también los pequeños detalles que pueden encarecer un producto.

Este tipo de emprendedor tiene que hacer especial hincapié en la gestión, porque cualquier descuido puede llevar a pique a la compañía por la escasez de margen con el que juegan. La ventaja de este modelo es que el producto ya está testado, con lo cual no hay riesgo de que el mercado te expulse.

2) El oportunista

Todo aquel que no emprende por necesidad lo hace por oportunidad. Detecta una necesidad insatisfecha en el mercado y decide arriesgarse. De hecho, existen muchos emprendedores que han montado ahora su negocio porque la situación ha generado un buen número de necesidades: gestión de cobros, asesoramiento, reflotamiento de pymes, recolocación...

La ventaja con la que parten es que utilizan argumentos de venta muy poderosos para los tiempos que corren y normalmente tienen las puertas abiertas. Su desventaja se centra en una cierta limitación en el horizonte: será necesario ampliar las líneas de negocio con vistas a un cambio de ciclo.

3) El forzado

El hambre agudiza el ingenio, como a los emprendedores que se ven empujados a montar un negocio por necesidad. Estos responden a dos perfiles: 

- El autoempleador. Son personas que han sido despedidas y que se encuentran en el mercado con un gran conocimiento del sector y, en muchos casos, una gran capacidad de gestión. Su Talón de Aquiles es que no tienen vocación de empresario, con lo cual corren el riesgo de desanimarse pronto y tirar la toalla. A su favor juega que suelen adentrarse en sectores que conocen, tienen un gran potencial y están dispuestos a centrar sus fuerzas en desarrollar una actividad laboral en un mercado que les ha expulsado.
- El autodescubridor. La situación empujó a mucha gente a emprender y luego han descubierto que realmente ésa es su vocación. A veces es incluso la excusa que estaban buscando para dedicarse a algo diferente. El peligro es que llegan a la empresa casi por casualidad lo que puede provocar cierta inestabilidad empresarial. Su gran ventaja es que suelen ser entusiastas y eso le permite afrontar tiempos duros.

4) El versátil

Son aquellos que en los tiempos que corren prefieren diversificar riesgos y no tener todos los huevos en la misma cesta para evitar descalabros. Es el multiemprendedor por excelencia que aúna oportunidad con servicio y, en muchos casos, con tecnología. Su gran baza es que saben sacar provecho de cualquier necesidad insatisfecha que detectan en el mercado. Bien gestionados, los proyectos pueden resultar muy rentables y permitir ampliar el campo de actuación sobre todo cuando se tocan sectores que pueden estar más afectados por la crisis.

¿Su desventaja? Conocedor de todo, experto en nada. Va directamente en contra de la teoría más aceptada entre los expertos sobre la focalización de objetivos y puede desembocar en una dispersión de esfuerzos y resultados. El gran consejo que dan los expertos es que se informe bien sobre los sectores y los mercados a los que se va a dirigir y que, preferiblemente, no arranque un proyecto nuevo hasta haber consolidado el anterior.

5) El tecnológico

Se parece al emprendedor por oportunidad, pero se centra exclusivamente en el entorno tecnológico como plataforma de contacto con el cliente: teleconsultas médicas, teletrabajo… El gran reto para estos emprendedores es que sean capaces de poner en contacto a la oferta y a la demanda, ya que muchas veces se trata de mercados que están sin configurar, en los que hay que explicar muy bien cuál es el beneficio que obtendrá con sus servicios.

A su favor tiene unos mínimos costes de gestión, siempre que consiga asegurarse una buena plataforma tecnológica y centrar muy bien la idea para diferenciarla del resto. Lo más aconsejable es desarrollar un buen plan de marketing digital. No es necesario que invierta mucho dinero pero sí saber dónde tiene que estar para conseguir generar el tráfico que desea y saber lanzar su mensaje.

6) El internacional

Internet abre la posibilidad de llegar a mercados de otra forma intocables. Y algunos emprendedores han aprovechado esta ventana al mundo para establecerse. Ahora es necesario pensar en ser un emprendedor global que pueda llegar a mercados que hoy por hoy todavía no están en crisis de demanda.

Es importante tener la vista puesta en el mercado internacional, porque hay algunos que viven buenos momentos. Todas las comunidades autónomas tienen oficinas de ayuda para el comercio exterior a las que se puede acudir para que le ayuden asesorándole y proveyéndole de fondos.

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