Plan de negocio para montar una farmacia

A la farmacia le acompaña una reputación de rentabilidad y sigue siendo una alternativa de inversión empresarial con bastante seguridad. Aunque, desde la llegada de la crisis de 2008, la aparición de cadenas de farmacias y la reducción de margen por la implantación de los medicamentos genéricos, algunas farmacias hayan tenido que cerrar por no ser viables. Otras, tan solo consiguen mantener a su titular con un sueldo, a costa de largas jornadas y guardias.

Plan de negocio para montar una farmacia

El objetivo empresarial de una farmacia es ofrecer a la población medicamentos y remedios para tratar enfermedades, así como para prevenirlas. En general, la Salud es un sector a prueba de recesiones, incluso acíclico: no tiene períodos mejores o peores, sino que se mantiene estable. Todos necesitamos algún medicamento de vez en cuando, lo que en un país como España constituye un bien de primera necesidad. Además, la esperanza de vida de la población crece hasta más allá de los ochenta años, así como la incidencia de enfermedades crónicas.

Los requisitos

Una oficina de farmacia puede ser una actividad empresarial interesante, pero no es una empresa al uso, ya que se encuentra muy regulada. En España, la propiedad de una oficina de farmacia está vinculada a un Licenciado o Graduado en Farmacia, que deberá estar además registrado en el Colegio de Farmacéuticos de su provincia. En la actualidad, trabajan en las más de 22.000 oficinas de farmacia españolas unos 45.000 farmacéuticos, como titulares, copropietarios, adjuntos, regentes, sustitutos, etc.

La Ley 16/1997, de 25 de abril, de regulación de servicios de las Oficinas de Farmacia, establece que las oficinas de farmacia son establecimientos sanitarios privados de interés público, sujetos a la planificación sanitaria que establezcan las Comunidades Autónomas, en las que el farmacéutico titular-propietario de estas, asistido, en su caso, de ayudantes o auxiliares, deberá prestar servicios básicos a la población y que están perfectamente detallados.

La apertura de una nueva farmacia se encuentra ligada a la obtención de la correspondiente autorización de instalación, que concede la Consejería de Sanidad o Departamento competente de cada Comunidad Autónoma. Se convocan con cierta frecuencia concursos de aperturas de oficinas de farmacia en las diferentes Autonomías.
Más allá de esto, la única forma de poner en marcha una farmacia es comprando una licencia existente o por medio de herencia. Luis Truchado, Licenciado en Farmacia y cofundador de GalenusJobs para el sector de la Salud, recomienda escudriñar el mercado en busca de oportunidades: farmacias que se encuentren infra aprovechadas o hayan quedado claramente obsoletas y puedan remontar el vuelo gracias a una gestión adecuada.

La normativa

La normativa es rigurosa. Debido a la consideración de servicio público, no se puede abrir una farmacia en cualquier lugar, sino que deben repartirse por las ciudades y los pueblos para que todas las zonas estén bien cubiertas. Como resumen general, los requisitos de ubicación para abrir una farmacia son:

  • Sólo se podrá abrir una farmacia por cada módulo de 2.800 habitantes.
  • Para abrir una farmacia adicional, deberá generarse un nuevo módulo superior a 2.000 habitantes.
  • Cada farmacia deberá respetar una distancia mínima respecto a las farmacias preexistentes, que es, por regla general, de 250 metros.

    Una vez concedida la autorización de instalación, hay que cumplir también una serie de requisitos adicionales:

    • Título académico en Farmacia: Licenciatura, Grado u homologación.
    • Colegiación del titular.
    • Escritura de compraventa del local o contrato de arrendamiento.
    • Plano del local visado por el colegio, con memoria explicativa de la distribución de las diferentes dependencias.
    • Declaración de poseer los productos químicos, así como los aparatos, utensilios y medicamentos de urgencia que ordena la Real Farmacopea Española.
    • Licencia sanitaria o aviso de funcionamiento para el comercio de medicamentos.
    • Alta en Hacienda.
    • Medidas de seguridad requeridas por cada Comunidad Autónoma.

      Los productos sin prescripción o parafarmacia

      Además de medicamentos, la farmacia puede ofertar también productos de parafarmacia. Estos son, fundamentalmente, productos de salud y belleza y también algunos relacionados con el cuidado y el bienestar, así como artículos de dietética y alimentación y otros destinados a recién nacidos, tales como leches infantiles, papillas, biberones y similares.

      A esta oferta, se añaden otros segmentos específicos de venta, tales como productos de ortopedia, fitoterapia, óptica y veterinaria, que algunas farmacias convierten en su foco de especialización, para dar respuesta a la demanda local existente.


      PERFIL DEL NEGOCIO: BALANCE INICIAL

      Un Licenciado en Farmacia compra la farmacia en activo de un familiar a punto de jubilarse, en una calle céntrica de Alcoy. La farmacia cuenta con una zona de venta al público, una de atención personalizada, una zona de almacenamiento, un laboratorio de preparación de fórmulas magistrales, un despacho y un aseo para el personal.

      Los derechos de traspaso ascienden a 480.000 euros. A raíz del traspaso, nuestro farmacéutico subroga al anterior arrendatario, adquiriendo derechos y obligaciones del contrato de arrendamiento. La farmacia ya cuenta con equipamiento y mobiliario, por lo que la inversión en inmovilizado material va a ser muy pequeña: acondicionamiento del local (2.000 €); mobiliario (estanterías, muebles expositores, mostrador) y decoración (1.300 €); nuevos equipos informáticos preparados para la receta electrónica (ordenador TPV, máquina de impresión de tickets y facturas, lector de código de barras) (1.500 €).

      En el inmovilizado intangible se incluye un programa informático específico de gestión por valor total de 350 €. En el Activo del balance se recogen también los gastos de primer establecimiento (1.800 €) para la constitución y puesta en marcha de la sociedad de responsabilidad limitada. La tesorería inicial asciende a 13.000 € y las existencias iniciales a 15.000 €. En el Activo se refleja también el IVA Soportado (“Hacienda Pública Deudora por IVA” por importe de 105.410 euros). Hacienda debe esa cantidad, que se irá compensando en las liquidaciones trimestrales de IVA, o, si se prefiere, se podrá solicitar a Hacienda su devolución al comienzo de la actividad.

      La inversión necesaria asciende a 620.360 €. El farmacéutico y su familia aportan un capital social de 350.000 €. El resto (270.360 €) se financia mediante un préstamo bancario a largo plazo (10 años), al 4,6% de interés nominal anual, que se devolverá mediante cuotas mensuales constantes de 2.815 € (formadas por intereses y devolución del capital). En el balance se diferencia entre la parte del préstamo con vencimiento superior a un año (se refleja en el pasivo no corriente o exigible a largo plazo) y la parte que se debe pagar dentro del año (pasivo corriente o exigible a corto plazo).

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