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Inserta Empleo apuesta por el emprendimiento sostenible

Sin dejar de lado la perspectiva medioambiental y social, Fundación ONCE, a través de Inserta Empleo, persigue impulsar el emprendimiento de personas con discapacidad con proyectos de negocio que perduren en el tiempo.

Fernando Béjar Villa es coordinador de emprendimiento sostenible en la Dirección de Talento Externo y Transformación de Inserta Empleo, entidad de Fundación ONCE que lleva años comprometida con la inserción laboral y la formación de las personas con discapacidad.

Conscientes de que uno de los caminos a la inserción en el mercado de trabajo puede ser el emprendimiento, Inserta lleva trabajando más de 20 años en la promoción y el apoyo al emprendimiento de las personas con discapacidad. Desde el pasado mes de noviembre esta actividad ha recibido un nuevo impulso con el proyecto ‘Fomento y apoyo para el emprendimiento sostenible, Portalento Emprende‘ con el que se da un servicio gratuito de orientación, formación y acompañamiento a todas aquellas personas con discapacidad  interesadas en acometer y desarrollar su propia idea de negocio. La iniciativa, cofinanciada por el Fondo Social Europeo, a través de los programas operativos de Inclusión Social y de la Economía Social (Poises) y de Empleo Juvenil (POEJ), ofrece a los emprendedores un paquete de servicios específicos adaptados al estado de desarrollo de su idea de negocio.

Para su puesta en marcha y con el fin de hacerlo extensible a todo el territorio nacional, el programa cuenta con cerca de 40 dinamizadores que se encargan de atender a los candidatos a emprendedor en las distintas zonas. Fernando Béjar es un experto en emprendimiento con más de 20 años activos en el ecosistema. Sus principales funciones son coordinar la ejecución del proyecto, apoyar al equipo de dinamizadores y promover la continua mejora de sus capacidades y formación para el asesoramiento a personas emprendedoras con discapacidad. Él es quien nos explica las bases principales servicio gratuito de acompañamiento y asesoramiento a personas con discapacidad que deseen emprender y lo que se persigue con él.

Sostenibilidad como emprendimiento

La primera matización que hace es que el término ‘sostenible’ en este contexto no alude sólo al cuidado medioambiental y social. La sostenibilidad en este caso ha de entenderse también como un empleo, en este caso un emprendimiento, que procure unos ingresos y una independencia económica sostenible en el tiempo para la persona que lo desarrolle. Se apoya los proyectos para que sean viables y puedan consolidarse sin que ello implique, necesariamente, unas cifras de facturación espectaculares.

En cuanto a los destinatarios, el proyecto se dirige a personas que certifiquen un grado de discapacidad igual o superior al 33%, o que tengan reconocida una incapacidad permanente en el grado de total, absoluta o gran invalidez, principalmente desempleadas, o en mejora de empleo en los casos establecidos para mitigar situaciones de posible pérdida o precariedad del mismo.

El nuevo proyecto de Inserta Empleo

En cuanto al programa, estas son algunas de las dinámicas que aplican:

Duración: El programa carece de un límite de duración determinado. Dependiendo de las necesidades y evolución de cada participante, se amplia o recorta el acompañamiento.

Captación y entrada. La red de oficinas con sus respectivos dinamizadores se encargan de atender a las personas que se dirigen a ellos con una idea de negocio, así como de identificar y orientar a otras con potencialidad emprendedora. “Trabajamos –dice Béjar– para fomentar el espíritu emprendedor y acercar el emprendimiento a personas que piensan que emprender no es para ellas. Una vez solicitan la entrada en el programa, se hace un diagnóstico de las capacidades emprendedoras de la persona que desea emprender, a fin de poder ofrecerle el acompañamiento más adecuado a su proyecto y sus necesidades.

Acompañamiento, asesoramiento y formación. A cada persona que entra en el programa se le asigna un dinamizador o dinamizadora que le acompaña a lo largo de todo el proceso, desde que se define la idea de negocio hasta la puesta en marcha y primeros pasos del proyecto empresarial o de autoempleo. Como complemento, se les ofrecen diferentes acciones formativas relacionadas con el emprendimiento, tanto de manera presencial como online, en forma de talleres, con una media de duración que oscila entre las 15 y las 25 horas, dependiendo de la materia, así como webinars y otras acciones o eventos.

La formación se articula en torno a tres pilares fundamentales: conocimientos y capacidades emprendedoras (modelo de negocio, lean startup y otras metodologías ágiles…); desarrollo de habilidades transversales relevantes para el emprendimiento y desarrollo de habilidades emprendedoras digitales (crear una web, dinamizar las redes sociales, estrategias en los buscadores…)

Además del acompañamiento de su dinamizador, el programa ofrece, cuando es necesario, un servicio de consultoría de negocios especializada y de alta calidad, a través de un proveedor externo de reconocido prestigio. Con el consultor que se les asigna, las personas que están emprendiendo trabajan en la validación de su modelo de negocio y la redacción del plan de empresa, necesario a la hora de buscar financiación.

Financiación. Fundación ONCE dispone de un programa de ayudas económicas a fondo perdido a las que pueden optar proyectos de emprendimiento de personas con discapacidad, dotado con un presupuesto de 2,6 millones de euros a ejecutar desde el año 2018 hasta el 2022. Además, los dinamizadores y consultores acompañan a los emprendedores en la búsqueda de financiación bancaria. La Fundación ONCE tiene suscritos acuerdos con algunas entidades financieras para que respalden a estos emprendedores con la concesión de créditos o microcréditos.

Perspectiva de género. La perspectiva de género está presente en todas las acciones que se realizan en el programa, y se refuerza con la organización de  conferencias, talleres o webinars específicos sobre emprendimiento con perspectiva de género. No solo hablamos de potenciar el emprendimiento femenino, sino también de cómo erradicar desde la base cualquier sesgo de género, promoviendo proyectos de emprendimiento inclusivos y que favorezcan la igualdad.

Víctimas de la violencia de género. Con programa ‘Mujeres en modo on V-G’, Fundación ONCE e Inserta Empleo apoyan a mujeres con discapacidad que han sido víctimas de la violencia de género y desean emprender. La violencia de género es un problema que afecta con mayor virulencia a las mujeres con discapacidad. Así lo ponía de manifiesto la ‘Macroencuesta de Violencia contra la Mujer 2019’. Además del programa habitual, a este colectivo se le añade un plus con un asesoramiento y acompañamiento más cercano.

La red. La integran un total de 38 dinamizadores que se reparten por las 43 oficinas de Inserta Empleo ubicadas por toda España. Fernando Béjar se encarga de su coordinación.

El perfil de los emprendedores

La etapa actual arrancó a finales de noviembre de 2020. Desde entonces, y hasta el pasado 31 de agosto, habían pasado por él casi 120 personas. De ellas, un total de 16 han terminado ya el plan de empresa hallándose en este momento en búsqueda de financiación y/u operando en el mercado.

En cuanto al perfil de las personas que forman parte del proyecto, los rasgos principales que enuncia Béjar son: bajo nivel de estudios y brecha digital, principalmente mayores de 40 ó 45 años y menores de 30 –coincidiendo con el aumento de los índices de desempleo–, siendo la distribución por género bastante próxima a la mitad. También hay profesionales (FP superior o graduados) de diversos ámbitos. La motivación para emprender en la mayoría de los casos es la necesidad. Muchos son negocios tradicionales, como comercios, gabinetes de fisioterapia, psicología o similares, pero con ambición de modernizarlos y adaptarlos al entorno online. Tanto el perfil como la motivación para emprender coinciden con las conclusiones del Informe ‘Factores que influyen en la Intención Emprendedora de las personas con discapacidad‘ (Noemí Pérez-Macías y José Luis Fernández, 2001), cátedra Iberdrola de Ética Económica y Empresarial) de la Universidad Pontificia Comillas – ICADE.

Respecto a aquellos que alegan que el emprendimiento por necesidad tiene un recorrido corto, en opinión de Fernando Béjar “nos hemos acostumbrado a hablar y leer de un emprendimiento de élite, de esos que requieren mucha inversión y prometen altas rentabilidades, pero existen otros muchos proyectos más modestos, en muchos casos promovidos por personas autónomas, que ofrecen a sus promotores unos ingresos y un puesto de trabajo, y  permiten además la creación de uno o dos más. Estos proyectos son, a mi juicio, tan importantes como los otros, y también necesitan y merecen apoyo y la visibilidad”.

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