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EmprenderSlow: conversación con Antonio Espinosa de los Monteros, CEO y cofundador de AUARA

Llega la cuarta entrega de las conversaciones con emprendedores con propósito de Emprendedores y Clínicas W. En esta ocasión, Primitivo Roig conversa con Antonio Espinosa de los Monteros, CEO de AUARA, promotor de Equipo País y Premio Emprendedores a la Pyme Socialmente Responsable en 2017.

Bajo el lema “tú bebes, otros beben”, la empresa de distribución de agua mineral AUARA destina el 100% de sus dividendos a proyectos para llevar agua potable a las zonas más desfavorecidas del planeta. Desde su fundación en el año 2014 de la mano de Antonio Espinosa de los Monteros, Pablo Urbano y Luis de Sande ya ha financiado 107 proyectos y suministrado más de 99 millones de litros de agua potable en el tercer mundo. Es lo que se ha dado en llamar una empresa con propósito: “Me siento un afortunado y cuanto más viajas más te das cuenta de que eres un privilegiado a un nivel que no eres consciente y eres capaz de relativizar muchas de tus preocupaciones y eso me ha llevado a plantearme la vida desde la gratitud absoluta, entendiendo que hay muchas cosas que me han sido regaladas y que por tanto se trata de disfrutarlo y sobre todo compartirlo”, señaló Espinosa.

Algo en lo que coincidió Primitivo Roig, gerente de Clínicas W, “lo normal es que efectivamente aquellos que tenemos todos los comodities deberíamos darle gracias a la vida y la mejor manera de hacerlo es devolver algo de lo que me han dado, pero eso no es lo normal entre la gente”.

El origen de AUARA tiene mucho que ver con las actividades de voluntariado de Espinosa tanto en Perú, como en Camboya y sobre todo en Etiopía. “En estos sitios se me inoculó el virus del compromiso y no ha dejado de crecer. Tienes un riesgo con esto y es que puedas llegar a sentirte culpable, pero es algo que hay que transformar en gratitud: no te machaques por lo que tienes, sino da gracias y compártelo. Tampoco debes vivir culpabilizando a los demás. Cada uno tiene que vivir como considere que tiene que vivir y a lo mejor así puedes mostrar otros caminos al resto de las personas”, insistió Espinosa.

Es un convencido de que los grandes emprendimientos de la historia “nunca han surgido por el deseo de alguien de forrarse, sino por el afán de querer mejorar las cosas, ya sea la forma de consumir, de viajar, de relacionarse. Y ése es el propósito de una empresa: cuál es mi misión, para qué estamos aquí. Y ese propósito debe permear toda la compañía. Y esa empresa con propósito puede ser tanto una empresa social como una SL o una SA”. “Coincido contigo en que el emprendimiento natural tiene como base alguien que ha tenido una visión de un mundo mejor en forma de necesidades insatisfechas o en forma de otra manera de hacer las cosas mejor y eso es emprendimiento propósito. En mi caso, en ningún proyecto el dinero nunca ha sido el objetivo sino la consecuencia de hacer algo bien. Y creo que ya no es el qué haces ni el para qué lo haces, sino el cómo lo haces y por qué lo haces. Nosotros, por ejemplo, pensamos que la salud dental contribuye a una mejor vida física y emocional”, insistió Roig. “La gente necesita emocionarse y entender de forma diferente lo que haces. Si barres suelos, puedes plantearte que simplemente pasas la escoba o que estás contribuyendo a mejorar la vida de las personas porque les facilitas un entorno más limpio”.

Disrupción y coherencia con el fin social es lo que les ha empujado a diversificar en su cadena de valor introduciendo mucha innovación, “así el envase de AUARA es la primera botella de plástico reciclado de Europa y ahora estamos relanzando el refresco que es el primer refresco del mundo orgánico, natural y respetuoso con el entorno”.

Y dos espíritus tan inquietos no podían terminar una conversación de este calibre sin emplazarse a realizar un proyecto conjunto de cooperación en materia de salud bucodental. Seguro que en breve veremos resultados.

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