7 razones para elegir tu nicho de emprendimiento

Una formación especializada, de calidad y aplicada al mundo real es el camino más directo hacia un emprendimiento exitoso y duradero. En este artículo, Enoch Martínez, director de TrabajaenMedioAmbiente.com te explica las ventajas que tiene enfocar tu negocio en un ámbito muy concreto. Tendrás más oportunidades y menos competidores, entre otros beneficios.

Cuando vas a emprender un negocio, antes de llegar a encontrarnos inmersos en la vorágine inicial merece la pena reflexionar sobre el enfoque de nuestro proyecto: ¿generalista o especialista?

El ecosistema de los emprendedores ha crecido de forma exponencial en la última década. Todo parece indicar que la especialización es la mejor opción para poder ofrecer un proyecto único de servicios o productos.  

Las oportunidades crecen y la clave para conseguir llegar a cumplir objetivos parece que se encuentran al alcance de la mano. Pero el recorrido del día a día del emprendedor está repleto de pequeñas piedras que nos obligan a dar rodeos, saltar o moverlas del camino empleando tiempo y esfuerzo.

Para evitar estas pérdidas de tiempo continuas veamos las 7 principales razones para especializarse y elegir un nicho en el momento de emprender:

 1.   Formación para la especialización. El camino más directo para conseguir la especialización en una temática muy concreta es optar por una formación de calidad y alineada con los objetivos de emprendimiento. ¿Quieres emprender en Medio Ambiente? Muy generalista. ¿Y si cerramos más el enfoque y avanzamos hacia la lucha contra el Cambio Climático, o hacemos algún curso de especialista en un aspecto muy concreto del Medio Ambiente? Un muy buen comienzo.

2.   El que primero llega tiene la oportunidad de pegar dos veces, y buscar la especialización nos asegura esa posición. Ser especialistas nos convierte en gurús para el resto de actores a los que les resultará difícil alcanzar nuestro nivel de experiencia y conocimientos del sector.

3.   Conocer el terreno nos evita sorpresas y dolores de cabeza. Si nos especializamos en un nicho concreto seremos capaces de controlar todos los factores que le afectan. Entenderemos al cliente y sus puntos de dolor, pero también a los posibles competidores e incluso nuestras propias limitaciones. Anticiparse a las piedras del camino es la forma más eficiente de afrontarlas.

4.   Las reglas del mercado que operan dentro de un nicho son muy diferentes al resto. La forma más sencilla de comprobarlo es estudiar los precios de los productos o servicios sujetos a un mercado muy concreto. Cuanto más específico sea el enfoque en el momento de la venta más se aleja de posibles competidores que ya hayan establecido unos precios de referencia.

5.   La competencia desaparece. La barrera de entrada a un nicho de mercado es tan alta que a los competidores no les interesa realizar ese esfuerzo. Combinar nuestro expertise, experiencia, bagaje profesional con una especialización adquirida a través de la formación especializada y profesional es siempre apostar a caballo ganador limitando nuestros posibles competidores.

6.   Delegar es necesario, pero nunca el corazón del proyecto. Existen cientos de tareas administrativas, burocráticas, legales… que se deben delegar para poder centrarse en lo importante. Pero nunca hay que caer en la trampa de delegar el core del proyecto, esas tareas que determinan el punto diferenciador, la especialización.

7.   Especializarse o morir en el intento. Poner toda la carne en el asador no es complicado cuando se conoce el terreno. El conocimiento del sector y la especialización dan seguridad y nos proveen de las armas necesarias para enfrentarnos a la tarea de aprovechar un nicho para sacar todo el beneficio posible.

Los enfoques generalistas nos obligan a competir con muchos más actores y someternos a la guerra de precios. Una formación especializada, de calidad y aplicada al mundo real es el camino más directo hacia la especialización y hacia un emprendimiento exitoso y duradero.

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