La formación laboral se resiente, pero resiste ante el estado de alarma

A lo largo 2020, más de cuatro millones de personas participaron de alguno de los programas de formación laboral en empresas o subvencionados, un 16% menos que el año pasado, debido a la situación dada por la pandemia de Covid-19. Pese a ello, las medidas para flexibilizar la educación y los esfuerzos realizados para adaptarse a las circunstancias han evitado una caída mayor.

El año 2020 ha sido excepcional en el mundo de la formación laboral en la que ha tenido mucho que ver la situación provocada por la pandemia de COVID-19 y la incidencia prolongada sobre los puestos de trabajo y en las diferentes formas de afrontar la situación en el empleo por parte de empresas y trabajadores. 

Sin embargo, la reacción inmediata del SEPE y Fundae ante las dificultades para la movilidad de los trabajadores, la aplicación de medidas sanitarias, el teletrabajo y los periodos de suspensión de empleo, ha sido introducir medidas de flexibilización que posibilitaran la normal ejecución de las iniciativas de formación y el aprovechamiento eficiente de los recursos disponibles.

Entre estas medidas adoptadas, además de la flexibilización en los plazos, está la posibilidad de que la formación presencial pueda desarrollarse a través de un aula virtual, considerada como el entorno de aprendizaje en el que el formador y los participantes interactúan a través de un sistema de comunicación telemático y de forma sincronizada. 

Menos cursos y menor alumnado

A lo largo del ejercicio 2020, han participado en programas de formación laboral un total de 4.288.748 personas de las cuales, el 90% lo hicieron a través de la formación programada por las empresas y el 10% restante lo hizo a través de los cursos de formación subvencionada. Se ha producido una caída de un 16% en relación con el año anterior; de la misma forma las empresas formadoras han sido 299.727, un 11,8% menos que en 2019.

Del total de participantes, 1.060.137 han realizado cursos de formación en el periodo del estado de alarma sanitaria, comprendido entre el 14 de marzo y el 20 de junio: 

− 862.792 participan en cursos programados por las empresas. 

− 197.345 participan en cursos subvencionados.

Si se considera este periodo de formación durante el confinamiento social en el que se suspendieron todas las actividades definidas como no esenciales, se observa que  el volumen de participantes en la de formación programada por las empresas desciende hasta los 5.747 participantes por día, mientras que en el periodo posterior son 13.610 los participantes que se registran de media al día.

La formación subvencionada también se ha visto afectada por la crisis sanitaria llegando a 1.191 por día durante el periodo de confinamiento, siendo de 1.413 en un momento posterior.

A pesar de esta incidencia en el nivel de participación, podemos afirmar que, gracias a las medidas adoptadas, los trabajadores y las empresas han podido adaptar sus periodos de formación utilizando todas las modalidades de impartición a su alcance y, pese a las circunstancias, se ha conseguido un impacto en la formación de menor relevancia a la esperada, lo que nos invita a hacer una reflexión sobre la capacidad de respuesta y adaptación de la formación para el empleo en el ámbito laboral frente a modelos poco flexibles o rígidos en sus estructuras.

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