Saber sobre números, una asignatura esencial si quieres emprender

No basta con el entusiasmo y una buena idea. Los conocimientos en materia de finanzas resultan esenciales para poner en marcha negocio y que este tenga éxito. Tener una formación básica en finanzas personales, empresariales y públicas permitirá, entre otras ventajas tomar decisiones más acertadas en la gestión de la empresa, además de generar mayor confianza entre los posibles inversores.

El conocimiento en finanzas personales, empresariales y públicas es básico a la hora de emprender. A la hora de desarrollar un negocio, saber sobre números te permitirá manejar tanto tus recursos como las posibles fuentes de financiación a las que puedes optar. La educación financiera, además de facilitar la gestión de tus cuentas, ayuda a entender en qué consiste una inversión, establecer criterios para optar por un tipo u otro, así como para negociar con inversores hablando su propio lenguaje.

GEMA GUTIÉRREZ ROMERO

Profesora de Economía Financiera y Contabilidad de la Universidad Loyola

Cuando decidimos emprender todos tenemos un conocimiento profundo del sector en el que nos encontramos, la problemática particular de nuestros clientes, incluso tenemos claro cómo podremos acceder a nuestros potenciales clientes o a los principales proveedores. No obstante, con el desarrollo de la actividad vemos que las principales preocupaciones están relacionadas con nuestras decisiones financieras. Los problemas más comunes que nos encontraremos estarán relacionados con la liquidez, tiempos de cobros en comparación con los plazos de pagos, ser capaces de proyectar un plan financiero o presupuesto y ajustarnos al mismo, qué márgenes debemos poner en nuestros productos o cómo estructuramos los costes fijos y los variables. Todo ello supone un conocimiento básico y transversal de las finanzas que afectan al emprendedor y que deberían ser, por tanto, una materia curricular desde la educación básica. El fomento del emprendimiento no debe perder de vista la formación financiera.  

BEGOÑA CASAS

Profesora de Economía y Empresa de la Universidad Europea

Cultivar la mentalidad innovadora y el espíritu emprendedor es fundamental para el progreso de cualquier sociedad en el S. XXI. En un mundo donde todo fluye a gran velocidad, el emprendimiento es la respuesta ante los avances acelerados de la post-modernidad. Entre las habilidades fundamentales del emprendedor podemos mencionar: el trabajo en equipo, el pensamiento crítico, el pensamiento estratégico, el pensamiento creativo, la influencia sobre otros, la gestión del cambio y la comunicación efectiva.

Una de las dimensiones principales del pensamiento estratégico es la toma de decisiones basada en datos y en particular, en datos de naturaleza económico-financiera. El emprendedor debe definir el modelo de negocio que va a desarrollar conforme a las perspectivas de ese mercado (entorno externo). Del mismo modo, debe contemplar sus propias capacidades y recursos (análisis interno). En segundo lugar, con respecto al desarrollo de negocio, los emprendedores deben informarse sobre las fuentes de financiación a las que pueden tener acceso, sean recursos propios o de terceros. 

Además, el emprendedor debe contar con una mínima formación legal, económico-financiera y tributaria, y resulta altamente recomendable que todo fundador se forme en primera persona en la dimensión económico-financiera para liderar de modo efectivo su modelo de negocio.

NATALIA JARILLO COLLADO

Start UC3M

La educación financiera de un emprendedor consta de nociones básicas en finanzas personales, empresariales y públicas.

Las finanzas personales abarcan la elaboración y control de presupuestos, la gestión de la deuda, la planificación del ahorro y el establecimiento de objetivos financieros. Una “situación financiera saludable” luego podrá traducirse en capacidad de inversión y endeudamiento para el emprendedor.

Dentro de las finanzas empresariales, la comprensión de los estados financieros le ayudará a determinar la viabilidad y la rentabilidad económica de futuros proyectos, a comprender la valoración que realizan inversores externos o a interpretar la situación financiera de una empresa. Asimismo, gracias al conocimiento de productos financieros y de inversión podrá determinar cuáles se adaptan mejor a su situación personal y a la de su empresa.

Entender todo lo anterior enmarcado dentro de una economía de mercado en el que interactúan distintos agentes, contribuirá a que el emprendedor tome decisiones más informadas sobre la obtención, la gestión y el destino de los recursos financieros. De ahí la importancia de la educación financiera.

VICENTE RIBES

Profesor de EOI

Para ser un emprendedor de éxito necesitas entregar a tus clientes un valor muy superior al coste de los recursos que necesitas consumir, generando con ello beneficios para tus accionistas.

Una educación financiera básica te ayuda a interiorizar en qué consiste una inversión, y a valorarla en función de sus tres principales dimensiones: rentabilidad (comparación entre el valor futuro y el desembolso a realizar), liquidez (facilidad de convertir en efectivo una inversión, si quieres desprenderte de la misma) y riesgo (posibilidad de que el valor futuro de la inversión sea distinto del esperado). 

La educación financiera te proporciona herramientas para medir la rentabilidad esperada. Te permite comparar inversiones y establecer criterios de selección. Con ese bagaje, serás capaz de transmitir mayor confianza a tus prestamistas y a tus inversores, que están acostumbrados a utilizar ese lenguaje financiero. 

En el día a día, podrás gestionar tu empresa incorporando algunos indicadores financieros relevantes para tu actividad, de forma que, controlando la evolución de los mismos, tengas una visión sistémica e integral de tu empresa. 

Esto te permite analizar las implicaciones que tendrá cada decisión operativa que tomes. A que puedas prever su impacto sobre los indicadores clave, y la forma en que se trasladará al balance y a la cuenta de resultados de tu empresa.

De este modo, te resultará más fácil mantener el equilibrio entre la satisfacción de tus clientes, la de tus empleados y la de tus accionistas.

Tus conocimientos financieros por sí solos no te garantizarán el éxito, pero te avisarán con algo de tiempo si las decisiones que estás tomando están llevando a tu empresa por el buen camino, dándote un margen para rectificar el rumbo, y te ayudarán a entender el dictamen periódico del juez de última instancia del desempeño de tu negocio, que es tu cliente.

ANTONIO PÉREZ DE JUAN

Docente del Máster en Fintech e Innovación Financiera de Three Points

Hasta 2008, el negocio de la banca tradicional se centraba en captar dinero de sus clientes para posteriormente prestarlo a una tasa de interés mayor a la que pagaba por adquirirlo.

Con el impacto de la crisis financiera, el sector bancario se revolucionó debido a la aparición de la banca online, los neobancos y los challenger banks; nuevos players que, aplicando tecnología al negocio, consiguieron poner en aprietos a los actores tradicionales del sector.

Actualmente, las empresas que combinan tecnología y finanzas (fintech) están en auge en la mayoría de los sectores y tienen grandes ventajas competitivas. Uno de los segmentos en los que más destacan es el bancario y lo hacen, en sus primeras etapas, a través de challenger banks y neobancos.

Las fintech ofrecen productos sencillos, transparentes y, a priori, sin coste ya que generan beneficio ofreciendo productos complejos de un tercero (banca tradicional) a sus usuarios, mediante publicidad o con versiones premium.

  • Challenger Banks: disponen de licencia de entidad de crédito, lo que les permite manejar dinero físico, pero desde un punto de vista digital y enfocado en el usuario. Ejemplos: N26 o Revolut.
  • Neobancos: no disponen de licencia de entidad de crédito por lo que deben buscar partners que sí dispongan de una. Ejemplo: Bnext. 

FELIPE ROMERA LUBIAS

Presidente de APTE

Partiendo de la situación ideal en el que el emprendedor ha localizado una idea de negocio innovadora que tiene, o puede tener, una gran demanda en el mercado, una máxima en las finanzas de cualquier emprendedor es tener claro cuáles son sus necesidades de gasto, evitando sobredimensionar costes y enfocándolos solo en lo que necesite realmente en cada fase del proyecto. 

Además, hay otros factores importantes en el ámbito financiero que pueden contribuir a la sostenibilidad de nuestra empresa, como por ejemplo, saber optimizar los promedios de cobro y tener liquidez suficiente para cubrir los pagos que tiene que asumir durante ese periodo, proyectar los flujos de caja que va a tener la empresa para saber cuándo pueden  existir  momentos críticos y tener previstas fuentes de financiación adicionales para esas fases y sobre todo, conseguir generar recursos  para mantener la actividad de la empresa, siempre con la vista puesta en la rentabilidad de la misma, sobre todo a futuro.

Asimismo, un aspecto importante puede ser conseguir unas condiciones de financiación óptimas, ya que éstas pueden influir en la viabilidad de nuestro proyecto. En este punto que puede ser crítico, los parques científicos y tecnológicos españoles ofrecen a sus empresas y entidades la posibilidad de entra en contacto y conocer en profundidad todas las fuentes de financiación disponibles y cuáles son las que mejor se adaptan a cada proyecto. 

ALMUDENA RECIO

Coordinadora de la red de inversión Crecer+ de Deusto Emprende

Para toda persona emprendedora las finanzas son una parte muy importante de su proyecto. Pero en muchas ocasiones observamos cómo esta área les incomoda ya que no se sienten familiarizados con la terminología que se utiliza: demasiados tecnicismos y anglicismos que son poco o nada inspiradores.

Dejando a un lado términos más o menos sofisticados, lo que realmente debemos tener en cuenta son 3 conceptos básicos: (1) cuánto de “mi producto o servicio” se venderá en el mercado –ingresos-, (2) cuáles son los gastos en los que se incurrirá para llevarlo a cabo, y (3) estimar las entradas y salidas de dinero -flujos de tesorería- para cada periodo del año. 

Con todo ello, finalmente, se podrán identificar las necesidades de financiación en cada momento del proyecto. Sólo así se podrá conocer cuánto dinero se necesita, cuándo y para qué, tres cuestiones o métricas fundamentales que cualquier persona inversora o business angel querrá saber acerca del proyecto emprendedor.

MIGUEL LÓPEZ GONZÁLEZ DE LEÓN

Director General de ENAE Business School

La educación financiera es fundamental para poder tomar buenas decisiones de consumo, ahorro e inversión en nuestro día a día. A nivel empresarial, diversos estudios demuestran la correlación existente entre la alfabetización financiera y el emprendimiento, llegando a convertirse en una herramienta esencial para tomar decisiones correctas en la gestión de una compañía y evitar exposiciones a riesgos innecesarios. 

De poco sirve tener una idea de negocio sobresaliente si su gestión y ejecución es deficiente. La consecuencia, según datos recientes de ATA, es que la mitad de las iniciativas empresariales llevadas a cabo por autónomos no superan el quinto año de vida, mientras que uno de cada tres que ni siquiera llega al tercero.

Ante esta situación, la formación se convierte en el arma más eficaz para el éxito de un negocio, siendo clave tener conocimientos sobre la elaboración del plan de negocio y el presupuesto, las opciones de financiación para la empresa, la evaluación de riesgos financieros o la inversión en el desarrollo de la empresa.

PASCUAL PARADA

Director Académico y de Innovación en IEBS

Con el objetivo de determinar aquellos elementos que son clave en las finanzas del emprendedor, primero se ha de saber el tipo de startup que es, ya que, las métricas financieras core cambiarán según su tipo. Se puede clasificar toda Startup en dos únicos grupos: (1) Startup de valor (2) Startup de volumen. 

Una startup de valor es aquella que su modelo de negocio se basa en la entrega de valor al cliente desde el primer momento con crecimiento orgánico. En este caso, las claves financieras pasan por prestar especial atención al margen del producto o servicio y reinvirtiendo las ganancias en la mejora de la propuesta de valor que mantenga el crecimiento. Otro elemento clave es el breakeven o punto de equilibrio que se habrá de alcanzar lo antes posible.

Sin embargo, para Startups de volumen cuyo modelo se basa en un crecimiento rápido y exponencial, el estado financiero clave es la tabla de orígenes de fondos, ya que estas empresas son intensivas en capital inicial. Otros elementos esenciales son la rentabilidad a futuro y el aumento de la valoración de la propia empresa.

DAVID MORENO CASAS

Profesor Doctor en la UCJC

En el quehacer cotidiano los emprendedores realizan diversas gestiones financieras básicas como abrir cuentas bancarias, comprar y vender a plazos, utilizar tarjetas de crédito en pagos y cobros. En el transcurso del tiempo realizan otras operaciones financieras más complejas como solicitar préstamos e iniciar rondas de financiación.

En este sentido, cuando los emprendedores inician un proyecto es conveniente que además de tener elevadas dosis de entusiasmo, ilusión y persistencia para lanzar sus productos y servicios, cuenten con una educación financiera que les permita realizar una adecuada gestión de sus finanzas y así evitar adoptar decisiones erróneas con el consiguiente riesgo de posibles pérdidas patrimoniales, endeudamiento excesivo y, en los casos más extremos, exclusión financiera. 

El emprendedor debe por ello aprender a conocer y comprender la naturaleza de las operaciones y productos financieros, y todo aquello que lo condiciona, para con el tiempo ir adquiriendo una educación financiera con capacidad de decisión sobre las finanzas del proyecto emprendedor, con el objetivo de desarrollar una adecuada planificación financiera que impulse un continuo crecimiento, generación de valor y rentabilidad en los negocios.

RICARDO PALOMO

Catedrático de finanzas y Decano en Universidad CEU San Pablo. Director de CEU Digital

La educación financiera parece ser una asignatura que se nos resiste a los españoles. Comparte percepción con el aprendizaje de idiomas: se estudia, “suenan” los contenidos, pero suele faltar la ejecución práctica. No debería ser así para una población que ha gozado de la ratio de oficinas bancarias por habitante más elevada de Europa.

Pero hay que pasar de la educación financiera “de producto” a la “de gestión”, pues el emprendimiento precisa de conocimientos de finanzas, contabilidad y fiscalidad. El empuje emprendedor en su faceta de negocio necesita un sólido sustento que permita una adecuada valoración de las inversiones y, sobre todo, una especial atención a la gestión de la tesorería y del endeudamiento. Todo emprendimiento implica un apalancamiento financiero, es decir, de recursos financieros propios o ajenos que van a sustentar la inversión y para asegurar el arranque y la pervivencia de la empresa.

Antes de emprender se debe contar con nociones financieras y, sobre todo, con el sentido común de rebajar expectativas y hacer previsiones de ingresos que, sugiero, sean siempre conservadoras y valoren escenarios.

MARTÍN GONZÁLEZ CARIDE

CFA, Partner – M&A en Nuclio Digital School

Las finanzas representan la base dentro del mundo emprendedor. Por eso, vamos a definir los “COFRES” que debemos tener en cuenta a la hora de lanzar una startup:

E de Ebitda: Toda startup debe tender a buscar un EBITDA positivo a largo plazo para sobrevivir.
F de Financiación: este es un factor necesario para la supervivencia de la startup, a no ser que consigas EBITDA positivo desde 0 y crezcas con Bootstrapping.
C de Capital Efficient: si bien éste es escaso, tenemos que poder gestionarlo de tal manera que 1+1 no sumen dos, si no tres.
R de Racional: Hacer entender al inversor dónde ganas el dinero y qué harás para ganar más; y saber dónde te gastas el capital y qué harás para ser más eficiente.
O de Objetivo: es clave para marcar unos “milestones” al equipo y a la compañía y de ahí, generar unas métricas que defiendan nuestra futura valoración.
S de Salida: tanto los fundadores como los inversores tienen un objetivo de salida. Por eso, hay que tener muy clara la estrategia y saber qué papel vas a jugar en el mercado.

Las finanzas no serán muy innovadoras, pero requieren de cierta ingeniería, y siempre recordad: “Cashflow is King”.

FÉLIX LÓPEZ ESTEBAN

Profesor de Udima

Udima

Que un gran sueño empresarial con futuro se quede en simplemente eso por falta de educación financiera, tanto en términos de planificación, financiación y conocimientos, es algo que como sociedad no podemos permitirnos el lujo. El talento tiene que aprovecharse, y más hoy en día en una sociedad tan globalizada. Términos como plan de negocio, ingresos, gastos, inversión, financiación, etc… deben ser conocidos por todo emprendedor. 

Es necesario que como sociedad insertemos en todos los grados de nuestro sistema educativo la educación financiera, ya que es algo que tarde o temprano, en mayor o menor medida, todos haremos uso de ella. Querámoslo o no, el mundo financiero es como el sistema sanguíneo al cuerpo humano. Sin él no podríamos vivir.

Al igual que nadie duda en contratar a un abogado para temas legales, podemos acudir, en función de cada caso, a asesores financieros, fondos de capital riesgo y entidades públicas y privadas de fomento del emprendimiento para que nos acompañen en el proceso de lanzamiento del negocio. Como sociedad, ganaremos todos.