Franquicias emergentes: Alimentación ecopróxima

Más allá de los supermercados y su idilio con la proximidad, encontramos oportunidades más especializadas que pueden marcar tendencia y consolidarse.

Mother and daughter shopping for produce in market
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Para empezar, viajamos al Líbano, donde hunden sus raíces los promotores de Nutnut, un espacio de frutos secos en clave gourmet y al que trasladan el arte tradicional libanés para tostar este tipo de productos. En su oferta encontramos nueces, macadamia, pipas de calabaza y anacardos, pero también fruta deshidratada y chocolate. Abierto en Madrid, se trata de un proyecto que detecta una nueva veta de mercado que podría replicarse.

En esto último andan los responsables de Frutal, cadena de tiendas especializadas en zumos, que se está haciendo un hueco interesante en un nicho casi virgen en franquicia, al ‘calor’ de la corriente -imparable- por lo sano, como reconocen desde la central. “Nuestra propuesta encaja en una fuerte tendencia que va a más, como la vida sana, el cuidado de la alimentación y el deseo de sentirse bien. Somos especialistas en zumos. Nuestro posicionamiento es muy claro y lo respaldamos con la mejor carta del mercado, siempre en evolución. A partir de aquí, el punto fuerte es el sabor, que se consigue trabajando con fruta de temporada y nunca congelada”.

Observamos oportunidades también en el ámbito de las vinotecas, un clásico en esta clase de análisis. Pero es que hasta ahora sólo una marca –Vinalium– ha logrado tejer una red considerable a partir del vino, elemento con un potencial extraordinario. Y hay que tener en cuenta que esta enseña concentra su presencia casi en exclusiva en la provincia de Barcelona.

Señalaba Daniel López, gerente de la compañía, en una entrevista reciente a Emprendedores, que las oportunidades futuras, más que través de los productos, nacerán a partir de servicios destinados a la mejora de la percepción del cliente sobre el consumo de estos artículos: “Un ejemplo son las presentaciones de vinos a domicilio, donde se organiza una cata o un maridaje en casa del usuario conlos contenidos que él elija, o asesorado por el sumiller de la empresa”.

Nueva era 'gourmet'

En las propuestas descritas, el componente gourmet sobrevuela de manera más o menos evidente. Si hasta ahora ese calificativo era coto casi exclusivo de alimentos como el aceite o el jamón ibérico, al segmento se van incorporando referencias como las golosinas o las galletas, lo que genera oportunidades al alza.

Hacemos una parada con Biscuits Galicia, firma pontevedresa que busca fórmulas para sorprender al público, como sus referencias saladas, entre las que encontramos galletas con sabor a ‘pimientos que no pican’, ‘mejillones en escabeche’ y ‘lacón sin grelos’. Su iniciativa más reciente es la apertura en Vigo de La Galletería, un espacio donde, al margen de su producto estrella, se pueden degustar batidos, cruasanes y propuestas saladas.

Y si el anterior concepto es una oda a la galleta de calidad, por qué no un local consagrado a la cerveza artesana. Según la consultoría DBK, “y en un marco de creciente demanda de productos naturales, de calidad y elaborados de manera artesanal”, la producción de esta bebida se situó en el 2017 en 170.000 hectólitros, un crecimiento interanual del 36%, lo que generó 47 millones de euros, una subida del 31%.

Nada sobra

Hasta el momento no hemos hablado de los supermercados, reyes totalitarios de este segmento y que se han convertido en epítome de lo emergente, gracias a su apuesta por la proximidad, esa corriente que persigue estrechar lazos con un cliente a quien acercan fórmulas para facilitarle su compra diaria. Esto se ha traducido en locales más pequeños, pegados al barrio, con una oferta cada vez más potente de artículos frescos, locales y saludables.

Pero los operadores no se han parado aquí y ahora dan un paso más en la búsqueda de la complicidad con el consumidor, a través de iniciativas como Act for Food, campaña que acaba de lanzar Carrefour, orientada a concienciar sobre la importancia de comer mejor, con talleres nutricionales y degustación de productos. “A esto se sumará una potenciación de la gama bio de la oferta y de los productos de calidad y origen”, subrayan desde la central franquiciadora.

Otra línea de actuación tiene que ver con iniciativas que luchan contra el desperdicio de los alimentos, un campo que también proyectará nuevas oportunidades. En este sentido, Claudio Estévez, director de Franquicias de Caprabo, nos avanzaba la importancia de que el consumidor pueda encontrar formatos individuales o de tamaño reducido que le permitan aprovechar todo el contenido y así no tire parte de él. “Lo cierto es que serán estos los artículos que experimenten un mayor crecimiento en el futuro inmediato”.

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