Alberto Tejerina, director general de Kumon: "Seguimos apostando por la educación presencial"

En 2018 el programa de inglés se sumó a la familia de Kumon España, que este año asumirá el desembarco en Portugal de una cadena de origen japonés que apuesta por un método de aprendizaje individualizado que fomenta el autodidactismo.

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Emprendedores

De los 25.000 centros franquiciados que Kumon tiene repartidos entre 51 países, unos 16.000 se encuentran en Japón, donde suma 1,5 millones de alumnos y áreas con un índice de penetración del 40 %, lo que significa que cuatro de cada diez niños acuden a sus centros. Alberto Tejerina, director general de la marca en España, aporta unas cifras que muestran el profundo arraigo de la empresa en su país de origen y, al mismo tiempo, su dimensión cuasi universal, logros a los que aspira –o debería– cualquier emprendedor cuando da sus primeros pasos.

Vistos estos números, la pregunta que surge es cómo ha conseguido replicarse en tantos mercados un método de aprendizaje creado allá por 1954 por un profesor llamado Toru Kumon. “Destacaría dos claves. Por un lado, ofrecemos una educación totalmente personalizada. Cada alumno avanza en función de su capacidad y trabajo, no tanto de su edad, lo que nos permite responder a sus necesidades individuales. Y esto un fenómeno a escala global. La mayoría de las clases de los colegios están masificadas, de ahí que sea muy difícil atender a todos los alumnos, sin olvidar que esos mismos colegios poseen un currículum cerrado que atender, con lo que los profesores deben realizan un trabajo ingente y complicado”.

El segundo factor tiene que ver con el autodidactismo. “Formamos a alumnos independientes, que no dependan de los adultos, ni de sus padres ni de sus profesores, a la hora de sentarse a estudiar. El objetivo es que desarrollen competencias que les permitan aprender por sí solos y disfrutar del aprendizaje. Y este enfoque tiene cabida en cualquier lugar del mundo”.

En el párrafo anterior se condensa la esencia de una cadena que en España –mercado al que llegó en 1991– cuenta con 226 centros, 5 de ellos propios. Profundicemos a continuación en las claves y novedades de una marca que factura, a escala global, unos 950 millones de euros.

Frente a la creciente digitalización en todos los ámbitos, ¿qué valor añadido exhibe un método de aprendizaje presencial, donde se integran programas propios de matemáticas, lectura e inglés? Esta pregunta nos sirve para conocer más claves de una marca que en nuestro país cerró el pasado año con 22.300 alumnos (un crecimiento del 5%) y una facturación de seis millones de euros (+4,8%). “Seguimos apostando por el papel, por la educación presencial. Los alumnos trabajan dos días en clase y el resto de días en casa. Los dos días en clase son fundamentales. Nuestro objetivo es darles un tratamiento completamente personalizado. Y para ello, es imprescindible observarlos, entender –cuando están trabajando– sus gestos, sus dudas, sus movimientos corporales, cómo reaccionan frente a una dificultad…”.

EMPRENDEDORES: ¿Por qué incorporaron el pasado año, y no antes, el programa de inglés a su oferta?

A.T.: Este programa, como tal, ya existía. Nosotros habíamos reclamado hace un tiempo incorporarlo y, una vez cumplimos los trámites necesarios, ya dispusimos de él. En Kumon fomentamos el autodidactismo. A partir de aquí, en el futuro, tanto en el plano profesional como personal, muchos de los textos y conversaciones van a ser en ese idioma, de modo que, si queremos que los alumnos aprendan por sí mismos, es capital que tengan una conversación fluida y sean lectores competentes en inglés.

EMP.: ¿Prevén integrar algún programa más de aprendizaje?

A.T.: A corto y medio plazo, no. Existe otro programa muy interesante, focalizado en la tercera edad, para trabajar la memoria, la concentración… que sí nos gustaría incorporar a largo plazo.

EMP.: ¿Cuál es el plan de expansión para el 2019?

A.T.: El objetivo es crecer el 4% en cuanto a número de alumnos y realizar unas 12 aperturas. En un principio estamos abiertos a desarrollar centros en cualquier región, pero tenemos a Castilla y León y País Vasco como mercados preferentes. En este año también damos el salto a Portugal. En febrero celebramos la primera sesión informativa con potenciales franquiciados, con el objetivo de abrir dos centros en Lisboa y uno en Oporto.

EMP.: Por qué han tardado tanto en acometer la entrada en Portugal, si tenemos en cuenta que la marca lleva en España desde 1991.

A.T.: Es una decisión estratégica a nivel global del Grupo Kumon. En este sentido, hemos sido bastante conservadores al plantear el crecimiento, sobre todo en Europa. En paralelo a Portugal, cuya expansión la gestionamos desde España, existen planes en muchos países, como en Italia, en los países del Este, en Francia también estamos dando los primeros pasos...

EMP.: De vuelta a España, ¿con cuántas unidades se quieren situar en el medio plazo?

A.T.: Tenemos un plan cerrado para 2022, que pasa por alcanzar los 25.000 alumnos y los 270 centros franquiciados, con el horizonte de estar presentes en todas las provincias.

EMP.: Cómo ha evolucionado Kumon, en cuanto a su crecimiento, a lo largo de su trayectoria en España.

A.T.: El mayor salto se produjo en el periodo 2003-2004. Hasta entonces, el crecimiento fue lento. De inicio, una metodología japonesa, dirigida a desarrollar el potencial de los alumnos, sonaba muy exótico, pero costaba que el mensaje llegase. A partir de ahí, el mensaje empezó a calar, empezaron a venir alumnos de las edades que son nuestro objetivo principal [infantil y primaria], empezamos a tener resultados y a hacernos un nombre, sobre todo en Madrid y en Barcelona. En este proceso resultaron clave los primeros franquiciados, que realizaron una gran labor.

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