Ikatz se propone recuperar el podio del sector para su marca Fotoprix

Puede contarse como la típica historia de que el pez pequeño se come al grande, pero ellos prefieren hablar de “abrazo”. Es la reinvención de la marca Fotoprix tras ser adquirida por la empresa vasca Ikatz

Fotoprix
Guillermo Jimenez HEARST

Hubo un tiempo en el que FotoIkatz y Fotoprix eran competencia. Ambas en el sector de la fotografía, la empresa vasca nació a finales de los años 70 mientras que Fotoprix surge en Barcelona en 1981, como una tienda pequeña donde poder revelar los carretes de fotografía y hacer copias. Pero en esa carrera a la conquista del mercado, Fotoprix toma la delantera a escala nacional. No sólo consigue crear y consolidar una marca sino también, y apoyándose en el sistema de franquicias, crear una red de tiendas que en su mejor momento llegó a contar con más de 300 establecimientos abiertos.

Nadie cuestionó el liderazgo hasta que la evolución del mercado le arrebató el trono. La digitalización trajo un cambio radical para el sector. No es que dejaran de hacerse fotografías, que se hacen ahora más que nunca, sino que la irrupción del teléfono móvil en la vida cotidiana supuso un nuevo paradigma en cuanto a la forma de consumir las imágenes, visualizarlas y conservarlas.

Tal vez porque el cambio fue demasiado abrupto, el hecho es que muchas compañías tardaron en reaccionar y adaptar el modelo de negocio al nuevo paradigma. Esto le pasó a Fotoprix, pero también a FotoIkatz, que andaba ya por las 25 tiendas repartidas por el País Vasco después de haber superado un preconcurso de acreedores. “Gracias al tesón, a las inversiones en I+D, a la reconversión y diversificación de la oferta y al esfuerzo y resiliencia de los fundadores y de sus trabajadores, Ikatz logró resistir y salir adelante”, cuenta Igor Andueza, actual responsable de Franquicias.

Superada la crisis, llega de nuevo el momento de crecer. En esa recuperación Ikatz S.A. adquiere en 2008 Fotosistema, también del sector y, ya en 2017, se hace con el gigante, ahora algo maltrecho y reducido a 100 tiendas, de Fotoprix. Se abre entonces un proceso de integración de estructuras y remodelación con la aspiración de convertirse en la principal cadena de tiendas de fotografía en España, primero, y en Europa, después.

En la estrategia seguida por Ikatz deciden unificar todas las tiendas bajo la marca Fotoprix, tras someterla a un rebranding que ha supuesto el cambio de logotipo, de los colores corporativos, el rediseño de los puntos de venta… pero también ha sido necesario un largo proceso de integración y reinvención interna.

La reorientación de la marca ha supuesto también la adopción de nuevos sistemas informáticos y la incorporación de nuevos servicios donde la tecnología en general y el móvil en particular se convierten en grandes aliados “Hemos desarrollado una app que permite a los usuarios mandar desde el móvil fotos para revelar en el gran laboratorio que tenemos, pero hablamos también de impresión de álbumes digitales, de foto-libros, de foto-decoración, de impresión sobre cualquier tipo de superficie… y, sobre todo, de experiencia de usuario”, dice Robert González, director de Marketing.

Más de 80 tiendas propias y 43 franquiciadas

Ahora, “después de haber reordenado todo y barrer cada rincón de los despachos, el día 1 de abril se procedió a la sustitución del nombre de la marca FotoIkatz por el de Fotoprix, como marca única, en el País Vasco”, cuenta Andueza. En cuanto al número de tiendas actuales en España con la marca Fotoprix, es de 125, 82 propias y 43 franquiciadas. “De esos franquiciados, muchos son veteranos de la antigua enseña de Fotoprix”, señala González.

Como responsable de expansión en franquicias, Andueza dibuja un escenario para finales de 2019 de, “por lo menos, diez tiendas más franquiciadas acompañada de la expansión de tienda propia, que no va a parar. Creemos en este modelo, nos está funcionando, los números son buenos y queremos trasladarlo a aquellas poblaciones a las que nosotros no llegamos”.

De aquí la razón de franquiciar. En cuanto a las condiciones, hablan de un derecho de entrada de 12.000 euros y una tienda estándar de 70 metros cuadrados aunque, dependiendo de las poblaciones y la ubicación del establecimiento, podría ser suficiente con una superficie de 45 metros cuadrados. Buscan la implantación en ciudades con un mínimo de 15.000 habitantes y recuperar el estatus que en su día tuvo Fotoprix, como marca emblemática, en ciudades como Málaga. En cuanto a la duración del contrato, la enseña da la opción de elegir entre 1, 3 y 5 años, aunque es poco probable que alguien que se anima a hacer una inversión se decante por la primera posibilidad. “Lo hacemos más para que el franquiciado se sienta cómodo. No queremos ser una franquicia demasiado cerrada y estricta. Esto es algo que estamos construyendo entre todos y para eso es necesario que la comunicación entre la central y los franquiciados fluya, que sea bidireccional y sincera”, en palabras de Andueza.

En lo que respecta al perfil del asociado que buscan, dicen preferirlo emprendedor a inversor. “Que sea una persona que se involucre en el día a día del negocio y que tenga capacidad de relacionarse bien con el entorno y amar el mundo de la fotografía. Aquí el que no es fotógrafo por formación lo es por espíritu y, desde esa perspectiva, tienes que tratar al cliente, con la sensibilidad suficiente como para saber que lo que proporcionas son recuerdos y sentimientos”.

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