Louvre hotels: la apuesta para captar al pujante turismo asiático

Louvre Hotels Group es un jugador importante en la industria hotelera global. Con una cartera que ahora incluye 1.500 hoteles, funcionan desde 2015 como filial del gigante asiático Jin Jiang International Hotels.

Cédric Krzyzosiak, responsable de expansión en España de Louvre Hotels
Guillermo Jimenez HEARST

Marriott International está a la cabeza del ranking mundial en lo que respecta a las cadenas hoteleras. El segundo puesto correspondería al consorcio chino Jin Jiang , con sede en Shanghai. Al menos eso es lo que sostiene Cédric Krzyzosiak, responsable de Expansión en España de la filial Louvre Hotels adquirida, en febrero de 2015, por el grupo chino Jin Jiang International.

Por otro lado, para contar la historia de Louvre Hotels hay que remontarse al año 1976, cuando la familia Taittinger decide abrir su primer hotel. Con el paso del tiempo, el grupo familiar fue creciendo y sumando marcas hasta alcanzar la decena que ahora se engloban bajo su paraguas: Royal Tulip, Hotels & Préférence, Golden Tulip, Metropolo, Sarovar, Campanile, Kyriad, Tulip Inn, Kyriad Direct, y Premiere Classe. Entre todas han convertido a Louvre Hotels Group en un operador de referencia en la industria global, con una cartera que incluye 1.500 hoteles y una amplia oferta que va desde los establecimientos de una estrella hasta cinco.

A todas las marcas citadas representa en España Cédric Krzyzosiak, quien desembarca en nuestro país con la misión de retomar la expansión que inició el grupo francés en el año 1992 y que luego paralizó a consecuencia de la crisis. En total son 10 los establecimientos relacionados con Louvre Hotels en nuestro mercado, una ínfima parte de la totalidad del grupo que, solo en Francia, alcanza la cantidad de 950 hoteles.

La baza de la fuerza comercial

Krzyzosiak sabe que la tarea de ampliar el mercado español no es sencilla ni rápida, pero confía en conseguirlo aprovechando el respaldo del gigante asiático como empresa matriz. “Cierto que en España hay muchos y buenos hoteles, pero ninguno como los nuestros tiene ese potencial para canalizar al turismo asiático, cada vez más pujante. Sabemos que el año pasado 200 millones de chinos viajaron fuera de su país. La opinión generalizada es que esta tendencia seguirá al alza y que la mayoría de ellos se siente atraídos por Europa. En este sentido, ningún otro grupo cuenta con la fuerza comercial de Jin Jiang para atraerlos. Esto es algo que deben entender los hoteleros en España, que el futuro del turismo ya no procede del norte de Europa, sino que llega de Asia”.

El otro argumento de peso al que recurre Krzyzosiak para persuadir a los franquiciados es el canal de distribución. En Louvre Hotels disponen de infraestructura y herramientas suficientes para conseguir que los turistas reserven directamente en su web en lugar de hacerlo a través de Booking. “No olvidemos que este portal cobra una comisión muy alta, entre el 16 y el 21% del total de la facturación”, señala.

Desde una perspectiva algo más pesimista, observa Krzyzosiak, como principal hándicap para crecer en España, el precio del suelo, especialmente en las ciudades de Madrid y Barcelona. La forma de expandirse es tanto mediante la franquicia convencional como por management, es decir, inversores que delegan en el grupo la gestión del día a día del hotel . Esta segunda fórmula es la que rige en 500 de establecimientos de Louvre Hotels. “Tenemos una experiencia muy importante en management y sabemos hacerlo muy bien”, afirma.

En cuanto a los emprendedores, los prefieren con experiencia y, a ser posible, ya con algún establecimiento funcionando o un family oficce, con el objetivo de abaratar la adquisición de la franquicia. La cantidad mínima para arrancar sería de 500.000 euros, correspondiente al 25-30% de la inversión total, dependiendo de la ubicación. El resto podría financiarse y aunque no disponen de acuerdos con entidades sostiene Krzyzosiak que el hecho de trabajar con el número dos a escala mundial en este sector facilita mucho el crédito.

“Lo que queremos es expandir la marca en España, da igual de la manera que sea, pero no tenemos prisa”, explican. En cuanto a las expectativas para 2019, se conforman con cerrar el año con dos nuevas franquicias. “No es que la expansión sea un trabajo difícil, pero sí que será lenta. Necesitamos al menos dos o tres años para asentarnos y coger velocidad. No se trata de abrir hoteles por abrir, sino de procurar rentabilidad al inversor o al emprendedor”.

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