El ‘delivery’ como reto en las franquicias de restauración

La XXXVI edición de los Desayunos Emprendedores congregó a los representantes de varias franquicias de hostelería y restauración en una mesa redonda que mostró el gran reto que supone el delivery para el sector.

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De izqda. a dcha. (arriba): Carlos Ruiz, Sara Vega, Jaime Farto, Reyes Giménez y Alejandro Vesga. (Abajo): Claudio Nóvoa y Jorge Ochoa.
Gema Checa HEARST

En un formato de mesa redonda, el XXXVI Desayuno Emprendedores se articuló bajo el título “Tendencias novísimas en el sector de la restauración” y contó con la presencia de Jaime Farto, CEO y fundador de Tasty Poke Bar, Sara Vega, directora de Comunicación y Marketing de Comess Group, Jorge Ochoa, de Ramen Kagura, Reyes Giménez, directora de Comunicación y Marketing de Foodbox, y Carlos Ruiz, director de Franquicias de Mexicana de Franquicias. Todo ello, moderado por Claudio M. Nóvoa, responsable del Contenidos de Franquicias de Emprendedores, y Alejandro Vesga, director de Emprendedores.

El encuentro comenzó con el foco puesto en la importancia de las cocinas centrales para determinadas marcas, que nacen ya con estas instalaciones en su estructura. En el caso de Ramen Kagura, que inauguró hace pocos días su complejo, el reto en estos primeros pasos es “ofrecer una garantía de calidad, porque hay recetas secretas que solo conoce el fundador de la marca”, explica Ochoa.

Además de la importancia de las cocinas centrales para estandarizar los productos en todas las franquicias y desarrollar nuevas marcas, Ruiz destaca las líneas de negocio adicionales que Mexicana de Franquicias ha conseguido implantar gracias a esas instalaciones. Así, ofrecen determinados productos a otros restaurantes que quieran incorporar un apartado mexicano en su carta, son proveedores en campos de fútbol y recientemente han alcanzado un acuerdo de un millón de euros para servir en los restaurantes de una cadena hotelera.

El delivery es el principal reto

El nudo del coloquio giró en torno a los pedidos a domicilio, y el desafío que esto supone para las marcas. “Hay un reto de trasladar la misma experiencia en el delivery que en el restaurante”, identificaba Giménez como introducción al bloque, una idea que Vega comparte. “Tiene demasiadas complicaciones, costes y una tendencia que no sé si va a llegar a consolidarse. Un restaurante no está operativamente preparado para el delivery, pues tiene un personal y una cocina acorde a una sala, y no a 50 comensales más que piden desde sus casas”, afirma la directora de Comunicación de Comess Group.

En este sentido, Ruiz muestra su preocupación por el producto que llega al cliente y el trato que recibe en su casa, una asignatura pendiente. “Tenemos problemas para que la comida llegue caliente al cliente. Además, todos nuestros restaurantes están llenos a diario, mientras que la mayoría de las malas críticas que recibimos en Internet son clientes del delivery”, afirma.

En sentido contrario se posiciona Farto, defendiendo que Tasty Poke Bar recibe mucho volumen de negocio precisamente de las entregas a domicilio. “El delivery no va a caer. Excepto algún tipo de producto tradicional, en el futuro gran parte del consumo será así. La gente cada vez cocina menos, y por eso pide para llevar. Los nuevos conceptos crecen y tienen muy buenas perspectivas a través de este canal”, argumenta. En cualquier caso, todos los representantes coinciden en la necesidad de mejorar los costes de esta modalidad, una asignatura pendiente para el sector.

La calidad y el movimiento saludable, las tendencias

En cuanto a las tendencias que marcan el mercado de la restauración, los productos naturales y saludables se llevan la palma, algo que tiene que ver con el aumento de la preocupación por la salud. “La gente cada vez se cuida más, por lo que suben los gimnasios y suben los restaurantes healthy”, analiza Farto.

En cuanto a los horarios de consumo, Giménez considera que “está aumentando el ‘tardeo’” o, en otras palabras, los consumidores están dejando las cenas hasta altas horas de la madrugada, para comer ligero mientras toman algo en compañía. Para Vega, el reto de las marcas tradicionales es averiguar cómo adaptarse a los nuevos modelos “y seguir siendo rentables a la vez”.

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