La central soporta el stock

Su modelo de negocio nace en 2008 de una necesidad de mercado al agrupar a empresas que compraban menaje de una manera desestructurada y dándole un poco de orden bajo la tutela de una red de franquicias.

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La ventaja para el franquiciado es que no tiene que invertir ni en ‘stock’, ni en almacenes

"Nuestro concepto original, que nace con el objetivo de revolucionar la distribución en el sector del menaje, estaba pensado para autónomos con un canon de 9.000 euros, pero al entrar en el tsunami económico, tuvimos que redibujar nuestro modelo de negocio”, reconoce Alberto García, director de Marketing de Lacomandamanda.

El valor de los productos
Han basado su negocio en una formación al franquiciado centrada, no en precios, “sino en una nueva forma de vender, conociendo qué productos vendemos y cuál es su valor. Además, ponemos a disposición de la red una serie de fabricantes. También hemos diseñado un software propio (vía Internet), que les permite a los franquiciados estar conectados desde cualquier dispositivo y poder hacer pedidos, generar presupuestos, ver la rotación de productos o cuál es el que más vende por tipo de clientes y/o comercial. No cobramos el mantenimiento del software”.

Una de las ventajas competitivas del modelo de negocio de esta enseña es que no es necesario stock: “Lo centralizamos en Zaragoza, que es donde está nuestra plataforma”, recalca García, que subraya que han diluido el canon en el precio de compra: “Hemos bajado los costes y ayudamos a los franquiciados a vender, tanto formativamente (con argumentos de venta) como buscándoles nuevos clientes”.

Liquidez asegurada
La enseña recomienda a sus nuevos franquiciados tener, al menos, el 50% de la inversión en recursos propios “y el resto intentamos ayudarles desde la central alargando los plazos de pago de los primeros pedidos”. En ese sentido, y con el objetivo de que el franquiciado tenga seguridad en su liquidez, “permitimos pedidos mínimos ajustados en importe y en unidades de compra con la condición de que el pedido mínimo sea de 150 euros. Es una ventaja competitiva en nuestra red cuando en el mercado el mayorista medio está pidiendo entre 1.000 o 2.000 euros o un mínimo de unidades. Además, admitimos devoluciones de mercancía, con lo que no hay obsoletos. Hemos absorbido todos esos costes y los hemos diluido en el precio de compra”, asegura el director de marketing de esta marca, que se encarga de invertir en catálogos y revistas para toda la red.

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