¿Cuánto dinero para empezar?

Aquí empieza la parte de los números, de hacer las cuentas. Dentro de la inversión inicial, la obra civil es una de las partidas más importantes (en el caso de que sea necesario tener local) y que puede disparar considerablemente el montante total.

Dentro de esta partida, tradicionalmente se incluyen aquellas labores de albañilería, fontanería, electricidad, etc., necesarias para adecuar el local a una actividad y a la imagen de la cadena. Esta partida deberá incluir también los gastos relativos a las licencias de obra y los permisos.

También los costes relativos al proyecto de obra, el informe previo que toda obra requiere para acondicionar el local. Hay casos en los que el franquiciador ofrece proyectos llave en mano, a precio cerrado.

También las fianzas del local, que aunque no es una inversión propiamente dicha, ya que es una cantidad a recuperar una vez que uno abandona el local, tenlas en cuenta en la suma del capital inicial, porque debes adelantarlas y más si tu ubicación está en un centro comercial, donde suelen exigir más de las dos fianzas obligatorias por ley. Hay centros comerciales que llegan a pedir entre seis y ocho meses de pago por adelantado. Incluso en el caso de que la actividad no requiera de un local físico, si decides ocupar, por ejemplo, un despacho dentro de un centro de negocios para la gestión de tu franquicia también deberás tener en cuenta esa partida.

Importante, también el pago del IVA, que aunque luego lo recuperas con Hacienda, antes debes aportarlo.

Otra partida son los avales, que te pedirán algunos franquiciadores y los bancos cuando acudas a financiar parte de tu proyecto. A lo que se suman los costes relativos al aprovisionamiento del local, es decir, maquinaria, mobiliario, menaje, uniformes… y todo aquello que sea necesario.

Sin olvidar el canon de entrada, que es la cuota que tendrás que pagar por acceder a la cadena, recibir la formación, el derecho de uso de la marca, etc. Hay franquicias que no tienen canon de entrada, pero no es la práctica habitual.

Anota también los gastos de stock inicial. Por ejemplo, en el caso de las enseñas de distribución, es un gasto que se debe hacer para poder arrancar el negocio, ya que te permite contar con productos para llenar el local. Ese stock se acabará convirtiendo en permanente en la medida en que tengas que ir reponiendo productos según vayas vendiendo.

Hay muchas franquicias que también te impondrán su sistema informático de gestión. Esta partida suele incluirse en el canon en algunos casos, pero en otros, no. Pregunta si van separados y su coste.

Y los costes de constitución de tu sociedad, ya que, aunque formes parte de una red, tendrás personalidad jurídica (autónomo, Sociedad Limitada, etc.).

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