Decálogo del teletrabajo para emprendedores

De la mano de la franquicia especializada en recursos humanos Nexian.

In dad's office
AleksandarNakic

Por imperativo legal y sanitario, el trabajo desde casa ha irrumpido en la vida cotidiana de infinidad de personas. Aquí van una serie de consejos, de la mano de Nexian, para que esta situación encaje con la mayor normalidad posible en el día a día del emprendedor.

  1. Quítate el pijama, ordena la casa, y prepárate como harías para ir a la oficina. Para favorecer la concentración, es importante sentirnos físicamente en el rol que nos exige el trabajo. Y, para que el subconsciente reconozca que estás en plena jornada laboral, es importante mantener los hábitos de aseo, orden y los horarios de comidas. Está comprobado que , si hacemos una llamada en pijama, nuestra autoestima y seguridad no es la misma que cuando nos vemos arreglados. Y recuerda: tú eres la imagen de tu empresa, y en cada conversación que tengas, o en cada mail que envíes, estás vinculando tu personas a tu marca.
  2. Elige un espacio para trabajar y organízalo. Designa un lugar de la casa fijo para trabajar, e intenta que no sea la habitación ni la cocina (la asociación de ideas con otras obligaciones nos puede desconcentrar). Estamos acostumbrados a trabajar rodeados de agendas, libretas, papeles y es importante reservar un lugar de la casa con una organización similar que ayude a la mente a reconocer que éste es el nuevo espacio de trabajo. Aprovecha también el tiempo disponible para revisar la utilidad de todos los recursos adquiridos y la amortización de los mismos.
  3. Haz tu proyecto compatible con el de tu familia. Trabajar en casa, cuando uno es emprendedor, supone hacer grandes sacrificios, sobre todo en términos de horas dedicadas. Pero también supone el tener que dedicar una inversión al proyecto y, en algunos casos, renunciar a una nómina. Por este motivo, es importante lograr que nuestra familia sea nuestro cómplice en nuestro proyecto y nos ayuden en todo momento.
  4. Comienza el día planificando tareas y priorizando. El alto rendimiento se potencia adjudicando tareas distintas a periodos breves de tiempo. Por ejemplo, márcate un objetivo y proponte tenerlo hecho en 60 minutos. Dedica las primeras horas de la jornada a las tareas prioritarias y deja todo lo demás para tiempos más relajados. Dedica también tiempo a cuestiones que no parecen urgentes pero son de gran importancia, como buscar proveedores que puedan ofrecerte un mejor producto o servicio, busca nichos de mercado, analiza nuevas formas de financiación, promueve colaboraciones con otras empresas o entidades que puedan ofrecer servicios complementarios a los tuyos...
  5. Comunicación responsable. La falta de compañeros con los que hacer una pausa o toma un café puede tentarnos a hacer llamadas en horario laboral a familiares y amigos. Lo más recomendable es diferenciar de forma clara el horario de trabajo. También es importante olvidarse de mirar de forma continua el correo, las noticias o redes sociales. Basta con que lo hagamos a primera y última hora del día para estar informados.
  6. Gestiónate a ti mismo, y cuida tu bienestar personal. En una empresa unipersonal, gestionarte a ti mismo es gestionar a la empresa. Por este motivo es importante cuidarte. Mantén la pausa para el café, para comer, y haz descansos a lo largo de la jornada para estirar lo músculos o realizar ejercicio. Y, por supuesto, es importante evitar trabajar en el sofá o tumbados. Teletrabajar, al igual que si estuvieras en la oficina, exige contar con una silla ergonómica adecuada para pasar bastantes horas en ella, buena iluminación, equipos informáticos preparados para evitar reflejos de luz, para cuidar las muñecas, etc.
  7. Huye del aislamiento. Como teletrabajador, debes ser proactivo a la hora de hablar con otras personas que están en tu mismo sector.
  8. Dedica todo el tiempo que puedas a analizar qué es lo que la gente quiere comprar. Para el emprendedor, lo más importante en su jornada laboral es identificar de dónde vendrán los ingresos y qué es lo por lo que la gente está dispuesta a pagar. Emplea estos días de confinamiento para llamar a clientes y colegas de tu sector. Esto te ayudará a tener otros puntos de vista para mejorar tu propuesta de valor.
  9. Analiza cuál es el mejor momento para lanzar o relanzar tu propuesta comercial. Algunas veces, los problemas son individuales. Otros, colectivos. Si por desgracia, ocurre un fenómeno imprevisto de gran alcance, como el que estamos experimentando en estas semanas, extrema tu sensibilidad a la hora de publicitar tus productos y servicios y trata de hacerlo en el momento más oportuno.
  10. Márcate unos horarios y respétalos. El trabajar en casa no debe significar vivir trabajando. Pero es cierto que, en el caso de los emprendedores, es muy frecuente necesitar el doble de tiempo de lo estimado en un inicio para poner en marcha sus proyectos. Analiza cuándo estarás listo para lanzar tu proyecto y si podrás soportar una desviación de ese tipo. Y, es base a esta estimación, márcate un horario y respétalo. El teletrabajo provoca una tendencia a trabajar en exceso que, a la larga, no es productivo ni beneficioso para nadie.
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