Errores a evitar (I)

Invertir más de la cuenta en el local

El estado del local es una partida que puede disparar las previsiones de inversión. De hecho, es la partida que más suele descuadrar los cálculos iniciales de inversión... Eso fue lo que le pasó, por ejemplo, a Ana Matheu. En 2006 se convirtió en franquiciada de la cadena Alfa Inmobiliaria. “Emprendí este negocio junto a una socia e invertimos mucho dinero en la contratación de una empleada y, sobre todo, en la puesta en marcha de un amplio local a pie de calle. Durante 2006 y la primera mitad de 2007 el negocio funcionó bien, pero en la primavera y verano de ese último año la actividad inmobiliaria se paró por completo”, recuerda. “Durante muchísimo tiempo me negué a cerrar el local porque había invertido muchísimo dinero en él, pero mantenerlo abierto me estaba descapitalizando por completo”. Así que finalmente decidió cerrarlo y continuar desde casa. En este apartado, el consejo es analizar bien a qué destinas cada euro que inviertes, porque ésta es la única partida en la que podrás ahorrar en los primeros meses.

Precipitarse en la apertura

Las prisas casi nunca son buenas y, a la hora de abrir un negocio, todavía menos. Todo comerciante quiere arrancar su establecimiento cuanto antes, sobre todo cuando tiene que pagar un alquiler cada mes que permanece cerrado y “eso es un error, a veces es mejor esperar una semana y hacerlo ya con todos los proveedores y con toda la formación necesaria, ya que la primera semana de apertura va a determinar que los clientes repitan o no”, explica Antonio Gigirey, franquiciado de Carlin. Además, las prisas pueden provocar que no analices seriamente tus necesidades y los gastos futuros se disparen, como le ocurrió a Rubén Molina, franquiciado de Fitness 19, con dos locales bajo su mando, uno de 1.200 m2 y otro de 400 m2. “En los primeros momentos piensas, “voy a abrir y luego voy corrigiendo los errores”. Pero luego te das cuenta de que
si no hubieses tenido tanta prisa, habrías podido poner dispositivos de ahorro energético como sistemas de iluminación led o reguladores de caudal de los grifos. Ahora tengo que invertir para poder hacer esos cambios. Es decir, al final tengo que invertir para ahorrar”, explica Molina.

Fondo de maniobra insuficiente

Uno de los grandes errores de los franquiciados es no prever el fondo de maniobra necesario. Si esto es importante en cualquier comercio, en la franquicia lo es aún más porque se arranca con unos gastos fijos más elevados (royalties, canon de entrada, de mantenimiento, de publicidad...), que a menudo no se contemplan de forma realista, ni se analizan si son netas o son con IVA). Y se producen descuadres. De hecho, según el I Estudio de Satisfacción del Empleado, de Barbadillo y Asociados, hasta el 34% de los encuestados reconocieron que la inversión inicial fue mayor que la transmitida por el franquiciador y que la partida que más les descuadró el presupuesto fue la adecuación del local, en el 79% de los casos, seguido del sobrecoste del mobiliario, 11% (una partida que suele exigirse desde la central), y de la maquinaria, el 10% (otra partida de la central). Como señala Tormo, “asegúrate de tener un fondo de maniobra que sea suficiente para cubrir los cuatro o cinco meses iniciales”.

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