Hay vida más allá de la inversión inicial

Con la inversión, no finaliza el esfuerzo económico para montar una franquicia, sino que has de calcular los recursos con los que abordar los primeros meses de actividad.

Sangre, sudor, el apoyo de algún familiar o amigo… y algún crédito quizás. Ha costado, pero lo has conseguido. Ya tienes el dinero para montar esa franquicia con la que buscas un horizonte emprendedor.

Pero has de saber que la historia no finaliza aquí, que, al margen de la inversión inicial, tienes que poseer recursos financieros con los que afrontar el día a día, hasta alcanzar el punto de equilibrio.

Varias franquicias nos cuentan ahora cómo resuelven el asunto. Los métodos difieren, pero todos ellos convergen en un mismo objetivo: asegurar una previsión de tesorería o fondo de maniobra adecuados para desarrollar la actividad con garantías. Si la central –que en teoría ha de compartir su saber hacer, experiencia y conocimientos- no tiene bien definido este apartado o le resta importancia, desconfiad.

Diversos fondos de maniobra, idénticos objetivos

Javier García, director de Expansión de CE Consulting Empresarial, empieza por aclarar conceptos. “Calcular el fondo de maniobra (working capital), en términos financieros, no es otra cosa que definir los recursos que precisamos para la actividad cotidiana (dinero en caja, cuentas de crédito, líneas descuento, etc.) Si a ello, añadimos el concepto tiempo (primeros meses de actividad), el franquiciado debe poseer, como mínimo, el 30% de la inversión en recursos propios”.

En UDON Noodle Bar & Restaurant estiman un fondo de maniobra que cubra unos tres meses de actividad, “para que el asociado tenga un margen, hasta que el negocio empiece a rodar”, aclara el cofundador de la franquicia, Jordi Pascual. “El cálculo se realiza pensando en el cash necesario para soportar un EBITDA negativo del 15% sobre la facturación establecida en el plan de negocio, con unos valores absolutos que, por lo general, varían entre 18.000 y 20.000 euros”. Traducimos la fórmula, a continuación, con un ejemplo práctico. “Si la facturación fuera de unos 40.000 euros mensuales, el 15% equivaldría a 6.000 euros que, multiplicado por tres meses, daría como resultado los 18.000 euros de fondo de maniobra”.

En la franquicia de hostelería La Jamboteca, mientras, transmiten al asociado la dificultad del primer año en cualquier negocio, de ahí que aconsejen un fondo de tesorería para los meses iniciales, indica su director general, Daniel García. “Los principales gastos de un restaurante son la renta, el coste de personal y el de las materia prima. En este escenario, si nuestro franquiciado dispusiera de un fondo que representase el 50% de esos gastos de forma mensual y constante, lo consideraríamos suficiente. Según avanzase el negocio, el fondo no sería tan necesario, pero siempre debería existir ese colchón de seguridad".

Aspectos a tener en cuenta para calcularlo

Desde la cadena de moda Neck & Neck concretan algún parámetro esencial para definir la partida. “Nuestros franquiciados son conscientes de que el arranque de la franquicia exige poseer una capacidad financiera”, expone María Zamácola, directora de Expansión e Internacional de la marca. “En este sentido, el fondo vendrá determinado por los pagos que deban realizarse durante la temporada,como, por ejemplo, la compra del pedido de cada colección”.

Albert Valverde, director de Franquicia y Marketing de Hypromat España (sociedad que gestiona los centros de lavado de vehículos Elefante Azul), introduce más variables. “Hay que elaborar una previsión de la cuenta mensual de resultados, lo que nos dará una estimación de cómo evolucionamos mes a mes. Éste es el primer indicador para conocer la necesidad de fondos adicionales a los propios que se obtienen del negocio. Además, hay que valorar aquellos pagos que no son propios de la actividad, como las liquidaciones de impuestos, algún pago aplazado correspondiente a la fase inicial de puesta en marcha del proyecto u otro que no sea específico de la actividad ordinaria”.

Cada franquicia, un mundo

En CE Consulting Empresarial consideran determinante la actividad para hacer los cálculos oportunos. “No es lo mismo un bar, donde se cobra al contado, que una firma especializada en servicios a empresas, donde los pagos son diferidos”. Un razonamiento que, como cabía esperar, aplican en esta cadena dedicada a la consultoría. “El sector presenta la particularidad de que, al principio, la captación de usuarios es lenta, salvo que tengas clientes de cartera. Hasta el séptimo mes no alcanzas el punto de equilibrio, precisando alrededor de 4.200 euros para cubrir los costes fijos durante ese periodo”.

El riesgo de lo desconocido

Para finalizar, un hándicap frecuente en un negocio recién creado, como recuerda Javier García. “Al ser una firma nueva, tus proveedores no tienen un histórico tuyo y te exigen una mayor inmediatez en los pagos o en la garantía (menos de 30 días o al contado). Por otro lado, al principio vendes menos, por lo que la permanencia de existencia en stock es mayor, sin olvidar que, en esa etapa inicial, ofrecerás mejores condiciones de financiación a tus clientes para ganar mercado. Estos factores hacen que si, el fondo de maniobra medio en el sector es de por ejemplo 60 días, tus necesidades en esa primera época pueden aumentar el fondo en el 50%”.

Una presión financiera, por otro lado, que quizás se alivie al integrarte en una cadena, donde la central dotará de solidez y reconocimiento a tu franquicia desde el minuto cero, frente a proveedores y clientes.

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