Asistencia Familiar 24 lleva sus servicios al País Vasco

Con este establecimiento, que se ubica en Irún (Guipúzcoa), la marca alcanza 50 unidades operativas en España. 

Patricia Arteaga y Koldo Elorz, que han puesto en marcha su oficina en el número 27 del paseo de Colón, en Irún (Guipúzcoa), son los nuevos franquiciados de Asistencia Familiar 24. Esta empresa de servicios de ayuda a domicilio (acompañamiento de mayores o enfermos las 24 horas, realización las labores domésticas, ‘canguros’ para los más pequeños…) alcanza con esta apertura el medio centenar de unidades operativas en toda España.

Koldo Elorz ha colaborado estrechamente en ONG con grupos de ayuda a niños con parálisis cerebral, y en el año 2000 empezó a trabajar en el servicio de emergencias. En palabras de este emprendedor, siempre ha tenido preocupación "por un colectivo abandonado por la administración y por la sociedad como es el geriátrico. Lo vemos claramente en urgencias donde nos encontramos cuidadores que no saben nada de la medicación y de muchas otras cosas del anciano al que
supuestamente cuidan".

Según comentan ambos emprendedores guipuzcoanos, "las personas mayores están desamparadas, y necesitan no sólo compañía mientras ven la televisión, sino personas que participen, a las que el anciano sienta cerca y que sientan cerca al anciano. Además de compañía les hacen falta más cosas; por eso nuestra intención, junto a Asistencia Familiar 24, es darle a este concepto una vuelta de tuerca: que tengan gente que además de cuidarles se preocupe por ellos. Enseguida te das
cuenta de que 10 minutos de charla consiguen más efecto que 20 pastillas juntas".

Por eso, el primer reto como franquiciados es formar una cartera de trabajadores "que no sean meros acompañantes, sino que cumplan otras funciones. Estoy llevando a cabo la selección de personal, y compruebo que muchos de los candidatos se rechazan por sí solos, porque no cumplen esas expectativas. Formar a mis trabajadores no es el problema: el aspecto técnico de la actividad se lo enseño yo, pero sí que necesito la capacidad personal de poder, por ejemplo, hacerse cargo de
un anciano cuyo estado se agrava a las tres de la madrugada".

La decisión de Koldo Elorz de poner un negocio propio la tomó el año pasado, si bien venía gestándola desde hacía años. "Necesitaba el apoyo adecuado y mi pareja, Patricia Arteaga, me lo ofrece. Me puse en contacto con Asistencia Familiar 24 hace tres meses, y lo que más me ha gustado es que son los únicos que no han intentado convencerme de nada, sino al contrario; me han puesto las cosas en su sitio, con una visión realista, hay que trabajar de lo lindo para triunfar. Las otras marcas me decían que a los tres meses ya estaría ganando dinero. Y es que, aunque todos trabajamos por dinero, mi intención no es hacerme rico con
esto, sino ser el mejor franquiciado de la cadena. Ese sería para mí el mejor reconocimiento".

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