Cómo conseguir dinero para abrir tu franquicia en tiempos de pandemia

La segunda mesa redonda de la Feria Virtual de Franquicias sirvió para debatir sobre la evolución de la financiación para franquiciados tras la llegada de la pandemia.

La financiación del franquiciado en tiempos de pandemia

La segunda mesa redonda de la Feria Virtual de Franquicias, un evento organizado por Barbadillo y Asociados y la revista Emprendedores, centró el foco en la financiación de los franquiciados y los cambios que han marcado este aspecto central del modelo de negocio. Yolanda Montero, responsable del Negocio de Franquicias de Santander España; Ignacio Poblaciones, director de Expansión de Foodbox; y Vicente Pascual, director de Expansión de Midas, coinciden, sobre este tema, en que la financiación ha cobrado especial importancia tras la llegada de la pandemia.

“Nadie sabía lo que iba a pasar y cómo los franquiciados iban a hacer frente a los gastos corrientes de sus negocios. Acercarles la posibilidad de financiación fue todo un acierto”, afirma Montero, que comenzó su exposición recordando la incertidumbre de los primeros meses tras la aprobación del estado de alarma por parte del Gobierno. “Gracias, en parte, a las Líneas ICO”, continúa, “los datos del 2020 fueron bastante buenos, con un crecimiento del 120% interanual en financiación en franquicias” por parte del Banco Santander.

En definitiva, una evolución positiva, que continúa en el primer trimestre del ejercicio. “Hemos percibido un gran optimismo para emprender, con un creciente número de solicitudes de financiación. Si comparamos estos datos con el cuarto trimestre del 2020, hemos crecido el 35%. Esto indica una mayor confianza, y que las marcas vuelven a poner en marcha sus planes de expansión”, subraya Montero.

En esta “reactivación” de la expansión bajo el modelo de franquicia coincide Ignacio Poblaciones, quien también reconoce el crecimiento de la importancia de la financiación tras la crisis económica derivada de la pandemia. “Ahora, también se orienta a asegurar la permanencia de los negocios que ya estaban en funcionamiento, sobre todo en sectores no esenciales como el nuestro”, explica.

Aunque esta labor permitió a Foodbox abrir 21 establecimientos el año pasado –muy por debajo de sus previsiones antes de la pandemia, no obstante–, Poblaciones reconoce que “la alegría ha ido por barrios”, en función de las restricciones por provincia o comunidades autónomas. “Ahora vemos la luz, pero el año pasado fue muy complicado”, recuerda.

Para el director de Expansión de Midas, Vicente Pascual, “las entidades bancarias se han concentrado en dar soluciones a las franquicias en funcionamiento, lo que también ha generado una carga de trabajo adicional”. Por ello, también identifica la aparición de una nueva dificultad: poder atender a las nuevas solicitudes de financiación para aperturas. “Los plazos habituales de desarrollo de proyectos se han alargado mucho en el tiempo, y también con respecto a porcentajes de aprobación, donde hemos notado un cambio considerable”.

¿Qué valora la entidad bancaria a la hora de aprobar la financiación a los asociados?

Para responder esta pregunta, nadie mejor que Yolanda Montero. En este sentido, la responsable de Negocio de Franquicias de Santander España explica que es habitual que las solicitudes de financiación no cuenten con un historial sobre la sociedad, porque suelen ser de nueva creación. “Por eso, siempre aconsejamos que el cliente aporte entre el 20% y el 30% sobre el total de la inversión necesaria, e informamos de que se requieren garantías o avales sobre la cantidad que se va a prestar”.

Las entidades tienen en cuenta, en paralelo, «un análisis del sector y las perspectivas de crecimiento que va a tener; la evolución de la marca, donde valoramos su consolidación en el mercado, la evaluación de resultados, el perfil de franquiciado que eligen, cómo adaptan sus planes de negocio a situaciones como la actual…”.

Por último, Montero insiste en “la buena estructura financiera del proyecto y el perfil e implicación en el proyecto del emprendedor”, algo que, desde las grandes centrales de franquicia como Foodbox, se encargan de filtrar en una criba previa. “Analizamos la parte financiera del franquiciado antes incluso de mandárselo a la entidad bancaria”, explica Poblaciones. En este apartado, “exigimos que demuestre que dispone de fondos propios, y siempre le pedimos que constituyan, al menos, el 20-30% de la inversión, sin contar el canon de entrada».

Pero las entidades bancarias no son las únicas fórmulas para apoyar esta financiación del asociado. Desde la central también se pueden tomar medidas que “dulcifiquen” la relación de los franquiciados con sus finanzas. En el caso de Midas, durante los meses de la pandemia se trabajó en una revisión del modelo de negocio, “para ayudar el desarrollo de los integrantes de la red”, explica Pascual. En este sentido, han “revisado la inversión, reduciéndola, ajustando el 25% el canon de franquicia, y hemos flexibilizado los contratos, acortándolos, para que la inversión sea más fácil y llevadera”.

La cultura financiera de los franquiciadores, clave

Los conocimientos sobre finanzas que los franquiciados tengan antes de abrir un negocio bajo esta fórmula también es clave para triunfar en el entorno postpandemia. Desde Midas identifican una amplia variedad de perfiles: los más formados son emprendedores con experiencia o inversores, pero también cuentan con autoempleados sin formación financiera. “El equipo de Midas debe conocer muy bien el perfil de cada uno y dar el soporte que cada uno requiere. En algunos casos, hacemos hasta la previsión de tesorería, lo cual evita muchos problemas futuros”.

En los mismos términos, Poblaciones reconoce que los franquiciados “cada vez están más formados e informados, pero es importante que establezcamos una relación de apoyo y formación continua en todos estos aspectos. Con el asesoramiento de un franquiciador, esa terminología se termina captando de inmediato, porque los utiliza en su día a día”.

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