Papelería y oficina: ideas para emprender con una franquicia

Desde librerías que se convierten en espacios culturales, hasta los negocios tradicionales (residuos informáticos, diseño gráfico y materiales de papelería).

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Un sector que continúa vigente

¿Emprender en un mercado tan castigado como el de las librerías? Sí, y, además, en franquicia. Hemos detectado una cadena de librerías que apuesta por una estrategia low cost y la venta de productos a precio único.

El proyecto ilustra el dinamismo de un segmento donde también operan marcas especializadas en la recogida y recuperación de residuos informáticos, en soluciones de diseño gráfico, en la venta de consumibles informáticos o en el suministro de material de papelería tanto para el ámbito profesional como particular.

Los valores competitivos que comparten tienen que ver con una oferta amplia y la incorporación de servicios y actividades de valor añadido, como entrega a domicilio o la reparación de impresoras.

Esta apuesta tiene su máxima expresión en unas librerías, y cerramos el círculo, que buscan convertirse en espacios culturales integrales. De las 926 unidades (240,5 millones de euros) del 2014, pasamos a 976 (246,1 millones) en el 2015.

Alfil.Be: rentabilidad ilimitada

Especializada en distribución de material de papelería, doméstica y profesional, la franquicia ofrece servicio a través de sus tiendas físicas y de su canal online, con la posibilidad de entrega a domicilio. La oferta se compone de “artículos de necesidad”, subrayan desde la central. “Esto nos convierte en un servicio imprescindible, sin límite de clientes”, completa.

El franquciador asegura trabajar sin apenas necesidad de stock en tienda, una ventaja que permite reducir la dimensión del local y así abaratar el gasto por este concepto.

“A lo anterior, sumamos la inexistencia de un mínimo de compras requerido y la ausencia de costes logísticos para los pedidos a domicilio. No olvidemos tampoco que ponemos a disposición de los clientes de los franquiciados el uso exclusivo de nuestro canal online de ventas”.

Entre las cualidades de este asocia-do, carácter emprendedor y dotes comunicativas. “Garantizamos un respaldo absoluto, desde planificar la apertura y negociar el local, hasta la consecución del préstamo, pasando por formación continua, promociones o marketing directo”. El pay-back se estima en una media de tres años, mientras que la facturación prevista para el primer ejercicio ronda los 72.000 euros.

Prink: los especialistas de las impresoras

Con más de un millar de tiendas en Europa y crecimientos de dobles dígitos en época de crisis, la franquicia ha articulado un modelo de negocio donde la especialización resulta vital. “Esto nos diferencia de una competencia, básicamente, integrada por las grandes superficies".

El usuario encuentra el surtido más grande del mercado, productos originales o de marca Prink, asistencia y soporte”. Como parte de su política comercial, la enseña ofrece servicios y artículos específicos.

“Con SOS Impresoras facilitamos la reparación gratuita de impresoras de tinta, mientras la Impresora Prink es una multifunción inkjet de marca propia y con el coste por copia más bajo del mercado. En cualquier caso, siempre analizamos las costumbres de impresión del cliente y le sugerimos la referencia más adecuada”.

Para articular su crecimiento, seleccionan a personas con experiencia en la gestión de una tienda asociada o con capacidad comercial: “Lo ideal es que afronte la inversión con recursos propios, con una facturación prevista para el primer ejercicio de 160.000 euros y un pay-back estimado en tres años” Entre el soporte a la red, “dos semanas de formación en la central o el apoyo diario de un área manager”.

Espacio Lector: algo más que libros

Espacio Lector Nobel se ha consolidado como una cadena de librerías asociadas de dimensión internacional, con presencia en Brasil, México, Colombia y España. “Para conseguirlo, contamos con un fondo de más de 150.000 títulos en stock y tenemos acceso a todos los libros catalogados del mercado”, subrayan desde la central.

Al servicio descrito, añaden la venta de productos de papelería, prensa y juguetes educativos, además de organizar cuentacuentos, talleres, clubes de lectura y “todo tipo de actividades culturales que potencien la afluencia de público a las tiendas”.

La facturación media para el primer año dependerá del tamaño del local. “Recomendamos poseer al menos el 50% del desembolso en recursos propios, mientras el plazo medio en el que se recupera la inversión oscila entre tres y cuatro años”.

Como parte del apoyo a la red, “se despliega formación, curso inicial, asistencia in situ en el montaje y en la semana posterior al mismo, soporte diario en la gestión y en las ventas a través de conexión on line, con el programa de la tienda y asistencia telefónica”. Para cerrar el retrato, “este es un sector sin altibajos, donde tanto inversores como emprendedores pueden encontrar estabilidad y crecimiento constante”.

La Fábrica del Cartucho: nuevas oportunidades en reciclaje

La central empieza por exponer su principal ventaja competitiva, relacionada con la actividad que desarrolla. “El cliente puede elegir entre producto original, reciclado o reciclar su propio cartucho en la máquina que dispone cada establecimiento”.

También destacan, según recoge su web, el hecho de contar con una fábrica de cartuchos “de más de 800 metros cuadrados”. El perfil de asociado se corresponde con una persona con carácter “proactivo y dinámico”. Ante este emprendedor, se despliega un soporte integral, que constituye otro de los puntos fuertes del negocio. 

“Esto se traduce en inversiones publicitarias, centralización de servicios y devoluciones, respaldo comercial o acciones para aumentar el tráfico en el punto de venta. A todo lo anterior, se suma formación continua en producto, comercial y de reciclaje, además de un software especializado muy intuitivo y orientado a la gestión diaria del negocio”.

El franquiciador, que mantiene acuerdos con diversas entidades financieras, aclara que, al “tratarse de un desembolso inicial tan bajo, lo mejor es que la inversión inicial no se financie”. Desembolso, por otro lado, que se estima amortice en un año, mientras la facturación prevista no se especifica.

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