Haz este sencillo ejercicio antes de dejar tu trabajo si estás pensando en montar una franquicia

Si te estás planteando adquirir la franquicia de un negocio, te recomendamos que antes de nada hagas este práctico análisis. Es un sencillo ejercicio que te sacará de muchas dudas. Selecciona dos enseñas que encajen con lo que te interesan y pásales el análisis que te proponemos a continuación.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
¿De qué recursos dispones y qué costes de inversión tendrás?

Como regla marcada a fuego, siempre que emprendas –independientemente del tipo de negocio– debes tener un mínimo de recursos propios. Piensa que si buscas inversores –tanto si lo haces en solitario o como miembro de una red de franquicias–, nadie arriesgará su dinero sino ve que tu eres el primero en apostar con tus recursos en dicho proyecto. Además, cada franquiciador establecerá o aconsejará que dispongas de un mínimo de recursos propios para afrontar la inversión inicial.

Así con los recursos propios de que dispongas o valores que puedes conseguir, calcula qué tipo de inversión estarías dispuesto a aguantar (te damos datos más detallados en páginas siguientes). Y cuando hablamos de inversión –como comprobarás más adelante– no sólo debes calcular lo que te cuesta entrar en una franquicia (canon, si tiene; obra civil, si requiere local; compra de primeros productos y stock, etc.) sino también cuánto dinero necesitarás hasta que entren clientes.

También analiza ¿qué perfil buscan esas enseñas? Es importante saber si te adaptas a las exigencias del franquiciador. Valora, además, si ¿el concepto de negocio está probado o es nuevo? Es decir, si la central posee ya otras unidades franquiciadas o sólo propias. Saber si tu vas a ser el conejillo de Indias implica sus riesgos que deberás valorar con rigor.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
¿Qué tipo de apoyo y asesoramiento ofrece la red a sus asociados?

También es importante que conozcas ¿qué tipo de apoyo y asesoramiento ofrece la red a sus asociados?, es decir, si es continuado en el tiempo, si es in situ en tu futuro local, en la central, en otra unidad de negocio, etc., si tiene algún tipo de coste, etc. No olvides analizar la situación financiera de la central franquiciadora para saber si tiene solidez para hacer frente a la entrada de nuevos franquiciados y que eso, por falta de liquidez, vaya en detrimento del resto de asociados –entre ellos, tú–.

En ese sentido, analiza ¿qué planes de expansión tiene la central? Valora –estudiando el mercado y a la competencia– si son viables o arriesgados esos planes de desarrollo. Un indicador de fiabilidad es analizar el número de locales cerrados –bien en el último año o en la historia de la cadena–. Eso sí, no valores tanto la cifra de cierres –que puede ser grande– como los motivos de los cierres y las estrategias que la central ha seguido para solventarlos. ¿Por qué? Porque muchas veces, se deben a que los franquiciados se han alejado del camino de la red y han hecho la guerra por su cuenta. Otras, a reajustes de la central que quiere mantener una línea y consolidar las unidades que mejor le funcionan y, en esa línea, han absorbido a algunos franquiciados y los han asumido como propios. Pero en otras, se deben a que los franquiciados se han visto desatendidos y desamparados por la central. Por eso, es importante que conozcas al detalle los motivos de los cierres. Es un dato que valoramos mucho.

Otro indicador es que visites locales de la enseña, primero al estilo del cliente misterioso para saber cómo funciona y después presentándote como potencial franquiciado. En esa fase, no dudes en hablar con otros franquiciados para conocer cómo es la relación con la central.

No olvides conocer a otros franquiciados, así como las instalaciones y servicios de la central. Y, no menos importante, guíate por el grado de transparencia informativa que te ofrece el franquiciador. 

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
¿Qué porcentaje de recursos propios te recomienda la central para hacer frente a la inversión inicial?

Ahora, decántate por una y analiza, primero, ¿qué inversión inicial tendrás que hacer? Aunque profundizamos en este punto en un recuadro, es importante lo tengas muy claro. La inversión subirá o bajará dependiendo de si la actividad requiere de local, si es de producto o de servicio, si tiene canon de entrada o no, etc. También, calcula la inversión que tendrás que ir haciendo cuando el negocio empiece a rodar. Es decir, ¿qué partidas incluirás en la cuenta de explotación? Será tu capacidad para generar flujos de caja que te permitan, no sólo subsistir, sino crecer sin agobios.

Otro aspecto es ¿qué porcentaje de recursos propios te recomienda la central para hacer frente a la inversión inicial? Es importante que conozcas si tienen iniciativas que suavicen o ayuden a financiarte como renting, leasing, aplazamientos de pagos, etc. Y si el franquiciador cuenta con acuerdos preferenciales con bancos y proveedores para hacer frente a los pagos de materias primas, productos, stock, servicios…

Pregunta ¿qué te ofrecen a cambio? El famoso saber hacer, asesoramiento, apoyo y formación. En este punto, descubre qué tipo de apoyo (inicial y/o continuado) y si tiene coste, cuánto y cómo se paga.

En el plano económico, estudia ¿qué estimación de ingresos tiene una unidad de negocio como la tuya? Muchas franquicias argumentan la dificultad de calcular esos datos porque los ingresos variarán según la ubicación del local, el tipo de servicio y/o producto, la soltura comercial del franquiciado, etc. Y eso es cierto, pero cualquier empresa seria –y la gran mayoría de las franquicias lo es– tienen planes de viabilidad y rentabilidad de sus conceptos de negocio, y más cuando han probado esa solvencia en otras unidades franquiciadas. En el mismo sentido, pregunta el tiempo de recuperación de la inversión.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo