Web 3.0: el internet que disfrutarán tus hijos pasa de Facebook y Google

La web 3.0 no es un internet nuevo, es solo la evolución del original con una nueva capa de tecnología que permite a los usuarios la descentralización y el control de sus datos evitando la intermediación de gigantes tecnológicos.

web3.0

Para que la web 3.0 funcione es preciso añadir una nueva capa tecnológica al internet actual recurriendo, para ello, a la blockchain y a otras tecnologías relacionadas con la criptografía.

Qué es la web 3.0

La web3 o web 3.0 no hace referencia a un nuevo internet sino a la evolución del ya existente en beneficio de la descentralización y el control de los datos por parte de los usuarios.

La web 3.0 sería un paso más allá de la descentralización que se vivió con la web 2.0 que acabó evidenciando la posibilidad de que organizaciones muy potentes se hicieran con el control de los datos de los usuarios. Lo que propone la web3 es que esos datos dejen de estar en poder de terceros y que sean los mismos usuarios quienes mantengan el control. Con ésta, las interacciones en internet estarían encriptadas y solo los usuarios tendrían acceso a la clave de acceso a sus datos. 

De la web 1.0 a la web 3.0

La web 1.0, en los orígenes de internet, era estática y sin posibilidad de interrelación.  Cuando alguien quería disponer de una página web, tenía que hacer su desarrollo y contar con un servidor propio para que la gente se conectase a ella. El creador de la web creaba el contenido de forma unilateral sin posibilidad de que el usuario pudiera interactuar de ningún modo con ella.

La llegada de la web 2 0.2 abrió el abanico a la interacción, tanto a través de la web del propietario como de las redes sociales. Se trataba de hacer más fluida la relación entre las partes de manera que fuesen los mismos usuarios los que pudiese crear contenidos propios y cobrar influencia de manera gratuita. El paso del tiempo demostró que la participación no era tan desinteresada y que las grandes tecnológicas permitían hacer un uso ‘gratuito’ de sus canales con el propósito disponer de la máxima información posible de los usuarios y de comercializar con sus datos.

Lo que propone la web 3.0 es que esos datos dejen de estar en poder de terceros y que sean los mismos usuarios quienes mantengan el control de los mismos. Con ésta, las interacciones en internet estarían encriptatas y solo los usuarios tendrían acceso a la clave de acceso a sus datos.  Si quieren, podrán vender los datos que deseen a las compañías, pero podrán pedir una compensación por ello, dado que son los propietarios. 

La fundación que promueve el desarrollo de la web 3.0

Para avanzar en el desarrollo de la Web 3.0 y asentar las bases del nuevo protocolo de internet se ha creado ya una fundación sin ánimo de lucro, la web3 Foundation, radicada en Suiza, y nacida a raíz de los escándalos revelados por la WikiLeaks de Julian Paul Assange y ratificada luego su necesidad por casos como los de Cambridge Analytica o el manejo de las redes como instigadoras que hicieron posible el triunfo de Donald Trump en las presidenciales de EE.UU.

La idea de crear la Fundación Web3 para desarrollar un nuevo protocolo de internet que evite acciones como las referidas corresponde a Gavin Good, un programador informático británico conocido por ser el cofundador de Ethereum y el creador, ahora, de Polkadot. Es, pues, un experto en el uso de la tecnología blockchain, pero es un español, Bertrand Pérez, quien ostenta actualmente el cargo de COO (director de operaciones) de la Web3 Foundation.

El propósito que persigue la organización es establecer un nuevo modelo de gobernanza en la red así como recuperar el espíritu inicial que alentó el nacimiento de internet, cuando todavía era descentralizada, de código abierto y basada en nodos en lugar de depender solo de unos pocos proveedores. “Nuestra misión es fomentar aplicaciones de vanguardia para protocolos de software web descentralizados”, aseguran en web3 Foundation.

La blockchain en la web 3.0 con Polkadot

La blockchain es ahora la única tecnología que se postula como garante de la descentralización y la transparencia en cualquier actividad en el entorno digital cobrando también especial protagonismo en la futura web 3.0.

Prueba de ello es la vinculación de Gavin Good con el protocolo de la criptomoneda Ethereum, primero, y Polkadot ahora. Polkadot es el proyecto estrella de la Web3 Foundation y que, según Bit2me “busca destronar a Ethereum con una red mucho más escalable y eficiente. A la vez que brinda la posibilidad de interconectar distintas blockchain y convertirse en un hub de desarrollo cross-chain sin paralelo”.

Polkadot está construida para conectar blockchains de distintas propiedades. El proyecto facilita una internet donde las blockchains independientes pueden intercambiar información y transacciones de forma fiable a través de la relay chain de Polkadot.  Junto con Bitcoin o Ethereum, Polkadot es una de las blockchain más reconocidas a nivel mundial.

Las blockchains actuales son buenas guardando y ejecutando operaciones de forma segura dentro de sus propias redes, pero no son tan eficientes a la hora de comunicarse con otras redes aspecto en el que sí se revela eficaz  Polkadot de aquí que algunos vean en ella la blockchain ganadora en la creación de la infraestructura necesaria para el desarrollo de la web 3.0.

En materia de ciberseguridad

Más allá de la venta ‘al diablo’ de los datos de los usuarios, otro riesgo evidenciado durante los últimos años es la vulnerabilidad de las empresas y organismos institucionales, públicos y privados, a ser hackeados. Ejemplos de grandes compañías atacadas por los hacker no faltan.

El problema es que muchos de los datos que manejan son sensibles, como los de salud, genéticos o educativos. La web 3.0 podría acabar con este problema dado que no hay servidores centralizados para almacenar información digital y ejecutar las aplicaciones. Es un sistema peer to peer no centralizado en el que cada nodo almacena una parte de la información en su servidor.

Internext: un ejemplo de lo que la web 3.0 puede hacer ya por ti

Una de las startups nacionales que supo anticiparse a la evolución de la web 3.0 es Internxt, la joven compañía creada por Fran Villalba a la edad de 22 años que ofrece ya servicios en la nube que permiten prescindir de los navegadores convencionales basándose en la seguridad y la privacidad .  Disponen ya de Internxt Drive, un servicio particular de almacenamiento en la nube, Internxt Photos, para el almacenamiento y custodia de imágenes y, en breve, lanzarán Internxt send, para el envío seguro de archivos similar al que ahora hacemos a través de WeTransfer.