La vertiente más humana de emprender

Reflexiones del CEO de Necesito un trastero, donde se entremezclan el plano más personal y la propia visión del negocio.

La vertiente más humana de emprender

Una de las lecciones que estoy extrayendo de esta crisis sanitaria y económica es que muchos emprendedores debemos aprender a tener tiempo libre y de calidad. En mi caso, al menos, esto es así, ya que suelo trabajar de media 10-12 horas diarias y muchas tardes llego a casa y sigo con la cabeza en el trabajo. Ahora estoy teletrabajando desde casa e intentando crear una rutina nueva adaptada a la situación (en una semana normal suelo estar dos días fuera de Alicante). Y lo cierto es que incluso se agradece el poder estar ocupado estos días. Al contar con más tiempo libre, estoy aprovechando para leer muchísimo, hacer formaciones online y otras muchas actividades.

No deberíamos perder de vista tampoco esa famosa sentencia de ‘hoy estás arriba y mañana abajo’. En Necesito un trastero veníamos de cerrar nuestro mejor año, en éste nos encontrábamos en la misma línea… Y de repente llega algo como esto, paraliza el país, el mundo y la vida tal y como la conocemos.

Más que en el sistema de franquicia, creo que este escenario va a cambiar muchas cosas en nuestros hábitos de vida, de consumo y de ocio. Como en todas las crisis, una vez se supere, vendrán grandes oportunidades y ahí las franquicias estaremos al pie del cañón. Muchos cerrarán, pero otros saldrán incluso reforzados.

Ya de vuelta a Necesito un trastero, estamos volcando nuestros esfuerzos en dos frentes, como son los franquiciados y los trabajadores de la central. Con los primeros nos mantenemos en continuo contacto, ya que para muchos, en la época actual, somos su única fuente de ingresos en toda la familia. Y unos días les animamos nosotros y otros días son ellos los que nos levantan el ánimo. Con el personal de la central, los esfuerzos van en la misma dirección. La actividad en sí esta parada, pero hasta el momento estamos aguantando al equipo al completo y ojalá podamos seguir haciéndolo todo este tiempo. Tenemos una gran suerte respecto a otros negocios y es que seguimos facturando. Es cierto que el ratio de impagos ha subido muchísimo este mes –como es lógico, por otra parte– pero poder facturar, tal y como están las cosas, ya es una victoria.

Ya con la vista puesta en el horizonte inmediato, cuando todo esto haya pasado o por lo menos la situación se haya normalizado, empezaremos de nuevo con muchas ganas. Uno de los motivos es que tenemos proyectos a punto de arrancar, por ejemplo en Mérida y en Huelva, donde vamos a ser la primera empresa de trasteros en abrir sus puertas. En paralelo, continuamos trabajando en la web, en el programa de gestión, en las bases de datos y en otras muchas áreas de la empresa. Y seguimos hablando con muchos candidatos para la franquicia, que saben que, cuando todo pase, será un buen momento para invertir.