Las marcas de restauración facturan 7.576 millones de euros y se sitúan casi en los niveles precovid

Una de las conclusiones de la XIII Edición del Restaurant Trends, donde se analizaron las prinicipales tendencias y opòrtunidades en este mercado.

Marcas de Restauración

La XIII Edición del Restaurant Trends, el foro anual de las nuevas tendencias de la Industria de la Restauración de Marca, ha tenido lugar en IFEMA Feria de Madrid, en el marco de la VI Feria HIP (Hospitality, Innovation Planet), el salón internacional de tendencias innovadoras del canal horeca.

«Tras dos años de crisis mundial provocada por la Covid19, podemos pasar página y hablar de vuelta a la normalidad”, reflexionó Carlos Pérez Tenorio, presidente de la Asociación Marcas de Restauración. “Sin abusar del optimismo, dadas las actuales circunstancias de guerra en Ucrania y otros factores de incertidumbre como la inflación, las cifras de los dos últimos meses denotan recuperación, crecimiento, consolidación y reiversión”.

En línea con lo anterior, Edurne Uranga, directora de Foodservice de The NPD Group en España, anunció que los datos de cierre del año 2021 y previsiones del 2022 dibujan un “escenario muy optimista, pese a los diferentes factores de incertidumbre que se vislumbran a nivel global”. Según el estudio expuesto durante el foro, España es de los países que más sufrieron y, sin embargo, el que más rápido se está recuperando, sólo por detrás de Reino Unido. «El consumidor español es el más predispuesto a recuperar su gasto medio en restauración y, además, es más marquista”.

Traducido a cifras, la restauración de marca cerró el pasado año con unas ventas de 7.576 millones de euros en España, apenas un 1% por debajo del negocio previo a la pandemia de la COVID-19, y elevó su cuota de mercado hasta el 31,4% del total de la restauración comercial, casi siete puntos más que en 2019, según NPD.

TENDENCIAS QUE MARCARÁN EL CAMINO

«Independientemente de las circunstancias, es más importante que nunca escuchar al consumidor y entender sus nuevos hábitos”, recordó Uranga. “Por cuestiones culturales, el crecimiento del foodservice en nuestros país viene de la mano del consumo en sala (más del 65%) y a medida que se vayan rebajando las restricciones sanitarias, si bien el delivery o el take away no perderán la cuota de mercado alcanzada durante la crisis sanitaria (take away + DT: 26% y delivery: 8,6%)”.

Esta experta en foodservice también destacó el creciente interés por una alimentación más saludable, ya que el 63% de los consumidores consultados sigue hoy algún tipo de dieta, siendo las más representativas las que reducen el consumo de carne (28%), azúcar (26%) o carbohidratos (14%). Por otro lado, 7 de cada 10 encuestados consideran que la restauración debe ser aún más sostenible, un término referido a un abanico grande de conceptos, como la apuesta por los productos locales y de temporada, los salarios justos, la reducción del desperdicio alimentario o la disminución del uso del plástico.

Ignacio Biedma, de la consultora NielsenIQ Spain, apuntó durante su ponencia a “la digitalización, elemento que antes de la pandemia era una oportunidad y que después tornó en una necesidad”. A partir de aquí, los operadores han de seguir utilizando la tecnología para mejorar procesos y conocer mejor al cliente a través de los datos, pero también el usuario es más exigente y demanda una mejor experiencia de consumo, así como mejor accesibilidad a través de la omnicanalidad. “Ya hay marcas que están invirtiendo en el metaverso, lo que traerá un aprendizaje similar al ecommerce en su momento. Aunque estamos en un momento muy incipiente, es el momento de empezar a plantearnos que debemos estar ahí”. Biedma, por otro lado, explicó “que socializar seguirá siendo una de las mayores motivaciones del consumo en restauración. “Y tanto la tecnología como la sostenibilidad, desde la óptica de las empresas, pero también desde la del consumidor, continúan erigiéndose como facilitadoras del crecimiento de nuestro sector».

\n\n

La inflación, en el punto de mira

Carles Munich, de Simon-Kucher & Partners, puso el foco en la inflación y cómo está afectando al consumidor en el sector turístico, de ocio y restauración. En este sentido, febrero cerró con la mayor inflación interanual desde 1989 (+7,4%), y aun así, según recoge un reciente estudio de la consultoría, “el consumidor percibe una subida de precios mayor a esta tasa, lo que genera cambios en sus hábitos”. En concreto, más del 25% de los consumidores encuestados afirma que reducirá su frecuencia de consumo en actividades de ocio.

Munich subrayó que durante los periodos de alta inflación es muy importante hacer seguimiento de esta percepción del consumidor y que, si las empresas deciden trasladar a sus productos este incremento de precios, han de hacerlo de forma cautelosa y sofisticada. “Es necesario explicar esta subida de precios, si se produce. La oportunidad reside en la gestión exitosa y minuciosa del precio para neutralizar la elasticidad en las subidas y maximizar su efecto en las bajadas, añadió”, concluyó.