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En esta franquicia la central se encarga de todo

Pioneros en franquiciar el alquiler de trasteros, Necesito un Trastero busca consolidar su liderazgo a través de un modelo rentable, con una inversión escalable y donde el franquiciado apenas tiene que dedicar tiempo a la actividad.

Iván Maldonado CEO de Necesito un Trastero

Con el primer trastero que alquiló, hace unos siete años, Iván Maldonado ganó 40 euros. Hoy, ese modesto comienzo se ha transformado en la empresa líder del sector, con una red de 65 centros franquiciados que generan una facturación, en su conjunto, de unos dos millones de euros. Pero más allá de las cifras, Necesito un Trastero ha demostrado ser un modelo de negocio rentable, con una gestión muy sencilla, idóneo para compaginar con otros proyectos y sólido aun en los escenarios más complejos. “A día de hoy ya hemos doblado los números del ejercicio anterior, un 2019 que ya fue un gran año, con 25 aperturas. En paralelo, hemos ampliado en gran número el personal de la central, hemos mejorado muchísimo nuestro programa de gestión diaria –uno de los pilares de la empresa–, nuestra web, la atención al cliente…”.

Maldonado, CEO y responsable de Expansión de Necesito un Trastero, profundiza ahora en las claves de éxito de una marca que busca impulsar la expansión y de este modo consolidar su liderazgo, siempre sobre la base de unos pilares firmes y cada vez más apoyados en la tecnología.

Inversión rentable y escalable

“Sin duda, el hecho de no tener personal, algo que dispara los gastos en cualquier compañía”. Para Maldonado, ésta es la principal ventaja competitiva del concepto, que en el actual escenario ha adquirido un valor especial. “Los gastos fijos son mínimos para cualquiera de nuestras franquicias, ya que toda la carga de trabajo la soportamos desde la central. Esto nos ha hecho seguir creciendo mes a mes, incluso en mitad de la pandemia, y llevamos varios meses batiendo récords de facturación”.

No terminan aquí sus factores diferenciales. “También destacaría que somos de las pocas empresas donde se puede hacer una inversión escalable, lo que aporta una gran tranquilidad al emprendedor en estos tiempos. Si en un local entran 200 trasteros, por ejemplo, podemos empezar con 100 de inicio, de modo que la inversión inicial es menor y vamos creciendo sobre seguro”.

«Damos valor y rentabilidad a muchos locales que en la actualidad apenas presentan salida comercial».

Necesito un Trastero buscan locales o naves industriales de más de 250 metros cuadrados, en poblaciones con un mínimo de 30.000 habitantes. “Damos valor y rentabilidad a muchos locales que en la actualidad apenas presentan salida comercial. Mientras la mayoría de comercios necesita estar en calles principales, nosotros podemos entrar en calles secundarias, terciarias o en polígonos industriales, al no precisar un gran paso de gente para ser efectivos. Y lo cierto es que locales de este tipo llevan, en muchos casos, varios años cerrados, teniendo un coste para sus propietarios”.

Pioneros y líderes en su sector

Maldonado continúa el relato poniendo el acento en haber sido la primera empresa del sector en España en apostar por el crecimiento mediante franquicias. “Y lo hicimos cuando nadie creía en nosotros”, añade. “Hoy contamos con 65 franquicias de trasteros repartidas por toda la península e islas. Para que la gente comprenda el valor de esta cifra, subrayaría que en este segmento sólo dos marcas contamos con más de 10 centros”.

«Ya hemos doblado los números del ejercicio anterior, un 2019 que ya fue un gran año, con 25 aperturas».

Como parte de su propuesta, Necesito un Trastero ha automatizado la mayoría de servicios a través de un programa de gestión, donde se integran los accesos al centro, la firma de contratos o las remesas bancarias. “La mayor parte del trabajo diario lo soportamos desde la central, desde la atención al cliente y telefónica, hasta marketing y publicidad, pasando por la gestión de cobros e impagos y el programa Informático y web, a lo que sumamos la búsqueda de clientes de grandes cuentas, entre otras áreas de gestión. Contamos con el mejor equipo humano posible, muy especializado y que trabaja por cada uno de los integrantes de la red”. A partir de aquí, el franquiciado tienen una dedicación mínima al negocio, pudiendo compaginarlo con otras actividad sin ningún problema. “El mayor activo que podemos ofrecerle es su tiempo, que casi no invertirán en la compañía”.

Un mercado al alza

Ya en un plano más general, Maldonado está convencido de que, a pesar de la coyuntura económica con la que nos vamos a encontrar, el sector seguirá creciendo en los próximos años. “Durante la cuarentena muchos particulares se han percatado de la importancia de poseer un espacio libre en casa, ya sea la terraza, una habitación o el patio. Tenemos muchas cosas que no usamos en el día a día y llevarlas a un trastero nos hará ganar espacio en el hogar. Pequeños y medianos autónomos de todos los oficios, mientras, pueden disponer de un trastero donde guardar sus herramientas y stock de trabajo, algo mucho más económico que el coste de un local fijo, donde casi no están en el día a día. Por otro lado, y desgraciadamente, muchas tiendas y comercios cerrarán al público, pero seguirán vendiendo a través de internet o diversos canales, de modo que un trastero les resultará muy útil”.

Una franquicia con dinámica positiva

Impulsada por este escenario, Necesito un Trastero confía en cerrar el año con 70 delegaciones en marcha, con lo que mantendrá su progresión. “Llevamos 7 nuevas franquicias en este 2020, 4 de ellas firmadas recientemente, y estamos cerca de 3 aperturas más. También, a lo largo de este año, 10 de nuestros centros han ampliado su capacidad y confiamos en hacerlo en otros 3, como mínimo, antes de diciembre”.

Y de cara al 2021, “dependerá mucho de si hay nuevos confinamientos y de cómo evolucione la pandemia”, pero Maldonado cree que, en el peor de los escenarios, podrán firmar al menos 10 nuevas franquicias, un paso más en su consolidación como líderes del sector.