¿Existe riesgo de una nueva burbuja inmobiliaria?

Y mostramos aquellas incertidumbres que pueden condicionar el crecimiento de un sector que atraviesa un momento expansivo.

Mercado inmobiliario 2022

En septiembre pasado se firmaron 42.547 hipotecas, el 57,7% más que el mismo mes del ejercicio anterior. Facilitado por el Instituto Nacional de Estadística, el dato es el mejor en una década y permite que el acumulado anual se situé en el 23,1%, lo que refleja el buen momento de una actividad que continuará esta senda positiva en el corto plazo, según coinciden los protagonistas del mercado.

Ahora bien, habría que permanecer muy atentos a una serie de incertidumbres que podrían condicionar la evolución del sector. Este ejercicio de observación resulta muy útil, por ejemplo, para detectar señales que lleven a un recalentamiento de la actividad y, por ende, a unos excesos que provoquen una burbuja con efectos nada deseables, como comprobamos antaño. Al preguntarle acerca de una hipotética burbuja, Javier Sierra, presidente de ReMax España, expone de forma gráfica que hay más riesgo si vas a 200 kilómetros por hora que a 80. “Y lo cierto es que vamos a 80 todavía. Ocurre que se nos ha quedado bastante grabado lo acontecido con la burbuja, en el 2007. Pero entonces los precios subieron una barbaridad y lo hicieron durante mucho tiempo, cosa que no ha ocurrido aún en España, sin olvidar que la crisis vivida fue muy particular, de naturaleza financiera y a escala global. Como resumen, diría que el precio tiene que subir mucho durante un largo periodo de tiempo para poder empezar a pensar en una burbuja”.

Balanza en equilibrio

Balanza en equilibrio. “La estabilidad de los precios de la vivienda debe estar determinada por un incremento razonable de la demanda”, recuerda Alberto Murcia, director general de Realtyplus. “Si sube mucho, es posible que los precios, sobre todo los de obra nueva, se eleven más de lo debido”.

Incertidumbre en el mercado del alquiler

Y esto se derivada de la nueva Ley de Vivienda”, señala Jesús Duque, vicepresidente de Alfa Inmobiliaria. “El temor es que en aquellas comunidades autónomas donde se introduzcan topes al alquiler se reduzca la bolsa de pisos disponibles para arrendar y, por tanto, se incrementen los precios, como ya ha ocurrido en Barcelona”.

Apuros en la obra nueva

La importante subida en los precios de las materias primas y de su transporte, sumado a la escasez de mano de obra adecuada en la construcción, están poniendo en apuros a las constructoras y generando el temor a que todo ello puede llevar a una subida de precios”, resume Duque.

Preguntas por resolver

“Surgen también ciertos interrogantes, como la aparición de unos niveles de inflación con los que no estamos habituados a lidiar y un importante desequilibrio a nivel social”, advierte Duque. Respecto a la inflación, Sierra explica que tiene un doble efecto. “Potencia el mercado inmobilario, en el sentido de que, cuando hay inflación, el dinero en el banco se depreció, pero no así las casas, de ahí que la gente invierta en propiedades. Pero el aumento de inflación puede hacer que los tipos de interés suban”.