El 6G y la ‘era del tera’: ¿Qué es? y tendencias de cara a 2030

Las previsiones más optimistas sitúan en 2030 la llegada del 6G al que algunos han bautizado ya como ‘La era del tera’. Estas son algunas de las tendencias para el consumo que podría traer la conectividad total.

6G

The Future Laboratory es una consultora británica especializada en análisis de tendencias para el consumo. Suyo es el informe titulado ‘Connected Consumer 2030’ que han realizado para la operadores de telecomunicaciones Vodafone en el que se recogen 5 previsiones de cara a 2030, año para el que los expertos auguran la llegada de la tecnología 6G.

¿Qué es el 6G y la era del tera?

El 6G es la sexta generación de tecnologías de comunicaciones inalámbricas que soportarán redes de datos móviles. Hablamos de una tecnología habilitadora capaz de generar nuevos mercados o transformar los ya existentes siempre que se combinen con otras disciplinas. El reto para su validación es, pues, dotarlas de contenido. 

Ninguna de las tendencias que se recogen en el informe de The Future Laboratory parecen posibles sin la comercialización del 6G, cuya misión es reemplazar al 5G, con sus rendimientos  gigabit, y superarlo en velocidad y reducción de latencia dando el salto al terabyte. De aquí que algunos lo hayan bautizado ya como ‘la era del tera’. 

Hablamos de una tecnología en desarrollo, todavía en fase muy embrionaria, cuya investigación se está incentivando en todo el mundo, también en España. En las posibles virtudes del 6G y en el cálculo de que en 2030 habrá 120 mil millones de dispositivos conectados,se basan las 5 tendencias del estudio ‘Connected Consumer 2030’:

1.-Sensores hasta en los árboles

La instalación de sensores para medirlo todo y conectar nuestros aparatos cotidianos a internet es, a grandes rasgos, lo que se enciende por Internet de las Cosas (IoT). La tendencia es extender su aplicación a la naturaleza, no solo con la intención de optimizar recursos como, por ejemplo, el consumo del agua en la agricultura, sino también en pro de la sostenibilidad y la vigilancia medioambiental.

El estudio pronostica una conectividad trasladada a los árboles, a los parques o los océanos para recibir información de amenazas que se aproximan y poder corregirlas a tiempo. El objetivo es preservar los recursos naturales y cuidar el planeta, algo que llega alentado por la necesidad y por una concienciación cada vez mayor de la sociedad.  “Se aprovechará la conectividad para crear una sociedad más resiliente, circular y regenerativa”, es una de las conclusiones.

En este dirección, el Departamento de Medio Ambiente Británico (DEFRA) y Vodafone se sumaron a un proyecto de Forest Research (FR)agencia de investigación. forestal británica, para instalar sensores en los árboles y monitorizar así su crecimiento midiendo la temperatura, la humedad ambiental y la del suelo suelo o su balanceo. Medía también la contribución de los árboles individuales al cambio climático.

Con recopilación de datos como los del ejemplo, las ciudades serían cada vez más inteligentes y sostenibles.

2.-Dispositivos que te leen el pensamiento

Otro de los avances que podría acarrear la llegada del 6G es una nieva forma de comunicarnos con las máquinas. De manera que, si ahora es necesario pulsar algún botón o recurrir al control de voz para trasladar alguna orden, en el futuro será suficiente con que el pensamiento se te pase por la cabeza para que la máquina ejecute la orden.

Según el informe las interfaces cerebro-computadora detectarán las señales que el cerebro traslada ahora a la voz. 

Esto abre la posibilidad de un futuro sin pantallas o un ‘metaverso’, donde la comunicación con los dispositivos ocurre a través de redes neuronales que permiten a los usuarios tomar notas mentales o comunicarse en silencio con sus dispositivos.

3.-Salud conectada: espejos inteligentes que te avisan de una enfermedad

La industria de la Salud será una de las que más se beneficien de las virtudes de la nueva conectividad. Existen ya dispositivos inteligentes capaces de diagnosticar en remoto y hacer un seguimiento de enfermos a distancia, pero entre las promesas del 6G se halla la de que seamos nosotros mismos los responsables de autogestionar nuestra salud. Es lo que llaman la salud proactiva.

En el estudio se habla de la instalación de equipos en los hogares como unos espejos inteligentes conectados a algunos sensores que se encargarían de medir variables como el flujo sanguíneo, palpitaciones o cambios repentinos en el color de la piel avisando así de un posible trastorno de salud. Experimentos en esta línea ya se han hecho, como Google con su espejo de baño inteligente patentado en 2018, el cual ayudaría a cambiar rutinas a las personas propensas a padecer una enfermedad cardiovascular.

También en PainCheck han desarrollado una herramienta capaz de evaluar el dolor basándose en la combinación del reconocimiento facial, la inteligencia artificial y teléfonos inteligentes. Asimismo, el informa habla de altavoces inteligentes capaces de solicitar de forma automática una receta ante la recepción de sonidos como la tos o los estornudos.

Más allá mero diagnóstico digital, a estas tecnologías se les atribuye también un potencial hasta ahora desconocido en la economía de los cuidados a personas mayores y dependientes, propiciando su independencia.

Modelo del ‘New Car for London’

4.-Holotransporte e IA en los vehículos autónomos

Otra de las cosas que dejará atrás el 6G son los hologramas tal y como los concebimos hoy. Hay estudios que apuntan a que las técnicas de compresión avanzadas y la arquitectura del 6G, deberían permitirnos transmitir hologramas de alta resolución a través de nuestros móviles, en una tecnología de holotransporte que extenderá esas nuevas realidades aumentadas y será otra forma de comunicarnos. Personas repartidas por distintas partes del planeta podrían coincidir en un mismo espacio en forma de holograma.

En materia de movilidad, tampoco el coche autónomo, tal y como el que nos prometen hoy, será posible hasta que no se realice el despliegue del 6G. La movilidad inteligente es un punto principal en el desarrollo de las smart cities 

Una vez liberados de la acción de conducir, el coche y cualquier otro vehículo se convertirá en un espacio de esparcimiento más, pero altamente conectado y convertirse en nuevos centros de experiencias donde los pasajeros podrán seguir trabajando, relajarse, meditar o consumir algo que podría ofrecerte un holograma.

En esta línea, la empresa Priestman Goode ha diseñado el concepto ‘New Car for London’ pensando en el coche autónomo del futuro habilitando es espacio tanto para trabajar como para hacer un viaje de placer.

5.-La economía de la transformación

Otra de las conclusiones del estudio es que, en 2030, los consumidores buscarán tecnología que les ayude a conseguir una mejor versión de sí mismos, bien obteniendo experiencias nuevas, o servicios y productos. “Esta misión de ser más saludable, más rico y más feliz está conduciendo al surgimiento de la economía de la transformación, y la tecnología inteligente no es una excepción”, afirman.

PeroMayor conectividad supondrá también mayor tráfico de datos. Conforme crecen la comercialización que muchas compañías hacen de los datos recabados de sus clientes, aumenta también la concienciación social de velar por su privacidad y entenderlo como un activo.

Según el estudio de The Future Laboratory los consumidores exigirán cada vez un rendimiento mayor al uso de sus datos. El informe vaticina que los datos personales se convertirán en una moneda de cambio que las marcas deberán pagar u ofrecer a cambio de una experiencia superior o alguna retribución.

Si estás interesado, puedes descargar el pdf completo del informe aquí