Aplícalo en tu empresa

Imagínate que estás participando en un concurso de televisión. Y de pronto el presentador te hace la pregunta de los 60.000 euros. ¡Horror! No tienes ni idea de la respuesta correcta. Y entonces recuerdas que aún tienes... ¡el comodín del público! Pues el crowdsourcing viene a ser lo mismo, pero aplicado a la gestión empresarial. Sacarle un gran partido es sólo cuestión de estrategia.

El candidato del PP a la presidencia del Gobierno ya vio las ventajas del crowdsourcing en las última selecciones. En su web Hola, soy Mariano Rajoy pedía voluntarios para diseñar sus vídeos electorales. Si el crowdsourcing vale para la política, también para los negocios. Éstas son, según Barry Libert y Jon Spector, las aportaciones:

Investigación y desarrollo. Deja que tus consumidores decidan qué productos debe comercializar tu empresa o cómo mejorar los que ya existen. Zazzle.com invita a los usuarios a diseñar camisetas, sellos, tazas de café o tarjetas de cumpleaños a cambio del 17% de los beneficios de la venta. Google también se ha apuntado al crowdsourcing para celebrar su décimo aniversario, con una propuesta (project10tothe100.com) global: “Si tienes una idea que crees que puede ayudar a alguien, queremos escucharla”, proclaman.

Servicio de atención al cliente. A todos nos gusta dar consejos sobre los productos que hemos adquirido y cómo utilizarlos. Convertirse en prescriptor de ciertos artículos satisface el ego del cliente y contribuye a fidelizarlo. Esto puede ser aprovechado para transferirle parte de las tareas del servicio de atención posventa. Si un cliente tiene una pregunta acerca de un producto (sobre el montaje, el funcionamiento o el uso más adecuado), puedes crear un foro donde plantear sus problemas y obtener respuestas de otros. Ahorrarás costes y construirás una comunidad cohesionada de clientes que repetirán en sus compras y que podrán ser útiles para otras tareas, como probar nuevos productos.

Clientes convertidos en apóstoles. El consumidor puede convertirse en tu mejor vendedor. Procter & Gamble utiliza un canal de venta no tradicional: 500.000 madres jóvenes y 250.000 adolescentes que aumentan las ventas a través del boca a oído. Donna Wetherell, en Columbus, Ohio, es una de esas mamás conectoras, como las denomina la compañía. La conocen como la Señora de los cupones debido a su afición a repartir cupones de descuento de Procter y comentar el lanzamiento de nuevos productos. Sus amigos, conocidos y personas con las que contacta a través de Internet confían más en sus consejos que en las campañas de publicidad de la empresa.

Modelo de producción. La comunidad puede trabajar para fabricar los productos que una empresa comercialice. Un ejemplo es iStockPhoto. Su librería está compuesta por más de dos millones de fotografías de sus más de 36.000 miembros, y puede poner precio a sus productos muy por debajo de lo que hacían las empresas que compiten bajo el modelo tradicional. Un tercio de los contenidos de Current TV, un canal de televisión por cable y satélite fundado por Al Gore y Joel Hyatt, son producidos por internautas anónimos que cuelgan sus creaciones en su web.

Técnica publicitaria. Aunque ya son muchas las marcas que lo practican en España (Fanta, Coca-Cola, Donuts, Edesa…), uno de los pioneros en este ámbito fue MasterCard, que invitó a los visitantes de su web a crear sus versiones de los exitosos anuncios No tiene precio. Muchos de los trabajos ganadores aparecieron en televisión y en www.priceless.com donde los internautas podían votar por sus favoritos.

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