Calidad y distinción

Inmersos en un proceso de adaptación, los artesanos resurgen de nuevo con un corte más empresarial de su actividad. Una apuesta al día que pasa por el comercio electrónico, la innovación de materiales, el diseño de marca, la exportación y la diferenciación. ¡No hay dos iguales! Te ponemos cinco ejemplos.

Los productos artesanos no pueden competir en cantidad ni en precio con los fabricados en serie. Las fortalezas de este negocio residen en otros aspectos:

  • Productos únicos... “Debido a las características de la producción, en la que el artesano interviene de principio a fin, resultan productos o servicios con características cualitativas diferenciales respecto a los industriales. Esto es lo que aprecia el consumidor y el factor determinante”, asegura González.
    • ...y de calidad. “Los productos artesanales se asocian a trabajo bien hecho, honesto, de confianza y durables”, añade el presidente de Oficio y Arte.
      • Semillero de empresas. González destaca “el potencial de la artesanía como germen de empresas industriales o de compañías con perspectivas de larga trayectoria, puesto que la mayoría de las microempresas artesanales cuentan con muchos años de existencia. La creación de una empresa artesanal responde en muchos casos a un impulso vocacional”.
        • Flexibilidad ante la crisis. “Las características de un taller artesanal permiten cambiar la línea de productos con la misma estructura productiva para adaptarse a las nuevas tendencias de consumo. De hecho, están ocurriendo fenómenos insospechados en países como EE UU, Reino Unido o Alemania. Aparecen nuevos artesanos con cualificación superior en carreras de diseño, bellas artes e incluso arquitectura: son los 'design makers' o diseñadores hacedores”, puntualiza el presidente de Oficio y Arte.

          Puntos débiles
          No todos son ventajas. La artesanía presenta algunas debilidades vinculadas a una idea confusa sobre este sector.

          • Imagen distorsionada. Hay quienes se acercan a la artesanía buscando gangas, sin considerar que se trata de trabajos únicos salidos de talleres de auténticos profesionales. “La artesanía ofrece una clara resistencia a su industrialización, lo que hace que haya un percepción de lo artesanal como una actividad obsoleta”, apostilla la coordinadora de Fundesarte.
            • ¡Más apoyo! González se queja de “la percepción que tienen las Administraciones públicas y los agentes que prestan servicios a las empresas (las entidades financieras, entre otras) de que la artesanía es una actividad informal, sin peso económico, una pura utopía”.

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