Pago periódico por uso

La tecnología para una compañía no es una necesidad, sino una obligación competitiva si quiere subsistir. Aunque pueda parecer extraño, todavía hay muchas empresas que no han dado el primer paso: tener ordenador. Te contamos qué aplicaciones básicas y especializadas necesitas tener para emprender y, si ya estás en el mercado, para no morir.

No externalizar este servicio supone un ‘suma y sigue’ para cualquier emprendedor, que le puede hacer desembolsar entre 15.000 y 30.000 euros, sólo en la tecnología (entre software y hardware) necesaria para poder empezar a trabajar. “Todo eso ha cambiado. Un emprendedor puede tener servicio desde unos 40 o 50 euros al mes por puesto. En ese servicio se incluye equipo para todos los usuarios, con todas las licencias operativas de uso, tanto del sistema operativo como del paquete ofimático, y el mantenimiento. La ventaja principal es que no está invirtiendo de golpe todo su dinero, sino que va pagando periódicamente y puede utilizar el margen de maniobra de caja para otros recursos de su negocio”, destaca Fuentes.

Otro de los problemas de montártelo por tu cuenta es que los paquetes que ofrece el mercado suelen ser estándar. No obstante, aunque suele haber aplicaciones sectoriales de un mismo producto, es bastante probable que no le saques un rendimiento completo a las herramientas tecnológicas por la dimensión y peculiaridades de cada tipo de negocio.

“Lo estándar no es lo más barato, porque nunca pueden ser iguales los paquetes para un sector, por ejemplo, uno de asesoría de empresas que otro de márketing. La clave es reunirse con cada cliente para saber a qué se va a dedicar su negocio, qué dimensiones tendrá, cuáles son las previsiones de crecimiento... y en virtud de eso le diseñamos un paquete que se ajuste realmente a sus necesidades y pague por el uso que hace y la dimensión que tiene en todo momento, con la posibilidad de adaptar servicios y costes si se producen cambios de plantilla”, señala el director de operaciones de Pross.

No sólo para emprendedores
De estas ventajas también se pueden beneficiar las compañías que ya operan en el mercado, pero no cuentan con un plan tecnológico externalizado. “Por nuestra experiencia, hemos detectado muchas pequeñas y medianas empresas con un elevado coste en compras informáticas. El 95% nos dice que saben que necesitan un cambio, porque sus aplicaciones se han quedado anticuadas, pero son reacias a darlo. Cuando se les dice que pueden pagar periódicamente por lo que realmente necesitan, el 70% acepta la externalización”, afirma Fuentes.

En las empresas que deciden cambiar del método tradicional de compra de tecnología por necesidad a un servicio externalizado “podemos hablar de ratios de ahorro de entre el 40 y 50%”, sostiene este directivo. Un paso para el que también hay que cambiar de mentalidad.

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