¿Resulta rentable?

Veamos un caso real. Carlos es un empleado de una agencia de márketing directo de Barcelona que está negociando con su empresa su salario para 2010. Ha llegado a un acuerdo con su compañía para que incremente su retribución neta en 3.005,06 euros.

Lo que no han acordado todavía es cómo se llevará a cabo ese incremento. En la actualidad, Carlos, de 33 años, soltero y sin hijos, tiene un sueldo de 36.060 euros brutos anuales. Es un empleado valioso para la empresa, razón por la que quieren fidelizarle. Lleva cuentas de clientes importantes y además ha gestionado a dos clientes de peso a la empresa en los dos últimos años. Las opciones que su compañía le pone sobre la mesa son éstas:

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  • Opción A. Le proponen a Carlos convertirse en socio. Para ello le plantean adquirir un porcentaje de la empresa a través de acciones, por valor de 3.005 euros.
    • Opción B. Le sugieren la posibilidad de darle opciones sobre acciones de la empresa de carácter negociable. La retribución en especie se valora también en 3.005 euros, sólo que, en este caso, Carlos no se convierte en socio automáticamente.
      • Opción C. La compañía le incrementa el sueldo bruto dinerario anual en la proporción que han pactado ambas partes.

        La opción de la entrega de acciones (A) es la que más beneficia tanto a la empresa como a Carlos, ya que, en esta situación, éste continúa pagando los mismos impuestos que antes (7.127,67) y obtiene una retribución neta total (dineraria más acciones) de 29.794,31 euros, con lo que percibe el incremento salarial pactado (3.005,06 euros)... sin que su compañía tenga que asumir ningún coste adicional de relevancia.

        En la modalidad en la que la empresa le concede opciones sobre acciones (B), Carlos no tendría más remedio que pagar más impuestos para conseguir... la misma retribución neta (29.794,31 euros). Además, la compañía para la que trabaja asumiría un coste superior debido a que la retribución en especie está gravada. Esto repercute en un incremento del sueldo dinerario bruto a abonar al trabajador que pasa de 36.060.73 euros a 38.973,87. Por si te lo preguntabas, no se considera renta en especie la parte que no exceda de 12.000 euros anuales, para el conjunto de entregas a cada trabajador.

        Por último, si Carlos no quisiera recibir ninguna retribución en especie (Opción C), su empresa tendría que hacer frente a un coste de 40.830,67 euros para garantizar al empleado la remuneración neta pactada (29.794,31 euros).

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