Beneficios fiscales

Tu negocio te está pidiendo a gritos un vehículo para aumentar la actividad y seguir adelante. Pero comprarlo supone un desembolso demasiado importante, y más ahora que conviene mantener una tesorería bien saneada para hacer frente a los imprevistos. El renting y el leasing pueden ser buenas alternativas para mejorar la flota al menor coste.

Los profesionales liberales y los autónomos también pueden beneficiarse de las ventajas fiscales que ofrecen tanto el renting como el leasing, siempre que el vehículo contratado se destine a actividades empresariales o profesionales. No obstante, conviene estudiar sus condiciones y hacer muy bien los cálculos:

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  • Uso particular. El vehículo contratado por la modalidad de renting o leasing debe estar dedicado a fines profesionales para poder optar a las desgravaciones fiscales. Si se trata de un turismo, que puede ser utilizado para fines personales, habrá que declararlo de acuerdo con esa utilización mixta, salvo que se pueda probar de forma fehaciente que es de uso exclusivamente profesional. En las inspecciones, la Agencia Tributaria tiene en cuenta aspectos como el modelo del vehículo utilizado, si permanece en el garaje de la empresa durante los fines de semana y los periodos vacacionales, si lleva el logotipo serigrafiado…
    • En clave impositiva. Las desgravaciones de las cuotas del renting y leasing se realizan sobre el IVA y el IRPF, en lugar del Impuesto de Sociedades.
      • ¿Son rentables? Como advierte el profesor Manuel Romera, director del Sector Financiero de IE Business School, “el renting y el leasing ofrecen muchas prebendas fiscales, pero son bastante caros. En realidad están pensados para empresarios que tengan un buen beneficio y un buen cash-flow”. Por eso, hay que comprobar que la capacidad de desgravación que ofrecen compense el precio. “Si no hay suficiente beneficio para desgravar, desde el punto de vista fiscal podría ser mejor la posibilidad de comprar el activo”, añade Manuel Romera.
        • Requisitos. Los criterios que exigen las compañías de renting o leasing para llevar a cabo la contratación son iguales para las pequeñas y medianas empresas y autónomos: viabilidad y solvencia. En principio, no debería haber ningún problema para contratar uno de estos productos, pero es posible que la entidad arrendadora considere que la operación tiene más riesgo que en el caso de empresas mayores y establezca condiciones más estrictas.
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