Gastos extra

  • Tráfico máximo. “Las tarifas planas no lo son al 100%”, recuerda Jaime Pfretzschner. A partir de un volumen de datos prefijado, se cobra un sobreprecio o se reduce la velocidad. Si se opta por mantener la velocidad, hay que informarse previamente del tamaño de los bloques en los que se mide ese extra y calcular cuánto dinero puede suponer.
    • Contenidos de pago. El operador móvil cobra por el tráfico de datos, no por los contenidos. Pero recuerda que en Internet no todo es gratis. Por ejemplo, determinadas aplicaciones habituales en los móviles son de pago y hay que abonarlas al proveedor del contenido. Suele ocurrir con los mapas para el GPS y con la descarga de software. Por tanto, analiza el equipamiento de tu móvil y plantéate la utilidad de algunas de sus funciones.
      • Acceso limitado. La mayoría de los operadores limita total o parcialmente algunos accesos a Internet, como los programas P2P o los servicios de VoIP. MASmóvil permite el acceso a Skype e incluso facilita el software.
        • Letra pequeña. “Nosotros recomendamos a los clientes que se lean los contratos para que luego no se lleven sorpresas”, señala Jaime Pfretzschner. Pueden incluir un compromiso de permanencia, un consumo mínimo obligatorio o la obligación de tener contratado otro servicio en la misma compañía.
          • Unidades de medida. A veces las ofertas de las operadoras miden los datos en MB, otras de KB, de GB… Y de la misma forma, a veces se habla de euros y otras, de céntimos. Atento al comparar distintas ofertas, porque el precio final puede ser muy distinto del que parece.

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