Reciclarse o morir

La formación on line se está convirtiendo en una alternativa para mejorar las capacidades y competencias tanto de quienes buscan su primer empleo como de aquellos que sufren los embates de la crisis económica. En nuestro país más de 2,4 millones de personas han realizado un curso de e-learning, un mercado dinámico que crece a un ritmo anual del 30%, en el que compiten cerca de 400 empresas.

De una u otra manera la crisis nos ha descolocado a todos. Las necesidades del mercado laboral no son ahora las mismas que hace un año. Debemos enfocarnos a sectores que tengan salidas y que, además, sean capaces de reabsorber tanto a los trabajadores procedentes de ámbitos dañados por la economía como a los todavía activos que deseen preservar su puesto y hacerse más competitivos. Independientemente de cual sea la circunstancia, lo más probable es que tengamos que actualizar conocimientos. La formación en línea, a través de Internet, brinda esta oportunidad.

VENTAJAS FORMATIVAS
“La experiencia educativa es cada vez una actividad más amplia. Si el reto del siglo pasado fue generalizar la educación, en el siglo XXI se impone el concepto de que el aprendizaje es la continua actualización del conocimiento, la labor de toda una vida. Desde esta perspectiva, podemos decir que la formación en línea sí da respuesta”. La afirmación es de Ángeles Sánchez-Elvira, directora del Instituto Universitario de la UNED.

Conforme a su experiencia, l a formación on line parece la modalidad más adecuada para personas adultas con obligaciones y responsabilidades a las que resulta complicado asistir a clase. La flexibilidad de horarios, la autonomía y personalización de la enseñanza que ofrece el e-learning son algunas de las ventajas que expone Sánchez-Elvira. A esto añade la utilidad de esta formación en la búsqueda de empleo, “primero porque permite al alumno familiarizarse con las herramientas informáticas que luego serán de provecho en el entorno laboral y, segundo, porque favorecen un aprendizaje”.

LO MÁS DEMANDADO
El Real Decreto 395/2007 integra la antigua formación continua y ocupacional en un subsistema único de Formación profesional para el Empleo. Conforme a éste, ocupados y desempleados entran en el mismo saco. Un estudio de la consultora Élogos reconoce la dificultad de encajar a ambos. Así, la formación que demandan las empresas para sus empleados suele perseguir “mayor eficacia, la adecuación al puesto o mejora de la competitividad”. Sin embargo, un desocupado optará por suplir carencias formativas o adentrarse en otras ramas dentro de su especialidad que le procuren un puesto de trabajo.

EL ENTORNO ACADÉMICO
Partiendo de este doble enfoque, los cursos más demandados, según José Lozano, presidente de Aefol, son “aquellos que ayudan al profesional a encontrar trabajo directo, como pueden ser inglés o informática, seguidos de especialidades, como contabilidad y agentes comerciales”. Mónica Irazusta, directora de Estudios de CESDE (Centro de Estudios Superiores de la Empresa), asegura que los cursos más solicitados “son los enmarcados en el área de diseño y programación web, seguidos de la contabilidad y gestión financiera, inglés y el ámbito de Márketing y Ventas”.

Para José Manuel Alvés, director de e-doceo España y director general de Geomanaging España, el empuje se sitúa en “los cursos de técnicas de venta B2B y B2C”. Y Élogos enuncia las especialidades dentro de las áreas de liderazgo y habilidades como las más cotizadas por las empresas para sus mandos intermedios y directivos.
¿Está afectando la crisis al sector? Según Josep María Duart Montoliú, vicerrector de Postgrado y Formación Continua de la UOC, segunda universidad virtual de implantación en España, “la demanda es similar a la que teníamos. Lo que sí se aprecia son ligeros indicios de que el número de estudiantes que asistían a cursos postgrado pagados por las empresas decrece. Ahora son los propios estudiantes quienes pagan directamente su formación”.

En cuanto a las peticiones asegura que los cursos de mayor inscripción “son los máster, por encima de los cursos postgrado o de especialización”, y las temáticas preferidas son, por este orden, márketing, recursos humanos y gestión económica.

LA LOGÍSTICA
En principio, un ordenador y una conexión a Internet con ADSL son las herramientas básicas para acceder a un curso de formación en línea. “Rara vez es necesario recurrir a programas específicos que no estén en el servidor”, asegura el profesor de Lenguaje y Sistemas Telemáticos en la Universidad de Extremadura, Juan Arias Masa. Y cuando esto ocurre, lo normal es que el curso disponga de los enlaces necesarios para descargar el programa que precisas.

En cuanto a la formación, Sánchez-Elvira distingue dos líneas: la asincrónica y la sincrónica. La primera y más implantada se basa en la recepción del mismo curso por varios alumnos que organizan independientemente sus tiempos de estudio. En el caso de la enseñanza sincrónica, varios alumnos comparten simultáneamente un espacio en la red, interactuando entre ellos o con los tutores. En esta opción intervienen técnicas multimedia mucho más sofisticadas que simulan aulas interactivas y favorecen la conectividad.

ASIGNATURAS PENDIENTES
“El problema surge cuando falla la base. El ancho de banda y la velocidad de transmisión continúan siendo el talón de Aquiles. En cuanto le metes dos o tres recursos, se cae el sistema. Habría que generalizar el uso de la fibra óptica”, se lamenta Arias. Otra de las carencias de las que adolece este método de aprendizaje es la movilidad. Juan Arias aboga por el diseño multicanal de la acción formativa, de manera que esta no se reciba únicamente en el ordenador sino que también pueda accederse a través de medios como el mp3, PDA, el teléfono móvil...

LAS TENDENCIAS
¿Y cuál es el futuro del e-learning? Lluís Vicens, director de formación on line de LaSalle, apunta que “se tiende hacia modelos mucho más prácticos”. “Por ejemplo, el modelo learning by doing, que consiste no tanto en ofrecer contenidos como en simular entornos de trabajo reales. Es un sistema de trabajo basado exclusivamente en proyectos y que fomenta el trabajo en equipo. Si un alumno está trabajando en un MBA no se le van a dar contenidos sobre cómo se gestiona una empresa, sino que se le va a decir: tú estás contratado en una empresa, tienes este cargo, tienes estos compañeros, que tienen estos otros cargos...”, explica Vicens.El futuro, añade también este experto en formación en Red, pasa “por la multicultural del e-learning, con alumnos on line en distintos países”.

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