Distribuye tus bienes

Que hayamos dicho que el patrimonio empresarial nunca está al cien por seguro, no significa que debamos olvidarnos del tema y cruzar los dedos por lo que pueda ocurrir, si entramos en una situación de crisis. En realidad, hasta los empresarios individuales pueden aumentar su seguridad patrimonial con pequeñas precauciones como las que indicamos a continuación.

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Para no poner como aval tu firma personal, ofrece al banco un inmueble o acciones de la empresa

SEPARACIÓN DE BIENES

Lo primero y fundamental para cualquier tipo de empresario es tener separación de bienes para que las responsabilidades empresariales de uno de los cónyuges no terminen afectando al otro.

En cuanto a la práctica de poner a nombre de familiares parte del patrimonio, además de que en caso de divorcio te dejaría indefenso a la hora de reclamarlo, ya hemos dicho que puede considerarse un delito. ¿De qué depende la interpretación del juez? “No existe una única jurisprudencia sobre esto pero, en general, se puede decir que si el cambio de titularidad se realiza antes de que se haya incurrido en deudas, es defendible que no ha habido una intención fraudulenta. Si ya se ha entrado en una situación de crisis, es claramente un delito, un intento de ocultar los bienes”, asegura Carlos Pavón.

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REGISTRO MERCANTIL

Para el empresario individual, una opción interesante es inscribirse en el Registro Mercantil (aunque no esté obligado a hacerlo) para dejar constancia del régimen económico del matrimonio y si el cónyuge está dispuesto o no a respaldar con sus bienes la actividad empresarial. Si no cubre la actividad, sus bienes quedarían a salvo en caso de crisis del negocio.

COMPARTE BIENES INDIVISOS

José María Sánchez también recomienda poner dificultades a los embargos, pero siempre de una forma legal. “Por ejemplo, una vez que tienes la separación de bienes, puedes distribuir el patrimonio compartiendo la propiedad de bienes indivisos al 50% con tu pareja. Legalmente, te pueden embargar esa parte que te corresponde, pero es difícil que se llegue a ejecutar. Tu 50% se adjudicará al acreedor, pero el otro 50% seguirá perteneciendo a tu cónyuge. ¿Quién va a comprar en una subasta esa parte?”, reflexiona.

ALEJA EL PATRIMONIO

Otra opción es “poner en una sociedad los activos inmobiliarios y, en otra, la actividad de la empresa. Si tienes una compañía Industrias Inmobiliarias Pepe SL
y luego otra que es Industrias Pepe SL, la primera, que es la que tiene los activos inmobiliarios, le alquila los locales a la segunda para poder ejercer su actividad. Es una fórmula típica para preservar el patrimonio”, explica Eduardo Navarro, socio director de Improven.

SEPARA ACTIVIDADES

Por último, “intenta separar las actividades de tu empresa por sociedades diferentes en función del riesgo que asuma cada una. Por poner un ejemplo exagerado. Si una empresa invierte en nuevos proyectos a través de capital riesgo y además presta servicios de asesoría, le interesa separar las dos sociedades, puesto que la primera asume unos riesgos altísimos y la asesoría no. Si no se separan y cae una, se va a llevar a las dos”, dice Sánchez.

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