Casos reales

UN FATAL ERROR TIPOGRÁFICO

Un cliente fotografió este cartel en H&M; y lo publicó en Internet. La foto saltó a blogs, redes sociales... incluso La Vanguardia se hizo eco de la noticia. La empresa reaccionó con un acertado comunicado: “Es un error humano de uno de nuestros empleados en su trabajo diario que cualquier persona puede cometer. En lugar de ‘putilla’ debería haber puesto ‘puntilla”... La cosa quedó en una mera anécdota que enseguida se olvidó.

COMENTARIOS DE UN DESEMPLEADO DESCONTENTO

La consultora Axpe intentó callar a un ex empleado descontento que publicaba en su blog comentarios sobre la empresa y recurrió a la vía legal. Consiguió que se retirara el contenido, pero después se crearon decenas de sitios recogiendo lo sucedido, que aún aparecen en los primeros puestos de Google.

UN VÍDEO ACUSADOR

Un cliente publicó en su blog que los candados Kryptonite se abrían con un bolígrafo. La empresa intentó desprestigiarlo y el blogger respondió colgando un vídeo en Youtube en el que demostraba su acusación. La noticia saltó, incluso, a periódicos como New York Times. Al final la empresa asumió el fallo de sus productos y anunció que cambiaría los sistemas de seguridad de todos sus candados. La broma le ha costado 10 millones de dólares.

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