Haz bien los números

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En las relaciones comerciales entre pymes, por falta de cultura financiera es poco habitual que las empresas ofrezcan o acepten descuentos por pronto pago. Pero al hacer números, se ve claramente que es una estrategia más que interesante para obtener liquidez y que conviene hacer cuentas tanto para calcular cuánto puedes reducir como para explicar bien a tus clientes el ahorro que supone para ellos.

TOMA BUENA NOTA

Imaginemos que la empresa Tejidos Sánchez emite una factura por un importe de 795 euros, más 127,2 euros en concepto de IVA, el día 1 de febrero con vencimiento 41 días después y descontara el efecto el 13 marzo. El coste bancario de la misma sería de 6,76 euros (incluidos intereses, comisiones y timbre); es decir, un 0,73% del importe total. Si quiere ofrecer un descuento por pronto pago a un cliente, que le resulte más rentable que el descuento de efectos con la entidad financiera, tendría que ofrecer una rebaja máxima a su cliente de un 0,73% de la base imponible de la factura (795 euros); en definitiva, un total
de 5,83 euros.

¿ME INTERESA ACEPTAR EL PRONTO PAGO DE MI CLIENTE?

Para su cliente, “esta oferta resultará ventajosa si la rentabilidad que le ofrece el banco en caso de tener abierta una cuenta remunerada es inferior a la ofrecida por Tejidos Sánchez”, explica Javier Donoso.
De igual modo, “si el comercio Pepe Wear no tiene una cuenta remunerada y para aceptar el pronto pago tiene que acudir a financiaciones tipo descuento, línea de crédito, etc, deberá comprobar que el coste de esa financiación es inferior al descuento por pronto pago que le ofrece Tejidos Sánchez”, continúa Donoso.

“En el mundo de la pequeña empresa, donde en muchas ocasiones la dirección no tiene la formación necesaria, es posible que no se lleguen a hacer cuentas y que lo único que se perciba sea que un 0,73% de descuento (15,09 euros en una factura de 2.067,47 euros) es poco como para adelantar el dinero. Pero si pensamos en cifras mayores, por ejemplo, una factura de 30.000 euros, el 0,73% serían 219 euros. Si la operación se repite cada 41 días, el ahorro total conseguido en un año sería de 1.949,63 euros”, explica Javier Donoso, quien añade: “Pero las pymes no suelen hacer este tipo de cálculos y directamente su política es la de aplazar pagos”.

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