Cómo asegurar el cambio de divisas

Analizamos los instrumentos financieros existentes para cubrir operaciones internacionales de compraventa.

En las operaciones de comercio internacional, cuya liquidación se efectúa en una moneda distinta a la de una de las partes contratantes, aparece el riesgo de cambio dado de que las divisas no tienen valor constante. Se suma a esto el hecho de que en las operaciones de exportación es muy complicado que se produzca el pago al contado –factor que eliminaría el riesgo de cambio– debido a la distancia geográfica entre comprador y vendedor. Además, la dura competencia del mercado internacional obliga a los vendedores a conceder aplazamientos de pago a los compradores, lo que aumenta el periodo de incertidumbre.

Si realizas operaciones de exportación o importación con países de la Eurozona, con la implantación de la moneda única, se ha eliminado el riesgo de cambio. Fuera de ese espacio, el dólar estadounidense sigue siendo la divisa más común en las operaciones internacionales y muchas otras se realizan en francos suizos, yenes japoneses o libras esterlinas.

Para cubrir los riesgos de cambio existen principalmente tres instrumentos financieros:

Seguro de cambio: se trata de la herramienta de cobertura de riesgo más conocida y utilizada, principalmente por las pequeñas y medianas empresas y, a pesar de su denominación, no se trata de una póliza en sentido estricto, sino de una compraventa de divisas a plazo. Bajo esta modalidad se pueden adquirir divisas al contado (se entregan las divisas con fecha valor de dos días) o a plazo (a partir de tres días en una fecha predeterminada). El seguro de divisas, como el resto de estos instrumentos los puedes contratar con tu entidad financiera.

Opciones sobre divisas: instrumento de cobertura de riesgo más novedoso y de mayor agilidad operativa que el seguro de cambio que consiste en el derecho de comprar o vender determinada cantidad de divisas en un vencimiento determinado. Suelen comprar opciones –ya sean de venta o de compra– las empresas y particulares y, por norma general, es el comprador quien fija el tipo de cambio que quiere ejercer en el momento que vence la operación. Esta herramienta es muy práctica cuando se venden divisas con alto índice de volatilidad.

• Un tercer instrumento sería la fijación de tipos de cambio mínimos. La ventaja en este caso es que como exportador te aseguras un tipo de cambio mínimo, cuando vendes en divisas, mediante la fórmula de compartir el riesgo con el importador.

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